12 de julio de 2020, 19:09:43
Social


Los albergues y los comedores sociales apoyan a los más vulnerables

Por MDO/E.P.


Las personas sin hogar están consideradas población especialmente vulnerable ante la pandemia, porque la mayoría sufre patologías previas. Los albergues de San Juan de Dios y el Centro Santa María de la Paz, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, atienden a más de 200 personas sin hogar todas en situación de confinamiento.

Son dispositivos de atención social, cuentan con una enfermería para los controles básicos. A su condición de colectivo vulnerable habría que añadir que los dispositivos de acogida no están preparados para una crisis sanitaria.

"Las personas en situación sin hogar están expuestas a mayores riesgos para la salud debido al estilo de vida obligados a adoptar. Sus condiciones de vida producen un efecto muy perjudicial para su salud dando lugar a enfermedades o cronificando las ya existentes", señalan.

El derecho a la salud es un derecho humano

La Orden Hospitalaria señala que se debe garantizar la atención sanitaria a las personas sin hogar siempre, "pero en una pandemia como la que estamos viviendo se hace prioritario".

"Es fundamental el acceso universal a la salud para todas las personas. Universalidad que no es una realidad para las personas sin hogar ya que la falta de una vivienda dificulta el empadronamiento, necesario para acceder a los servicios de salud, y para las personas en situación administrativa irregular se añade la falta de documentación. En la mayoría de las ocasiones son atendidos a través de los servicios de urgencia. El estado de salud además es un factor indispensable en la reinserción social y sanitaria", apuntan.

Las personas sin hogar acogidas permanecen durante todo el día en los centros, estableciendo planes de atención extraordinarios para dar cobertura a todas las necesidades de los usuarios. Los profesionales les facilitan las gestiones imprescindibles en la medida de nuestras posibilidades para que no tengan que salir a la calle y los planes de contingencia "cumplen las normas emitidas por Sanidad para casos sospechosos y de aislamiento”.

El comedor social de San José de Madrid reparte alimento a 450 personas al día

El comedor social de San José, situado en el distrito madrileño de Puente de Vallecas, reparte comida diariamente a casi 450 personas, una cifra que se ha "incrementado bastante" desde el inicio de la crisis sanitaria.

La directora del comedor, María Sara de Jesús, ha asegurado que desde la llegada de la pandemia el número de personas que piden ayuda ha aumentado hasta los 450, cuando antes eran 300 comensales.

El comedor cerró hace unas semanas y desde entonces los voluntarios distribuyen la comida en la puerta de las instalaciones. Se reparten "bocadillos, menús y carros de la compra", dependiendo del perfil del solicitante.

"La mayoría de bocadillos son para la gente que está en la calle. Los que reciben menú viven en una habitación y tienen un sitio donde calentarlo. Mucha gente vive en coches y prefiere un bocadillo", ha indicado la directora.

María Sara de Jesús ha explicado que en el comedor, que pertenece a la Iglesia de San Ramón Nonato, "colaboran habitualmente 150 voluntarios", pero que debido a las medidas sanitarias, "desde hace unas semanas ayudan 18 chicos que sacan adelante la cocina".

Otros voluntarios distribuyen los alimentos "a casi 40 familias". "Llevamos la comida a gente que tiene coronavirus o a personas mayores que no pueden salir a la calle", ha detallado la responsable.

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