4 de agosto de 2020, 19:41:07
Social


Valentina, Pablo y el resto de 'héroes invisibles' de Clece reciben un homenaje por su labor en la pandemia

Por Ángela Beato


Valentina Cepeda abandonó el anonimato el día 18 de marzo cuando, ataviada con una mascarilla y armada con unos guantes y una bayeta, subió a la tribuna de oradores desde donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se acababa de dirigir al Congreso para informar sobre la declaración del estado de alarma por la emergencia sanitaria del coronavirus. Entonces, cuando desinfectó a conciencia el atril, los micrófonos y el pasamanos de las escaleras de subida y bajada, se convirtió en la cara visible del equipo de limpieza del hemiciclo.

Aunque esas imágenes compartidas en redes sociales han hecho conocida a Valentina, ella no deja de ser una de los cientos de 'héroes invisibles' de Clece que han estado en primera línea durante la pandemia. A todos ellos ha querido rendir tributo esta empresa de servicios en un evento virtual, conducido por la periodista Alicia Senovilla y el actor José Luis Gil, en el que han contado su historia algunos de estos profesionales que han realizado tareas de mantenimiento, limpieza, seguridad y cuidado a dependientes.

“La verdad es que cuando me aplaudieron la presidenta del Congreso, el presidente del Gobierno y el resto de diputados, me encantó. Pensé que me estaban agradeciendo el trabajo”, ha contado Valentina sobre ese día. Además de en el Congreso, Clece presta servicios de limpieza en numerosas instituciones, empresas y hospitales.

El ‘milagro’ de Ifema, la puesta en funcionamiento en tiempo récord de un hospital para tratar enfermos de covid-19 en la Feria de Madrid, fue posible también gracias a muchos 'héroes invisibles' de Clece, como Pablo Díaz, jefe de servicio de limpieza de hospital de Ifema. Se siente satisfecho del trabajo realizado y confiesa que lo peor de esta experiencia han sido “los fallecimientos”. A la hora de decantarse por lo mejor, tampoco duda: “La experiencia impresionante, tanto humana como profesional” que han vivido.

Clece ofrece también mantenimiento y seguridad en recintos sanitarios como el hospital La Fe de Valencia. Julio Cesar López es coordinador de seguridad de este centro sanitario y ha vivido innumerables historias durante estas semanas. “Un día un señor con covid intentó escapar de la unidad a bastonazos, amenazando al personal”, ha explicado. Pero la sangre no llegó al río. “Al final con un poco de psicología y cariño le explicamos que debía permanecer allí”.

En ese mismo hospital lleva trabajando 28 años como limpiadora María José Jimeno. “Con la formación, recursos y conocimientos que tenemos estamos preparados. Hace años tuvimos un gran susto que fue el ébola y de todo se aprende”, ha comentado para añadir que “continuamente recibimos cursos de la empresa en prevención de riesgos laborales o gestión de emociones, no solo limpiamos y desinfectamos”.

Las historias de Eva Muñoz, una gerocultora que se confinó con sus residentes; de Elena Antón, auxiliar sociosanitaria que trabaja en el servicio de ayuda a domicilio, con más de 120.000 usuarios; de Alberto Cuesta, miembro de la unidad móvil del servicio de teleasistencia; y de la asociación ‘Corazón y manos’, una organización sin ánimo de lucro impulsada por empleados de Clece para ayudar a los más desfavorecidos, son algunas de las que se han escuchado en este agradecimiento de la empresa a todos “esos valientes que han sabido adaptarse a los escenarios más duros e incluso puesto en riesgo su salud para cuidar las de los otros”.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.madridiario.es