20 de octubre de 2020, 23:12:36
Medio Ambiente


La "desoladora" imagen del Parque Regional del Guadarrama

La sequía protagoniza el paisaje en Molino de la Hoz

Por Teresa Aísa Gasca


En la zona oeste de la Comunidad de Madrid, desde la base de la sierra madrileña hasta la campiña de la depresión del Tajo, se localiza el Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y su entorno, un territorio con cinco ecosistemas principales -sotos y riberas, encinares, matorrales y pastizales, pinos y cultivos de secano- y gran riqueza ambiental.

Tal y como indica la Comunidad de Madrid, a pesar de recibir fuertes presiones -en su mayor parte procedentes de la actividad urbanizadora-, el territorio del Parque se caracteriza por una aceptable calidad ambiental con zonas de alto valor ecológico y paisajístico, fruto de la diversidad de ambientes y paisajes, en los que encuentran refugio especies de flora y fauna amenazadas tanto a nivel autonómico como estatal.

Sin embargo, hace escasos días Ecologistas en Acción hizo pública una denuncia que señala directamente a la “dejadez” y “falta de planificación” de los trabajos realizados en dicho Parque, señalando como último caso de esta situación la sequía del 90 por ciento de los árboles de una repoblación realizada en el entorno el pasado mes de marzo por la Comunidad de Madrid. Tal y como señalan desde la organización, se trata de la siembra de 300 madroños y 10 enebros en el paraje de Molino de la Hoz, en Galapagar, los cuales se han echado a perder por "falta de riego".

La representante de Ecologistas en Acción Suroeste y también trabajadora del Parque Regional, Soledad Sánchez, explica que del 5 al 11 de marzo -antes del decreto de Estado de Alarma- varios operarios del recinto realizaron la plantación de dichas plantas en esta zona de "máxima protección ambiental". Los ejemplares procedían de semillas recogidas y cultivadas por los mismos empleados, quienes los meses previos se habían encargado de tratarlas para posteriormente llevar a cabo su siembra y conservación en tierra.

"Estas especies no crecen de forma natural en esta zona y se han plantado fuera de la época óptima para asegurar su supervivencia. Los trabajos fueron ejecutados por personal del espacio natural protegido. En varias jornadas se retiraron brotes de plantas alóctonas invasoras (Ailanthus altissima), se hicieron los hoyos, se plantaron madroño y enebros de 2-3 años. Se finalizaron los trabajos con la colocación de protectores de plástico, el repaso de alcorques y riego de implantación", indica la portavoz de Ecologistas en Acción.

Por el contrario, tres meses después el resultado, "aún con una primavera lluviosa", la imagen es "desoladora" ya que el 90 por ciento de la plantación "está seca". "El personal del Parque Regional ha trabajado durante el Estado de Alarma, por lo tanto, no se explican el motivo de la falta de riego", añade Sánchez, quien explica realmente el problema: “Hemos trabajado todo el Estado de Alarma salvo ocho días desde que se decretó hasta que nos autorizaron a hacerlo, pero se nos ha encargado desbrozar áreas recreativas que estaban cerradas al público, no regar ninguna zona”.

Sánchez cuenta que fue durante la pausa para comer de una jornada laboral de finales del mes de julio cuando, junto a un compañero, decidieron acercarse a la zona en la que meses antes habían plantado los centenares de madroños. La de Ecologistas en Acción indica que, para su sorpresa, “vimos que tan solo cuatro de los ejemplares estaban vivos, todos los demás se habían secado”. Por el contrario, asegura que lo ocurrido no es anecdótico, sino que responde a “lo de siempre”.

“Lamentablemente no es el único caso" de una plantación realizada por el Parque Regional "que se pierde por falta de mantenimiento y riegos" ya que "a poca distancia", en el Área Recreativa Puente del Retamar, en el término municipal de Las Rozas, los fresnos que se plantaron "con un tamaño considerable, también se están secando". Como comenta, “el verano pasado sí recibieron riegos pero en la previsión de este verano parece que no lo contemplan, y más de la mitad de los árboles están secos”. Otros ejemplos similares de estas malas prácticas se dan cuando “se dona planta del vivero de este espacio natural protegido para plantaciones populares a Ayuntamientos o empresas y se pierden enteras por falta de mantenimiento y riegos", subraya.

Mala gestión

“Es un esfuerzo económico, material y de mano de obra que se echa a perder por la inexistente planificación de los trabajos de mantenimiento y riego. Y todo con dinero público", puntualiza. Y es que, a pesar de que el Parque Regional es propiedad de la Comunidad de Madrid, su gestión la lleva a cabo una empresa privada, en este caso la entidad Transformación Agraria, S.A. (TRAGSA). Según se indica en el Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid, el objetivo de dicha encomienda es la “conservación de la diversidad biológica de este espacio protegido, evitando el deterioro de los recursos naturales y culturales, y promoviendo la corrección y restauración de los espacios actualmente degradados”.

Sin embargo, Sánchez explica que “la empresa es la que ejecuta lo que se manda, pero la persona que decide qué se hace o no es el conservador nacional del Parque Regional, José María González Alcalde, que es personal laboral de la Comunidad de Madrid”. Como indica, las decisiones de qué trabajos realizar no se toman en base a proyectos, sino “lo que se quiere en cada momento”, algo que dificulta que en los trabajos se “incluya una planificación: elección de plantas acordes, programación de riego y de mantenimiento, testimonios previos del funcionamiento de estos cultivos, etc.”.

Así, y a pesar de que se han dado en varias ocasiones casos de sequía de plantaciones, Sánchez denuncia que se sigue pagando a la empresa encomendada y que no se hace una gestión pública adecuada. “Nadie supervisa lo que se hace aquí, porque la Consejería de Medio Ambiente sogue certificando los trabajos de TRAGSA y pagándoles”, señala. “¿Usted pagaría a la empresa que ajardina su parcela si ésta no se encarga del mantenimiento y riego, dejando que las plantas se sequen? ¿Exigiría usted la devolución del dinero? ¿Se asumirán responsabilidades por parte de la Comunidad de Madrid? ¿Recuperaremos el dinero de este fraude?", reflexiona.

“Está prevista la reposición”

Ante la situación y denuncia de Ecologistas en Acción, la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad ha señalado a este diario que “en las repoblaciones, las marras (pérdida de planta) son habituales y las mismas tienen lugar por estar la planta en mal estado de vivero, por no haberse trabajado y esponjado el terreno de manera apropiada, o porque recibe un golpe de calor sin humedad suficiente en un momento determinado y la planta llega al punto de marchitez”.

Así, desde el área institucional aseguran que “en todos estos casos, se pierde la planta en la repoblación” y, por ello, “toda repoblación lleva un seguimiento durante los cinco primeros años, donde se revisa el estado de la misma en el periodo estival y en el otoño, y se proceden a reponer las marras en el invierno a savia parada”.

En este sentido, desde la Consejería aseguran que “con estas plantaciones se procederá de igual modo y se repondrán las marras, hasta que la plantación quede definitivamente establecida” y que, en cualquier caso, está “prevista la reposición de la totalidad de las marras en noviembre-diciembre de 2020, en función de la climatología”.

Sin Plan Rector de Uso y Gestión ni Centro de Educación Ambiental más de dos años después

El día 5 de julio de 2018 fue aprobada por unanimidad en la Asamblea de Madrid una Proposición No de Ley (PNL) para que, en el plazo de un año, se aprobase el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno, así como para que se dotara a este espacio de un Centro de Educación Ambiental, puesto que es el único Parque de la Comunidad de Madrid que carece de este espacio.

La petición se llevó a cabo 19 años después de que supuestamente el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque, creado en 1999 y con plazo establecido legalmente de creación de este documento de un año tras su fundación. “Se trata de un documento en el que se especifica los usos que se pueden y no pueden hacer en el Parque. Desde la Comunidad de Madrid alegan que no es necesario tenerlo porque ya se tiene un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), pero desde Ecologistas en Acción no estamos de acuerdo porque el Plan Rector es más específico”, señala Soledad Sánchez.

En referencia al Centro de Educación Ambiental, la de Ecologistas explica que en los últimos años ayuntamientos como el de Arroyomolinos, Navalcarnero y Móstoles “han cedido espacios públicos para poder hacer exposiciones y dar a conocer toda la riqueza que hay en el Parque y en el entorno”, ya que es el único de la Comunidad que no cuenta con un espacio propio para ello. “Tenemos cajas de folletos impresos, editados y pagados que se los comen las ratas, porque no tenemos dónde repartirlos”, señala Sánchez. Para ella, “Cuanto más se conoce un lugar, más se puede exigir desde la ciudadanía que se cuide, y ese es el problema. Solo se protege lo que se ama, y solo se ama lo que se conoce”, sentencia.

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