25 de noviembre de 2020, 4:15:49
Política

ENTREVISTA A PABLO G. PERPINYÀ


“No se puede pretender que un rottweiler como Ayuso se ponga un bozal por su propia iniciativa”

Por Teresa Aísa Gasca


Para Pablo Gómez Perpinyà, portavoz del Grupo Parlamentario Más Madrid, las piezas del tablero de aledrez que representa la política madrileña se están moviendo. La gestión de la crisis sanitaria por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, de las cuales recuerda que Ciudadanos ha sido cómplice al callar, ha tenido "pocos aciertos" para su partido. Lo que viene ahora, una inminente crisis económica, para Perpinyà tampoco parece que vaya a tener una gestión basada en la corrección de los "errores del pasado", aunque el líder errejonista no quiere adelantar acontecimientos: "La prioridad es la salud de las personas y garantizar unas condiciones óptimas para la población en su totalidad, no para unos pocos".

Madridiario charla de forma telemática con el joven de Pozuelo sobre la labor que ha estado desarrollando el bloque progresista y la oposición en la Asamblea de Madrid durante los meses de crisis sanitaria y de cómo desde Más Madrid tienen más claro que nunca que no van a cesar en su "obligación" de estar frente a la presidenta Isabel Díaz Ayuso.

Pregunta: Hoy la Comunidad de Madrid ha entrado en la Fase 1 de la desescalada, ¿qué le parece?

Respuesta: Nosotros estamos muy satisfechos, porque creemos que el haber pasado a la Fase 1 es fruto del esfuerzo de muchísima gente anónima que se ha echado la situación a la espalda y que ha actuado con una responsabilidad inmensa. Sin embargo, al mismo tiempo estamos preocupados porque el Gobierno de la Comunidad de Madrid no ha hecho verdaderamente los deberes, sobre todo en dos sentidos: la situación de la Atención Primaria y los rastreadores.

Por un lado, sigue habiendo centros de salud cerrados, no se han producido las 600 contrataciones prometidas de personal sanitario y no se ha hecho mucho del trabajo que se debería estar haciendo para garantizar el bloqueo del virus y que no hay repuntes posteriores. Para esto precisamente serían muy importantes los rastreadores. Hemos pedido que en vez de los 100 que aproximadamente hay ahora en la Comunidad de Madrid, haya en torno a 1.300, uno por cada 5.000 habitantes.

P: No parece entonces que estemos muy preparados para afrontar esta nueva fase...

R: Yo creo que la decisión no depende de lo que yo pienso y, afortunadamente, tampoco de lo que piensa Isabel Díaz Ayuso. En una situación de pandemia y de estado de alarma, un momento tan absolutamente extraordinario, es importante que los políticos sepamos escuchar a los expertos, a las personas que verdaderamente saben cuándo se puede pasar de fase y cuándo es más prudente esperar.

Nos sorprendimos mucho cuando en plena pandemia el Gobierno regional anunció que se había reunido con los sectores económicos para acordar el cambio de fase y, simultáneamente, destituyó por la puerta de atrás a la Directora General de Salud. Hay que escuchar a los profesionales porque son ellos los que saben cuándo se dan las condiciones sanitarias, y son solo estas las que tienen que guiar el cambio de fase.

P: La presidenta regional defendió el pase de fase el pasado jueves en la Asamblea de Madrid asegurando que, de no ser así, “Madrid va a la ruina total”. ¿Considera que es motivo suficiente?

R: Ayuso ha planteado una dicotomía muy peligrosa y absolutamente falaz asegurando que es posible privilegiar la salud de la economía frente a la salud de los ciudadanos. Es como pretender vender la moto para comprar gasolina. Si no somos capaces de garantizar la salud de la ciudadanía, es imposible que la economía prospere. Por lo tanto, la prioridad tiene que ser la salud de los ciudadanos y, a partir de ahí, tendremos que echar a andar desde el punto de vista económico.

P: La crisis económica que va a provocar esta pandemia también va a dejar graves problemáticas de tipo social, y estas seguramente van a influir en la salud de la ciudadanía. ¿Qué sacrificio sería más justo?

R: En este sentido, en Más Madrid lo tenemos absolutamente claro: la prioridad es la salud de las personas y garantizar unas condiciones óptimas para la población en su totalidad, no para unos pocos. Respeto que haya otros que consideren que puede haber otras prioridades, pero para nosotros esto está en primer término. Una vez que se cumpla esto, podremos hablar de las repercusiones sociales, económicas y de todo el escenario que nos deja el Covid-19.

Es entonces cuando tendremos que hablar de recetas, y por supuesto estaremos en disposición de dialogar y llegar a acuerdos, pero siempre para no reeditar aquellas que en tiempos pasados nos llevaron al fracaso. El Gobierno ha presentado dos únicas propuestas para la situación posterior a la pandemia, y han sido llevar a cabo una bajada de impuestos y volver a la cultura del 'pelotazo' urbanístico a través de la reforma de la Ley del Suelo. Sin embargo, de lo que se trata es de poner desde la política las garantías y las medidas para que no vuelvan a ser las mismas familias que pagaron la crisis del 2008 las que se vean obligadas a pagar esta.

P: ¿Cómo plantearían entonces desde Más Madrid la salida de la crisis económica?

R: Como sociedad, tenemos la obligación de aprender de los errores del pasado y además el Covid-19 no puede pasar en vano. Ante todo, hay que dejar claro que es un virus del que nadie es responsable, pero el coronavirus ha encontrado en algunas políticas un aliado perfecto. La situación de desigualdad que se da en la Comunidad de Madrid tiene relación directa con los lugares en los que más se está propagando el virus, por lo que las políticas sociales y económicas que tienen que acompañar a la desescalada tienen que ser políticas de protección social dirigidas a los más vulnerables, sobre todo teniendo en cuenta que de esta crisis solo vamos a poder salir unidos.

Lo principal es que no se repita, por ejemplo, la reducción el gasto público en Sanidad o la desarticulación de los sistemas de protección social, que en última instancia son los que nos pueden defender de una situación así. En lo económico, abogamos por estimular la creación de empleo poniendo el foco en sectores que generen mayor valor añadido, y por poner en el centro de las políticas de empleo y de estimulo económico todo lo que tiene que ver con la transición ecológica y la economía verde.

P: Al margen de esto, ¿considera que el no haber pasado antes de fase ha tenido que ver con el enfrentamiento político entre el Gobierno de Ayuso y el de Pedro Sánchez?

R: La desescalada no va de togas, sino de batas. Me parece una imprudencia por parte de Ayuso que en vez de utilizar su tiempo en garantizar que se den todas las cuestiones necesarias para que Madrid hubiera pasado de fase antes, lo haya hecho para intentar pleitear contra el Gobierno de España y protagonizar polémicas como el 'Ifemazo', los aviones extraviados de China, los menús de comida basura o tantas otras que hemos escuchado durante toda la crisis sanitaria. No pierdo la oportunidad, de nuevo, de pedirle a la presidenta que rectifique y que por una vez ponga delante los intereses del conjunto de los madrileños en vez de los de su partido.

P: ¿Qué papel cree que ha tenido el vicepresidente Ignacio Aguado y Ciudadanos, socios de Gobierno de Ayuso, en la gestión de la crisis sanitaria?

R: Desde el primer momento se ha visto que había dos sensibilidades dentro del Gobierno: una 'aguirrista', más férrea y a la ofensiva contra la oposición, y otra con la que seguramente se podría tener un diálogo más fluido del que ahora se puede llegar a tener. Creo que Ciudadanos a nivel nacional ha cambiado de estrategia y que Inés Arrimadas acierta cuando decide separarse un poco del Partido Popular. Acercarse a un Partido Popular que se parece cada vez más a Vox y a Donald Trump es una estrategia que le ha llevado a tener 10 escaños en el Congreso de los Diputados, por eso creo que Arrimadas decide bien al separarse del Partido Popular.

Sin embargo, esto no se ha traducido en nada concreto a nivel regional y considero que Aguado haría bien en intentar parecerse un poco más a Arrimadas en este sentido. Desgraciadamente, hemos visto al vicepresidente muchas veces en silencio, fuera de foco, sin opinión. Y cuando uno calla, otorga. Por eso no tenemos ningún motivo para pensar que Aguado no piensa exactamente lo mismo que Ayuso en la inmensa mayoría de los temas. Si eso cambia en algún momento, tendremos una nueva situación política en la Comunidad de Madrid, y yo deseo que sea así.

P: Se ha dicho que Inés Arrimadas podría haber pactado dentro del acuerdo con Sánchez para prorrogar el estado de alarma una moción de censura contra Ayuso, ¿lo ve posible?

R: En la Comunidad de Madrid gobierna el mismo partido desde hace 25 años. Una formación que ha pasado por la trama Gürtel o por la Lezo, por el máster de Cristina Cifuentes, por la polémica de Avalmadrid... por una retahíla de escándalos de corrupción que es inmensa y nos abochorna a todos. Y Gobierna ese partido por voluntad de Ciudadanos. Nosotros dijimos al principio de la legislatura que haríamos todo lo que estuviera en nuestra mano para evitar que los mismos que habían llevado a la Comunidad de Madrid hasta esta situación continuaran en el Gobierno. Señalamos que era una cuestión de salud democrática conseguir que estas personas después de 25 años pasaran a la oposición, pero Ciudadanos decidió y se equivocó.

Hoy la decisión sigue estando en manos de Ciudadanos: el Partido Popular no tiene mayoría absoluta en la Cámara y los grupos del bloque progresista sumamos más que ellos. Si Ciudadanos cambia de opinión, nosotros estaremos dispuestos a hablar absolutamente de todo y con todos, pero la responsabilidad es suya y de Aguado, que tendrá que ver hasta cuándo está dispuesto a asumir las 'ayusadas' y el dolor que el Partido Popular le sigue creando a la Comunidad de Madrid.

P: ¿Cómo analiza todo el escándalo del apartamento en el que la presidenta ha estado alojándose durante la pandemia?

R: Creo que cuando una persona se ve obligada a mentir, es por algo. En este tema hay dos o tres contradicciones muy claras y que señalan a que Isabel Díaz Ayuso ha mentido. En primer lugar, nos dijo a los portavoces de la Asamblea durante una reunión que se veía obligada a mudarse a un apartahotel a causa de estar infectada del Covid-19, pero hemos sabido que la mudanza se produjo antes de que ella supiera que se había contagiado. También dice que paga como una persona más por su estancia ahí, pero se sabe que que tiene un precio exclusivo de 80 euros por dos apartamentos de lujo, algo que está totalmente fuera del mercado. Y por último, dice que no tiene ningún negocio con Kike Sarasola, pero luego aparece un contrato que no se sabe muy bien quién lo ha subido, que luego desaparece... en fin, al final todo son excusas que tienen como conclusión que Isabel Díaz Ayuso siempre sale impune de la situación y todos los que la rodean tienen la responsabilidad.

Nosotros hemos hecho varias preguntas y peticiones de información en la Asamblea y desgraciadamente la Mesa, en una actitud absolutamente insólita y extralimitándose en sus funciones, ha rechazado la inmensa mayoría de estas. También vamos a solicitar un informe a los letrados de la Cámara y, evidentemente, si el Gobierno de la Comunidad de Madrid y los políticos que lo sostienen continúan bloqueando la fiscalización del asunto nos veremos obligados a acudir a los tribunales.

P: Por otro lado, ¿cree que Ayuso podría convocar elecciones anticipadas si se viera con posibilidades de gobernar sin Ciudadanos?

R: Todo es posible en esta vida, pero quiero pensar que en estos momentos no hay ni un solo madrileño esté pensando que en medio de una pandemia, de un estado de alarma y de un momento en el que tenemos unos retos a nivel social, económico y sanitario inmensos, en una convocatoria electoral. En cualquier caso, eso es una prerrogativa de la presidenta Ayuso y por tanto nosotros poco podemos decir. Lo que está claro es que vamos a seguir haciendo una oposición férrea a la estrategia de Ayuso de enfrentar a los madrileños entre ellos y de convertir al Gobierno de la Comunidad de Madrid en la oposición del Gobierno de España.

P: Se ha criticado que el líder de la oposición, Ángel Gabilondo, del Partido Socialista, está manteniendo un perfil bajo y muy sutil durante toda esta crisis. ¿Considera que es acertada la técnica que está llevando a cabo?

R: Tengo un gran respeto personal por Ángel Gabilondo y por el resto de grupos de la oposición. Respeto las decisiones que cada uno de ellos haya adoptado y el estilo que decida emplear para hacer oposición al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, yo no comparto su estrategia, y eso se puede ver en cada Pleno de la Asamblea de Madrid. Puede considerarse que Gabilondo en algún momento ha pecado de cierta ingenuidad al lanzar constantemente invitaciones al diálogo, porque todas han quedado archivadas en el buzón de Isabel Díaz Ayuso. En cualquier caso, nosotros saludamos todas ellas, aunque no se puede pretender que un rottweiler, como Isabel Díaz Ayuso, se ponga un bozal por su propia iniciativa.

P: ¿Y qué le parece la idea de PSOE de crear una Comisión de Estudio para la Reconstrucción Social y Económica de la Comunidad de Madrid?

R: Nosotros lo vamos a apoyar porque creo que cualquier iniciativa que busque el diálogo, el acuerdo y la cooperación entre iguales para intentar mejorar la situación actual es algo beneficioso. Pero igual que digo esto, digo con absoluta rotundidad que no somos unos ingenuos y que sabemos que tenemos en frente al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que no es un gobierno autonómico cualquiera.

La presidenta no ha tenido pudor en convertir el principal referente de las instituciones madrileñas en la oposición del Gobierno de España. Le hemos enviado innumerables cartas con propuestas, iniciativas, tendidas de mano y buenas palabras, y todas han sido rechazadas. Isabel Díaz Ayuso vive instalada en el insulto y en el descrédito, por eso apoyaremos todas las propuestas de diálogo pero desde Más Madrid no vamos a dejar de hacer oposición férrea a su Gobierno.

P: Precisamente, una de las cosas que Isabel Díaz Ayuso ha reprochado públicamente a la oposición es que no han aplaudido ninguna de las 'buenas noticias' que ha conseguido su Ejecutivo durante la pandemia -como la llegada de aviones con material sanitario, por ejemplo-, ni tampoco le han ofrecido su ayuda...

R: Nosotros hemos aplaudido las altas hospitalarias, los avances sanitarios o todo el esfuerzo inmenso que han hecho los profesionales siempre, y lo hemos hecho cada tarde a las 20 horas en nuestros balcones. No hemos fallado ni una sola vez, pero mientras la presidenta Ayuso se ha dedicado a promover caceroladas ilegales. También nos hemos alegrado mucho de algunas medidas que ha adoptado el Gobierno, como cuando hemos sido capaces de controlar los precios de los test o del reparto de tablets para los niños más vulnerables de la región. Claro que nos hemos alegrado de los pequeños aciertos que ha tenido el Ejecutivo, pero es que han sido muy pocos.

Por otro lado, durante todo este tiempo hemos enviado a la presidenta propuestas, muchas de ellas sin ni siquiera informar a los medios de comunicación y de manera privada, porque consideramos que era un momento extraordinario en el que teníamos arrimar el hombro. Pero de la mayoría no hemos recibido respuesta. Creo que Ayuso, en un momento determinado, llegó a interpretar que la pandemia era una oportunidad política para la confrontación con el Gobierno de España y para el ensalzamiento de su figura pública, y a eso se ha dedicado.

P: Dice que Ayuso ha promovido caceroladas ilegales, ¿qué piensa de las manifestaciones que se están provocando en Madrid contra el Gobierno de Sánchez?

R: Yo creo que hay una línea que separa la libertad de la impunidad, y creo que estamos en el segundo de los casos. Sin embargo, más allá de los comportamientos individuales de algunas personas, me parecen muy reprochables las actitudes que han tenido determinados representantes políticos en España y en Madrid. Y el primer responsable es el ministro Fernando Grande-Marlaska, que tendría que aclarar si las normas que rigen en el conjunto del territorio son las mismas que se aplican en el barrio de Salamanca o es que las prohibiciones dependen del nivel de renta de cada una de las personas. Si no es así, no entiendo que en una situación de pandemia, de estado de alarma y de absoluta excepcionalidad como la que estamos se permitan que sucedan cosas como las que hemos visto.

Por otro lado, hay que recordar que la presidenta Ayuso ha alentando desde la tribuna de la Asamblea de Madrid a celebrar estas manifestaciones ilegales que contravienen los criterios y normas sanitarias. Debería, por una vez, hacer un ejercicio de responsabilidad y llamar a la ciudadanía al cumplimiento de las normas, porque más allá de sus intereses de partido la prioridad tiene que ser la salud de los madrileños, porque la realidad es que en estas manifestaciones no se están respetando las distancias de seguridad y los criterios sanitarios.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.madridiario.es