26 de octubre de 2020, 23:33:36
Distritos


El barrio de Orcasur, a punto de quedarse sin tiendas de alimentación

Así es el casi abandonado Centro Comercial El Caracol

Por Alba Cabañero Aina


Hacer la compra en el barrio de Orcasur continúa siendo toda una odisea. El 3 de mayo de 2018, los vecinos de esta zona del distrito de Usera vieron cómo el mercado municipal que abastecía a los vecinos cerraba sus puertas tras acumular años de deudas.

Ahora, más de dos años después, una revisión técnica amenaza con dejar al barrio sin el único supermercado de la zona.

El centro comercial conocido como ‘El Caracol’, sito frente al Mercado de Orcasur, alberga este pequeño local, única tienda de alimentación en la que poder comprar. El pasado mes de julio se comunicó que, tras una revisión del inmueble, este no cumple con las “debidas condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro”.

“Durante la cuarentena solicitamos en varias ocasiones a los servicios de limpieza del Ayuntamiento que, por favor, desinfectasen la zona. Las personas del barrio hacían cola para entrar en el supermercado –el único de la zona–, esperando en estos espacios insalubres”, han denunciado desde la Asociación Mesa de Mayores de Usera.

El informe técnico destaca que las obras para reacondicionar este espacio deben iniciarse de inmediato con un plazo de ejecución de dos meses, pero desde la asociación hacen hincapié en que esta comunicación se realizó en julio y los inquilinos del edificio –el ya citado supermercado y varios bares–, que se encuentran de alquiler, no han recibido comunicación oficial.

“Se ha fijado el plazo de dos meses para la ejecución de las obras, pero a los inquilinos del edificio no se les ha enviado ninguna comunicación oficial. El presente informe procede de uno de los adjudicatarios de los locales del edificio, no de sus inquilinos. Por lo que sabemos, hay alrededor de 25 adjudicatarios de los cuales no hay información desde hace años. Se recibió esta comunicación con fecha 3 de julio, así que el plazo será el 3 de septiembre”, señalan.

Este jarro de agua fría llega en un momento en el que ningún comerciante más se encuentra operativo en las inmediaciones.

En abril de 2019, el Ayuntamiento anunció que reabriría los locales que dan al exterior en el Mercado de Orcasur, pero a día de hoy esos comercios, tras ser rehabilitados, siguen con la persiana bajada.

“El mercado sigue cerrado. Se habilitaron siete puestos en la fachada norte, la que da al edificio del centro comercial. Las obras finalizaron en septiembre aproximadamente del año pasado y desde entonces no ha habido ninguna actividad. Ya hay grafitis en la mayoría de las puertas”, lamentan desde la asociación.

Cartel de las obras en los locales exteriores del Mercado de Orcasur (Foto: Asociación Mesa de Mayores Usera)

Apuntan además que han solicitado una reunión con el Ayuntamiento para comentarles esta situación y buscar soluciones.

“Hemos registrado una solicitud de reunión con la Junta de Distrito para poder presentarles el proyecto ganador del Reinventing Cities junto con el equipo que ha desarrollado la propuesta (Laboratorio Sur) y el equipo de técnicos del Ayuntamiento del Área de Desarrollo Urbano, que también están al corriente de esta situación. También tenemos pendiente escribir al IVIMA (quienes eran los responsables en su momento del inmueble) para que nos conceda una reunión y pueda darnos más información”, indican.

“La pescadilla que se muerde la cola”

Desde la Junta de Distrito de Usera comentan a Madridiario que se encuentran trabajando en diferentes líneas, ya que tras reunirse con la Asociación de Vecinos de Orcasur recogieron sus peticiones y demandas.

"La concejala de Distrito Loreto Sordo ha mantenido reuniones con la AAVV del barrio al objeto de conocer cuál es su opinión con respecto a la situación del barrio de Orcasur en materia de comercios de alimentación. No hay que olvidar que se trata de una actividad de carácter privado y que requiere que exista un emprendedor/ra que quiera cometer la inversión, y la demanda necesaria", manifiestan fuentes de la Junta Municipal.

Los principales problemas que destacan para justificar la falta de movimiento comercial en ambos establecimientos son el deterioro del centro comercial, la cercanía de este con el mercado municipal y que sus locales se mueven por iniciativas privadas.

“El Caracol es responsabilidad de los propietarios y hay algunos que no tienen la iniciativa. Aunque no tengamos competencias, estamos cercanos a los locales que están allí. No hemos tirado la toalla en intentar reactivarlo”, afirman fuentes distritales, que añaden que se han puesto en contacto con la Comunidad de Madrid, propietaria de algunos de los locales y que ha mostrado interés en tratar de reactivar la zona a través de sus propiedades en ese centro.

Desde la Junta definen la situación como “la pescadilla que se muerde la cola”, ya que la llegada de inversores se trunca al conocer las instalaciones. “Tratamos de impulsar el mercado como motor y generar interés como complejo comercial y eso es difícil por El Caracol, que hace perder el interés por la estética y sus circunstancias. El Ayuntamiento de Madrid siempre lo saca en concesión, pero ambos se perjudican por su propia cercanía”, subrayan.

Aseguran que desde el Ayuntamiento tratan de colaborar aumentando la limpieza y la seguridad en la zona, pero no tienen competencias para arreglar todas las deficiencias que presenta El Caracol. "En septiembre pondremos en marcha una campaña de apoyo al comercio de Usera que pretende apoyar a este tipo de entidades", notifican.

“Intentamos reactivar la iniciativa privada del Caracol y buscar soluciones al mercado, generando interés con mejoras y estableciendo una base con los vecinos y los comerciantes, pero es importante no generar falsas expectativas”, agregan.

'Reinventing Cities', una de las soluciones

Cuando el Mercado de Orcasur se clausuró, desde el Ayuntamiento de Madrid se comenzó a hablar de ‘Reinventing Cities’, un proyecto europeo que a través de la búsqueda de inversores y presentación de proyectos rehabilita espacios deteriorados.

Cuando se cerró el mercado, se comenzó a hablar de 'Reinventing Cities' (Foto: Javier Bernardo)

La Asociación Mesa de Mayores de Usera es parte del equipo ganador de este concurso junto con los comerciantes del barrio, entre los que se encuentra el propietario del supermercado de El Caracol.

Desde que se anunció, han trabajado mano a mano con el Ayuntamiento y el equipo técnico (Laboratorio Sur), que en la actualidad analiza un plan económico que permita la sostenibilidad de la ejecución de las obras, así como la gestión del edificio.

Parece que el plan avanza, pero ni siquiera ha sido presentado oficialmente y, aunque así fuese, hasta que las obras arrancasen y finalizasen habría que ofrecer a los vecinos una alternativa de darse el cierre del supermercado del Caracol.

“Queremos hacer hincapié en que el problema principal es que los puestos del mercado que sí que están ya ejecutados permanecen cerrados y eso pensamos que es de máxima urgencia para el barrio y que ayudaría a mejorar la situación que tenemos. Además, dentro de la propuesta ganadora, existían varias fases de actuación en el mercado donde se contemplaba una fase 0 de urgencia para dar respuesta a esta situación de desierto alimentario que sufrimos, por lo que es una necesidad que todo el barrio comparte y sufre desde entonces”, inciden.

Concretan que el Centro Comercial El Caracol no entra en el concurso del Reinventing Cities, no obstante, el concurso forma parte de un plan de regeneración urbana cuyo objetivo es mejorar los entornos de Orcasur y del distrito “creando una serie de recorridos que van "cosiendo" los barrios, mejorando así también la imagen de la zona e identificando otras actuaciones de interés (el antiguo "Plan MAD-RE")”, sentencian.

Desde la Junta de Distrito de Usera informan que, en su reunión con la asociación vecinal del barrio, los miembros dejaron claro que no quieren que se aplique el proyecto para el mercado, pero desde el distrito destacan que no están “ni a favor ni en contra”.

“Se trata de una de las iniciativas del gobierno municipal anterior que consistían en concursos de ideas. Fue el ganador, pero sin respaldo económico ni tampoco la tramitación administrativa necesaria para su desarrollo, a lo que hay que añadir que según nos ha transmitido la asociación no contaron con ellos para elegir el proyecto y no cuenta con su apoyo”, expresan.

Hablan también de potenciar diferentes alternativas, como la venta ambulante, pero por medidas sanitarias ahora mismo vender alimentos de esta manera es muy difícil. "Existen múltiples locales privados sin actividad en el Caracol en los que se pudiera desarrollar esta actividad, por lo tanto no es tanto un problema de espacio dónde desarrollar o posibilitar la actividad sino de generar las condiciones para la reactivación de la demanda y el interés de los particulares por invertir y abrir nuevos negocios, siendo conscientes además del escenario de incertidumbre que vivimos tras la crisis de la Covid-19", explican.

Los vecinos confían en que este edificio con “grietas en los muros de ladrillo, anclajes de las barandillas deficientes y con un estado deteriorado (óxido, roturas...) y una gran cantidad de suciedad, dejadez, orines y falta de mantenimiento”, como recoge el informe técnico, sea rescatado para así poder salvar el último reducto del comercio de alimentación en el barrio.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.madridiario.es