8 de agosto de 2020, 9:17:39
Salud


Huelga MIR: "Trabajo 90 horas extra al mes para conseguir un sueldo digno"

Arranca la huelga MIR

Por Lucía Martín


Un médico interno residente (MIR) en el País Vasco cobra al año entre 8.000 y 9.000 euros más que uno que ejerce su profesión en la Comunidad de Madrid. Una significativa diferencia de retribución que estos jóvenes esperan ver corregida con la firma de un Convenio MIR con la Consejería de Sanidad que optimice sus condiciones laborales. Ante la "falta de voluntad" para negociar del área de Gobierno que dirige Enrique Ruiz Escudero, unos 4.600 facultativos en formación están llamados a una huelga indefinida en la región que comienza este lunes. La misma se llevará a cabo 24 horas los lunes y el resto de días en jornada complementaria -guardias- por los servicios mínimos del cien por cien impuestos por el Ejecutivo autonómico.

Susana Pardo, miembro del Comité de Huelga MIR, que lidera el sindicato Amyts, se muestra "convencida" de que el seguimiento del parón "va a ser masivo". "Los hospitales son una olla a presión, la gente estaba muy quemada antes del Covid-19 y después no solo no han sido compensados sino castigados", relata a Madridiario en alusión a las coacciones recibidas por parte de los médicos para que no la secunden.

Sin ellos, Pardo cree que "se puede crear un caos muy imporante, sobre todo en las Urgencias" al suponer un "pilar fundamental" en la asistencia sanitaria. José M., médico residente en La Paz, estima un gran respaldo de la huelga en medicina de familia, atención central y pediatría. No así en la especialidad quirúrgica, donde "han sufrido amenazas con no dejarles operar después". Pese a su inexperiencia, los MIR llevan el peso de las consultas ambulatorias en hospitales como el suyo, por lo que su ausencia generará "un aumento de los tiempos de espera".

Durante la pandemia, la vulneración de derechos del colectivo que denuncian se agravó. José M. cuenta que en esos días llegó a atender sin supervisión "a 45 pacientes en un solo día". Además, señala que los R1 incorporados han asumido "responsabilidades que no deberían, como ser superiores de sala sin adjuntos". Además, indica que sus compañeros de Atención Primaria han vivido una situación "aún de mayor gravedad" al tener que asumir la atención presencial, telefónica, domiciliaria y de Urgencias.

Una sobrecarga de funciones que no se compensa con libranzas ni mejora de sus salarios. Esta última cuestión es la que más preocupa a José M., que cada mes se ve obligado a trabajar "entre 70 y 90 horas extra" a fin de conseguir un sueldo "más o menos digno". "Tengo que pagar una hipoteca y con los 1.100 euros de base neta que cobro es imposible", comenta.

Dos jóvenes médicas en el hospital provisional de Ifema.

Un convenio colectivo contra la precariedad laboral

Amyts ha elaborado en los últimos tres años un convenio laboral para regular las competencias de los residentes con el que pretenden fijar un marco "sólido y actualizado" que reconozca su labor "esencial" en el sistema de salud. El documento recoge la necesidad de mejorar los salarios para que los MIR dejen de ser "mano de obra barata" con un "sueldo-beca que ridiculiza su trabajo". Las guardias se pagan a 10,85 euros brutos la hora y la retribución mensual sin guardias es de 1.003 euros. Por ello, instan al Gobierno madrileño a aplicar complementos salariales "como el de la la Guardia Civil para ayudas al alquiler", ejemplifica Susana Pardo.

Los residentes de la Comunidad de Madrid son los segundos peor pagados del territorio nacional, solo por detrás de las Islas Canarias. Por ello, piden un aumento del precio por hora de las guardias, que se les abonen los gastos por desplazamiento a municipios o que la Administración financie másteres obligatorios. Para Pardo, resulta inadmisible que "cobre poco más que el Salario Mínimo Interprofesional un colectivo con tantos años de estudio y responsabilidad".

Con respecto a la jornada, el Convenio MIR presentado a la Consejería de Sanidad plantea la obligatoriedad y control del descanso tras guardias de 24 horas. "Más del 30 por ciento de los residentes no las libran y trabajan más de 30 horas seguidas", se queja la representante del Comité de Huelga. Asimismo, piden que se libren las guardias de los sábados "para que los residentes no estén dos semanas seguidas trabajando". En el texto también se refleja la necesidad de que haya supervisión "real" por parte de un especialista adjunto durante estas guardias y, en materia de formación, abogan por un fijar un mínimo de siete horas teóricas semanales.

El Comité cree que la mayoría de los MIR tiene un desconocimiento "absoluto" de los derechos que los amparan, lo que los sitúa ante "excesivas cargas de trabajo que generan un enorme agotamiento y privación del sueño que disminuye su juicio clínico". Así, aseguran que soportan continuas "camas calientes", descansando sobre las sábanas sin cambiar utilizadas por compañeros anteriores, prohibición de cogerse vacaciones o guardias localizadas 24 horas -en las que tienen que estar pendientes por si los llaman- "que deben remunerarse al 50 por ciento, pero que no se pagan".

Servicios mínimos "abusivos"

Ante este escenario que arrastran "desde hace años", y aprovechando el reconocimiento de la sociedad civil a su actuación en la lucha contra el virus, han convocado una huelga indefinida que se inicia hoy. En la última semana, el Comité de Huelga ha mantenido dos reuniones con el Ejecutivo que preside Isabel Díaz Ayuso, sin alcanzar un acuerdo para desconvocar el parón. De hecho, los convocantes afirman que la Consejería ha reconocido no haberse leído el Convenio MIR. "Nos dijeron que son ellos quienes hacen las propuestas y que partíamos de cero", señala Susana Pardo.

Por su parte, fuentes de Sanidad declaran a este medio que la Dirección General de Recursos Humanos del Sermas ya ha comunicado a Amyts que no está de acuerdo con constituir una mesa de negociación del convenio colectivo "toda vez que no existe obligación legal alguna para suscribirlo ni existen antecentes en el Sistema Nacional de Salud". No obstante, sí se ha mostrado abierta a "hablar sobre aquellos asuntos que supongan mejoras de las condiciones laborales" de los MIR.

La convocatoria de la huelga supone para el área que capitanea Enrique Ruiz Escudero una "vulneración de la buena voluntad de las partes que ha de guiar cualquier negociación". Además, manifiestan que con esta acción "demuestran su falta de interés para evitar el conflicto". Por ello, condicionan retomar la negociación a desconvocar el paro.

El Gobierno autonómico propuso unos servicios mínimos del cien por cien al entender que la actividad que desarrollan los médicos residentes tiene un carácter "esencial para el mantenimiento de otros derechos constitucionalmente protegidos" y que su ausencia "puede suponer un peligro para la salud de los pacientes, pudiendo afectar de manera grave a la prestación del servicio de asistencia sanitaria".

Frente a esta concepción de los MIR como personal estructural, el Comité de Huelga defiende que son personal en formación y que, por tanto, "no pueden ser objeto de servicios mínimos". Esto motivó a Amyts a solicitar cautelarísimas contra dichos servicios mínimos "abusivos y unilaterales" ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En las últimas cuatro huelgas del colectivo desde el año 2012, la Justicia siempre les ha dado la razón en la imposibilidad de fijar este personal sustituto. No obstante, el Sermas "ha doblado en las últimas semanas el número de adjuntos" para paliar las bajas en la plantilla, expone el sindicato.

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