10 de agosto de 2020, 18:53:47
Opinión


La voz de los mayores

Por Ana Cuartero


En Madrid hemos asistido a la trágica desaparición de una generación de gentes recias, que ha hecho más por la democracia en nuestro país que ninguna otra que le haya precedido. Una generación con la que estamos en deuda.

Pero en las instituciones democráticas no hay tiempo para honrar su memoria. En el calendario parlamentario extraordinario que la Asamblea de Madrid aprobó el pasado martes, no hay tiempo para la comisión más necesaria de todas que se celebren en esta legislatura: la Comisión de Investigación sobre la gestión de las Residencias de mayores en la Comunidad de Madrid.

Cinco de los seis partidos representados en la Cámara han aprobado un calendario que no deja espacio para esta comisión en todo el mes de julio, quizá con la esperanza de que a los de VOX, por fin, se nos haya olvidado en septiembre.

No hay tiempo para exigir responsabilidades a los consejeros encargados de proporcionar una vida digna y una atención sociosanitaria adecuada a los internos de las residencias. No hay tiempo para preguntarles si hicieron todo lo que estuvo en su mano para evitar la tragedia. No hay tiempo para aclarar la verdad de lo que sucedió con esos protocolos que existían, pero a la vez no, que condenaron a tantos mayores a morir solos y desatendidos ante la impotencia de los trabajadores de las residencias.

No hay tiempo, tampoco, para buscar las causas de que el virus entrase en las residencias como una tromba sin que se dispusiese de medios suficientes para prevenirlo ni controlarlo. No hay tiempo para reflexionar acerca de si nos encontramos ante el primer geriatricidio de la historia.

O quizá lo que no hay es valentía suficiente para asumir la responsabilidad sobre la gestión de una crisis que no supieron ver, y que ahora no quieren mirar. Porque mirar a la cara a casi seis mil víctimas es duro. Peter Panes de la política.

Cinco de los seis grupos parlamentarios de la Cámara prefieren mirar para otro lado, prefieren las palabras huecas y los lugares comunes a la asunción de responsabilidades, al cara a cara con la verdad que pueda ponerles frente a su mediocridad y falta de escrúpulos.

Si es malo que el Gobierno no tuviera un plan para contener el virus, peor es que solo VOX muestre interés real por conocer las causas que desembocaron en una tragedia de tal envergadura, por saber si fueron decisiones políticas las que llevaron a condenar a los mayores a no salir de las residencias. Si no sabemos qué falló no podremos prevenir el mismo fallo en caso de que se produzca un rebrote.

Esta situación no es más que el resultado de la falta de respeto por la vida que se ha apoderado de la clase política. Pero mientras nos quede un diputado en la Asamblea de Madrid, desde el Grupo Parlamentario de VOX seguiremos alzando la voz por todos y cada uno de los mayores que fallecieron. Sus vidas eran tan valiosas como cualquiera de las nuestras. Honraremos su memoria.

Ana Cuartero, portavoz adjunta de VOX en la Asamblea de Madrid

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.madridiario.es