7 de agosto de 2020, 12:30:54
Deportes


Carolina Marín y Fernando Rivas explican junto a la UAX su técnica ganadora

Por MDO


La Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) ha celebrado este viernes un webinar con la campeona olímpica y tricampeona del mundo de bádminton Carolina Marín, una cita en la que estudiantes, deportistas o cualquier interesado en la materia ha podido conocer un poco más a fondo y de primera mano a la deportista y su carrera en el mundo del deporte de élite, donde ha conseguido llegar hasta lo más alto.

Junto a su entrenador, Fernando Rivas, y conducido por Raúl Notario, director del Área de Deportes y Nutrición de UAX, la deportista ha hablado en este encuentro virtual sobre sus horarios y hábitos, los diferentes tipos de entrenamientos que realiza a lo largo de la semana, así como las pautas que sigue día a día para mantener a ralla su salud física y mental.

Desde el Centro de Alto Rendimiento Sierra Nevada (Granada), Marín y todo el equipo de profesionales que le rodea están poco a poco “volviendo a la normalidad” tras los meses de encierro, una temporada en la que sus entrenamientos han sido diferentes y también su forma de vida. “En general me cuido bastante bien, pero con el confinamiento, que he entrenado mucho menos y por lo tanto he quemado mucho menos, he tenido que cuidarme mucho más”, ha dicho la deportista.

Una de las claves del éxito de cualquier deportista, ha dicho Marín, tiene que ver con el 'entrenamiento invisible', aquel que está enfocado al control de la alimentación y de las horas de descanso y sueño. “Los menús que tomo no los configura nadie. De pequeña sí me aconsejaba un nutricionista y es un aspecto que ahora voy controlando”, en parte por su larga experiencia en el mundo del deporte de élite, pero además porque desde hace un tiempo compatibiliza su carrera como deportista con estudios de dietética en la UAX, un área que reconoce como “muy importante para mi vida deportiva”.

Por otro lado, la fortaleza psicológica de Marín es otro de sus puntos fuertes, un punto que “llevo trabajando desde que con 14 años me vine a Madrid, de hecho tengo psicólogo desde los 15 años”, tal y como ha explicado. “Estuve siete años con un psicólogo, he tenido dos coaches y ahora llevo dos años con mi psicóloga actual. Soy una persona muy emocional y había emociones que no sabía identificar en la pista”, ha dicho Marín, quien ha aprovechado el confinamiento para reforzar esta faceta. “El tema psicológico me ha ayudado muchísimo, y me sigue ayudando. Se trata de sacar las parte positiva de las cosas y ver cómo trasladar las emociones a una pista de bádminton”, ha descrito.

Sesiones de entrenamientos

Pasado el confinamiento, Marín y su equipo ya están con los ojos puestos en las próximas competiciones: “La Federación Mundial de Bádminton ha dicho que las competiciones comenzarán en septiembre, pero todo va a depender del avance del Covid-19 y de que nos dejen entrar en otros países para competir”, ha explicado. En cualquier caso, después del verano prevé poder competir, algo para lo que ya se está preparando al cien por ciento y por lo que a día de hoy está entrenando en sesiones dobles durante casi toda la semana.

“Hoy me he despertado a las 8 horas de la mañana y me he ido a desayunar. A las 9 horas me tocaba mi primera sesión de gimnasio, hasta las 10.15 horas. De ahí me he ido directamente al pabellón, donde hemos empezado a entrenar en pista con dos compañeros, y ha tocado hacer una parte más táctica de bádminton. Esto ha sido en torno una hora y media, hasta las 12.30 horas más o menos”, ha relatado la deportista, que asegura llevar este horario de lunes a sábado por la mañana.

“Normalmente, si estoy muy cargada a nivel muscular, el fisioterapeuta me relaja un poco antes de comer, y por la tarde comienzo otra sesión de bádminton a las 16 horas, aunque a las 15.40 horas ya estoy en la pista para calentar”, ha dicho. La sesión de la tarde suele estar dividida en dos con el objetivo de abarcar la parte más técnica, pero también la más física. Terminado el entrenamiento pasadas las 19.30 horas, “me ducho y hasta las 21 horas lo dedico a trabajar con el fisioterapeuta”. El tiempo restante, “cenar y a la cama hasta el día siguiente”, ha explicado Marín entre risas.

La exigencia de entrenar y competir al más alto nivel requiere de “exigencia y de tener las cosas muy claras”, ha señalado la deportista, que ha admitido haber tenido que “rechazar muchos planes” en los últimos años para poder estar donde esta. En este punto, su entrenador ha hecho hincapié en la necesidad de valorar que “los éxitos no son solo talento, de hecho creo poco en los talentos innatos”, y ha defendido que si bien puede existir “potencial” en una persona, este no sirve de nada si no hay detrás “horas y horas de trabajo”.

Carolina es quien es por la capacidad de trabajo y por las horas de trabajo que acumula. Además, es quien es porque ha sido capaz de renunciar a muchísimas cosas y eso no lo hace cualquiera. Lo suyo no es talento sino una capacidad de trabajo asombrosa", ha dicho Rivas, quien trabaja con Marín desde hace más de 13 años. “Fernando y yo sabemos perfectamente cómo funciona cada uno, a veces con una mirada sabemos decirnos qué nos pasa y él sabe cuándo y cómo me tiene que decir las cosas”, ha explicado la deportista sobre su entrenador, quien en varios momentos le ha ayudado con sus speach durante los partidos a “cambiar el chip”.

La táctica de Rivas

Exigente, imponente, trabajador, audaz, metódico y sobre todo, apasionado”, ha dicho Notario al presentar al primer entrenador y director del equipo de Marín. Las palabras son de diferentes deportistas de la Residencia Joaquín Blume, la residencia para deportistas de élite de Madrid, a la cual Rivas ha estado muy vinculado desde hace años. Junto a él, el conjunto de profesionales que rodea a la campeona del mundo de bádmiton lo forman un segundo entrenador, Anders Thomsen; el responsable de análisis, Ernesto García; y además varios titulados en fisioterapia, una psicóloga y otros tantos profesionales de la preparación física de la deportista, además del jefe de prensa de Marín y su mánager.

"He tenido la suerte de rodearme de gente que a nivel personal y profesional es increíble. Como entrenador, busco a personas que sean mejores que yo en áreas donde yo soy menos bueno", ha dicho Rivas. La técnica de Rivas ha tenido mucho que ver en la evolución de Marín como deportista y sobre todo en el mundo de la competición, tanto que en la actualidad el granadino se ha convertido en una referencia internacional por su método y el desarrollo de una táctica personal para el enfoque de las competiciones. De hecho, ha admitido que “cuando me invitan a dar una clase a nivel internacional lo rechazo porque no quiero perder la ventaja que a día de hoy tenemos”.

Según ha explicado el entrenador, su táctica está basada en que "contamos con una aplicación que nos permite tener los datos que necesitamos para cada partido. Hay variables situacionales, pero yo filtro las que son importantes. Carolina es capaz de recordar e integrar mucha información a la hora de preparar los partidos y yo voy comparando cómo se están comportando las rivales durante el mismo. Mi papel es traducir esos números en mensajes que hagan que Carolina pueda jugar y recordar cómo se comporta la rival en determinadas situaciones del juego. Si la rival no cambia su patrón de juego, prácticamente no abro la boca", ha explicado Rivas.

Carolina Marín y Fernando Rivas han hecho un “camino” en el bádminton español, hasta hace pocos años un deporte muy desconocido y minoritario. Parte de este éxito ha estado en la visión que ambos han tenido de este deporte y su interés por entenderlo y “adaptarlo” a la idiosincrasia española. “Hasta hace poco aquí en España el conocimiento sobre la táctica era bastante limitado. Hemos seguido durante muchísimos años un enfoque asiático, con entrenadores asiáticos”, ha descrito Rivas, que siempre ha defendido que “el bádminton se tiene que enfocar de manera muy distinta en cada país. Hemos desarrollado mucho el entrenamiento basado en la táctica. Mi lema es ‘la táctica manda’”, ha asegurado.

De cara al futuro, a su retirada, Carolina tiene claro que “nunca me voy a desvincular del bádminton, porque me lo ha dado todo en esta vida”, ha explicado Marín. Entre sus posibles salidas profesionales, la deportista desea “ayudar a los jóvenes españoles a ver que en España hay un camino, que hemos hecho un camino, y que hemos conseguido grandes cosas”. “¿Podremos verte junto con Fernando Rivas como directora de tu propia academia?”, ha preguntado Notario a la deportista: “Me encantaría, ¡por qué no!”.

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