22 de septiembre de 2020, 23:28:28
Transportes


La estación de Metro de Gran Vía reabrirá en 2021

Por MDO


La Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid espera poder reabrir la estación de Metro de Gran Vía a lo largo de 2021, siempre que no surjan nuevos imprevistos que afecten al ritmo de las obras, según han confirmado a Madridiario fuentes de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid.

El próximo mes de agosto se cumplen dos años desde que Metro de Madrid cerró esta estación para acometer unas obras que iban a durar ocho meses y que permitirían la instalación de ascensores y la conexión con Cercanías Sol, así como el revestimiento de paredes y techos con materiales antivandálicos, el montaje de un sistema de protección contra incendios (ventilación, detección, extinción y alarma) y el emplazamiento de cuatro rampas mecánicas para salvar el desnivel existente entre ambas estaciones.

Pero la obra se ha ido complicando por diferentes motivos. El último, la reciente crisis sanitaria del coronavirus y la declaración del estado de alarma, que obligaron a imponer medidas restrictivas para las obras públicas que han supuesto una ralentización de los trabajos sobre el último calendario previsto.

En la primera parte del estado de alarma, la obra tuvo que paralizarse totalmente durante un mes. Aunque posteriormente se pudo retomar la actividad, solo pudo hacerse de forma parcial, trabajando a un 25-30 por ciento del ritmo normal, dadas las limitaciones sanitarias y medidas preventivas que era obligado adoptar.

Desde finales de mayo, se ha reabierto la actividad en todos los tajos, pero a un rendimiento menor del habitual por las medidas de seguridad con las que hay que desarrollar las obras.

Con este nuevo esquema de trabajo, la Dirección General de Infraestructuras de la Consejería de Transportes espera concluir la obra civil a finales de noviembre o principios de diciembre. A partir de ese momento, comenzarán los trabajos que tiene que desarrollar Metro de Madrid, de manera que la previsión es que la estación de Gran Vía pueda reabrir a lo largo de 2021.

Vestigios arqueológicos

No solo la pandemia ha trastocado el ritmo de la obra en la estación de Metro de Gran Vía. También se han visto afectados los trabajos por la aparición de vestigios arqueológicos, lo que ha añadido una importante complicación técnica a la ejecución de la obra, debido a que se actúa sobre infraestructuras antiguas y un entorno complejo con protección de patrimonio cultural.

En todo momento, la Consejería de Transportes ha primado la seguridad y la protección del posible patrimonio que pueda aparecer, siguiendo las indicaciones de la Dirección General de Patrimonio Cultural. El último ejemplo más significativo fue el hallazgo, en el último trimestre del año pasado, de los restos más profundos de la estación original de 1919, que hasta la fecha no se habían podido descubrir. Estos restos, consistentes en la escalera, los pozos de ascensores y el vestíbulo de estación, se catalogaron y se desalojó la zona definitivamente en el mes de diciembre.

El proceso de documentación histórico-arqueológica está siendo minucioso y exhaustivo durante toda la obra en la instalación para poder compatibilizar la seguridad y accesibilidad de los ciudadanos, por un lado, y la conservación del patrimonio, por otro. A instancias de la Dirección General de Patrimonio Cultural, la Consejería de Transportes está llevando a cabo un control arqueológico permanente, con el fin de documentar y, si es posible, poner en valor los restos patrimoniales que han aparecido en las obras.

El equipo de arqueólogos ha ido informando mensualmente al área de Protección del Patrimonio de esta Dirección General sobre el desarrollo de los trabajos y comunicando los hallazgos de forma inmediata, lo que ha permitido señalar qué restos eran recuperables y qué tratamiento de conservación precisaban.

La Comunidad de Madrid estudia cómo se van a musealizar los vestigios recuperados entre los que, por ejemplo, se han encontrado el recinto cilíndrico que albergaba la escalera (el hueco del ascensor) o restos discontinuos de la losa de la estructura de la antigua escalera (que no tenía elementos de la cerrajería y los pavimentos originales). Esos tramos, discontinuos de la escalera se interrumpían a causa de un túnel de vías que se construyó en los años 70. Además, se han hallado algunas piezas cerámicas ornamentales que se van a restaurar.

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