5 de agosto de 2020, 0:33:19
Distritos


El barrio de Butarque retoma las protestas para reivindicar un centro de salud y un instituto

Por Susana Pérez


Los vecinos del barrio de Butarque, en el distrito de Villaverde, volverán a salir a la calle este martes, unos días después del fin del estado de alarma. Lo harán a las 19.30 desde las pistas de patinaje de la Plaza de los Metales (junto a la parcela del futuro centro de salud) y caminarán hasta la puerta del IES Juan Ramón Jiménez (calle Estefanita, 9) con el objetivo de volver a reivindicar dos demandas históricas para el barrio. "Tememos que la crisis provocada por la Covid va a servir de excusa para retrasar una vez más estos dos equipamientos. Ya sucedió lo mismo hace una década, cuando la crisis económica se utilizó para paralizar las construcciones", denuncian desde la Asociación Vecinal Independiente de Butarque (AVIB).

Verónica Parra, presidenta del colectivo vecinal, encabeza unas reivindicaciones que hacen ruido desde hace años. El centro de salud llevan esperándolo desde 2007, cuando "fue prometido" por primera vez: "Si algo ha dejado claro la pandemia es que resulta fundamental contar con una asistencia sanitaria pública de calidad y suficiente para reaccionar en situaciones de emergencia y la atención primaria se ha demostrado vital para hacer barrera de contención frente al colpaso hospitalario". La necesidad de este espacio sanitario es tal que los 20.000 vecinos de Butarque se desplazan a diario al ambulatorio de Los Rosales -ubicado en otro barrio- para poder ser atendidos: "La saturación es tremenda porque Los Rosales ya contiene una población muy extensa". Un 'colapso' que no se convierte en el único inconveniente si los residentes de Butarque necesitan ser atendidos en el centro de salud del barrio vecino: "El trayecto no se puede hacer en línea recta y algunas zonas están separadas por casi cuatro kilómetros", cuenta Parra sobre la deficiente conexión para llegar al equipamiento sanitario.

La Consejería de Sanidad asegura que la Gerencia de Atención Primaria "ha reiniciado la tramitación del expediente de contratación de la ejecución de la obra del nuevo centro de salud Butarque, una vez actualizada la documentación correspondiente. Se encuentra a la espera de culminar un trámite administrativo -iniciado este mes- para que el expediente sea autorizado por el Consejo de Gobierno". Las mismas fuentes consultadas por Madridiario explican que en relación con los plazos para el comienzo de las obras, una vez autorizada la contratación, podría tardarse unos cuatro meses en el proceso de licitación.

Esta denuncia tomará forma en la protesta de este martes que ha convocado la asociación vecinal junto con los Ampas del barrio. Porque también reclaman el cumplimiento de otro compromiso, relatan los vecinos, que pasa por la construcción de un instituto que permita escolarizar a los jóvenes del barrio. El único con el que cuentan, el IES Juan Ramón Jiménez, se encuentra colapsado: "Es necesaria la inminente construcción de este centro de Educación Secundaria".

"Necesitamos que se cumplan los plazos y se agilicen las obras"

El pasado mes de marzo, el Ayuntamiento de Madrid -encargado de la cesión de la parcela para la construcción del equipamiento educativo- y la Comunidad de Madrid alcanzaron un acuerdo para comenzar los trámites para esta nueva construcción: "Debía de estar listo ese convenio pero casi cuatro meses después no hay noticias ni del convenio ni del proyecto". Fuentes municipales preguntadas por Madridiario confirman este acuerdo que consiste en construir el instituto en dos parcelas del inventario municipal. "Ya disponen de la calificación de Equipamiento Básico Educativo por lo que no es necesario elaborar ningún plan especial y así se acelera el proceso", aseguran.

Plano de las parcelas municipales donde se construirá el instituto

Desde el Ayuntamiento de Madrid explican que se trata de dos parcelas independientes a las que se les dará continuidad mediante un viario, que se convertirá en un espacio peatonal. "La situación es que al no tratarse de la cesión de una parcela única, sino que son dos separadas por un viario, requiere de más informes y, por tanto, supone más trámites", explican desde el Consistorio. No obstante, subrayan que "todo va más rápido que si se hubiera tenido que hacer una modificación puntual del Plan general o un Plan Especial. La cesión está tramitándose y estará lista en las próximas semanas". Un expediente de cesión en Butarque que se une a otros educativos, como en Montecarmelo, Aravaca, Vallecas, Usera y El Cañaveral, informan fuentes municipales.

Por su parte, la Comunidad de Madrid subraya que iban a solicitar la cesión de las parcelas al Ayuntamiento para empezar con el proyecto, pero dada la situación provocada por la Covid y la paralización de los trámites administrativos por el estado de alarma, "no ha sido posible". Fuentes de la Consejería de Educación confirman su compromiso con la construcción de esta infraestructura que se llevará a cabo en 2021: "Se van a retomar todos los trámites con la máxima celeridad. Hasta que esté el nuevo centro, el IES Juan Ramón Jiménez tiene capacidad suficiente para albergar a los alumnos".

Los vecinos de Butarque ya no se fían de las respuestas regionales o municipales. Casi cuatro meses después, y tras haber afrontado una pandemia mundial, les preocupa cómo se encarará el próximo curso escolar en el que debe primar la distancia social: "¿Cómo se va a respetar un mínimo de distancia entre el alumnado en un centro saturado y que sobrepasa los ratios por clase?, se preguntan.

"Esta situación va a ser insostenible como se produzca otro repunte"

Con un sentimiento de olvido del barrio y convencidos de que seguirán retrasando las obras, pasa el tiempo y los problemas educativos y sanitarios se agravan: "No quiero pensar en que haya un repunte del virus", confiesa Verónica Parra. "Estamos acostubrados a que fallen los plazos", añade. Pero esta vez, consideran que ya es demasiado. Se sienten cansados de esperar a que los responsables de las administraciones cumplan las promesas.

El movimiento vecinal regresa a las calles y esta vez lo harán ataviados con paraguas amarillos y azules, que simbolizan las dos luchas, la educativa y a sanitaria. Una protesta muy visual que además garantizará la distancia de seguridad: "Una vez abierto guardaremos esas distancias entre un paraguas y otro". Una lucha que seguirá en los próximos meses si los vecinos comprueban que las palabras se las lleva el viento y continúan acumulando retrasos en la construcción de ambos equipamientos.



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