31 de mayo de 2020, 17:48:36
Transportes


Los últimos comerciantes de Metro lucharán por sus negocios

Por Teresa Aísa Gasca


Los ’últimos 10 de Metro’ siguen estando ahí, y parecen no estar dispuestos a irse. La pasada sesión plenaria de la Asamblea de Madrid, la del 13 de febrero, recogió la respuesta que el actual consejero de Transportes, Ángel Garrido, dio al Grupo parlamentario socialista sobre el plan del Gobierno respecto a la situación de los comerciantes de la Red de Metro de Madrid.

Yo creo sirvió para hacer un poco de presión”, cuenta sobre la intervención del diputado socialista Nicolás Rodríguez García el portavoz y presidente de la Asociación de Autónomos y Comerciantes de Metro de Madrid, Francisco Ferrera. Como también dijo Ángel Garrido, Ferrera avanza a Madridiario que este martes la organización a la que pertenece tiene previsto reunirse con la consejera delegada de Metro, Silvia Roldán, para valorar la situación en la que se encuentran y hacer recorrido de lo que el del PSOE decribió como “una historia desgraciada”.

“Se ha impedido que familias desarrollen su profesión y se ganen la vida por la imprevisión, la mala gestión y el desinterés por un colectivo al que sistemáticamente se la han puesto palos en las ruedas”, indicó el socialista en el Parlamento vallecano. Su Grupo parlamentario no es la primera vez que lleva a la Asamblea el tema, pues en 2017 defendieron frente al resto de diputados lo mismo que el pasado jueves, que el objetivo de Metro ha sido en todo momento provocar “que los comerciantes abandonen sus negocios y dejar así campo libre a la especulación”.

Piedras en el camino

En abril de 2015 se aprobó el reglamento de usos asociados autorizados en la infraestructura ferroviaria de Metro con el que se anunciaba “que se quería incrementar 125.000 metros cuadrados el espacio comercial” en el suburbano, cuenta Javier Zapata, vicepresidente de la Asociación de Autónomos y Comerciantes de Metro de Madrid y uno de los últimos comerciantes. Unos años antes, en 2008, se firmó el último convenio entre Metro y la mencionada asociación para la regencia de estos locales hasta 2018, año en el que se extiguió.

Sin embargo, en marzo de 2016, se puso en marcha la orden que regulaba los requisitos que debían tener este tipo de locales, en especial referidas a mejorar la seguridad. “La ley de usos asociados implicaba que en marzo de 2017 todos los comercios debían estar adecuados”, indica Zapata. Así, los comerciantes debieron valorar si estaban preparados para afrontar un cierre temporal de sus negocios, puesto que las obras de mejora están financiadas por Metro, el tiempo que costase rehabilitar los locales. “Los que no tenían un colchón para mantenerse detrás tuvieron que coger las indemnizaciones de Metro y cerrar”, cuenta Zapata.

Además compensaciones ofrecidas –las económicas, entre 40.000 y 150.000 euros, según el diario El Confidencial-, se contempló la reubicación a los comerciantes cuyos locales permanecían en obras, pero desde la Asociación denuncian que los contratos que se están manejando en esos términos contemplan periodos temporales mínimos para locales que acaban de abrir en otra ubicación: “Cualquiera que tenga un poco de conocimiento empresarial sabe que con un contrato de un año no se puede amortizar un local”, indica Zapata.

Además, la orden de cierre por obras no conllevó, por el contrario, una estimación temporal de cuándo y cuánto estas iban a tardar, alegan los comerciantes, quienes señalan que a día de hoy aún hay locales en los que no se han ejecutado las obras. Por todo ello, muchos no pudieron hacer una estimación de los daños que podrían sufrir y cerraron. La realidad es que en un espacio que hace 15 años tuvo en torno a 140 locales abiertos, hoy solo tiene 10. “Así se inició la campaña de acoso y derribo para que los comerciantes de Metro cerraran”, indica Ferrera.

En cualquier caso, Metro de Madrid anunció el pasado año que todos los locales saldrían a concurso público este año 2020, por lo conforme terminaran los contratos de alquiler deberían cerrar. Y es que, a pesar de que el convenio de regencia se había acabado en 2018, a quienes se acogieron a que se hicieran las obras se les prorrogó el contrato por el tiempo que estuvieron cerrados de más, tratando con ello de amortizar el tiempo perdido. De esta manera, se calculaba que habría locales abiertos hasta enero de 2020, pero hemos llegado a febrero y estos locales están abiertos a la espera de llegar a un acuerdo con Metro.

Proliferación de stands

Paralelamente a todo ello, en 2013 la empresa JC Decaux se adjudicó la gestión de los stands comerciales, “que están creciendo como las setas”, denuncia Ferrera. La Asociación de Autónomos y Comerciantes del Metro de Madrid denuncia cómo también se está utilizando este tipo de puestos para hacer presión contra ellos: “Se dejó instalar justo al lado de una cafetería que llevaba años en las instalaciones de Metro un stand que vendía café y bollería a un euro, por ejemplo. Así es como presionan para que nos vayamos”, sentencia.

Esperemos que la reunión del martes sirva para algo”, indica Ferrera, aunque apostilla que “conociendo a los de Metro” van a recibir la misma respuesta que el pasado jueves dio el consejero de Transportes en Asamblea de Madrid.

“La realidad es que a día de hoy hay diez locatarios que continúan realizando su actividad comercial, a pesar de que ha terminado la vigencia de sus contratos”, indicó Garrido durante el Pleno, explicando que “por eso la compañía, Metro de Madrid, ha comunicado a todos los arrendatarios que la prórroga ha finalizado y que tienen la obligación de cesar su actividad”.

“Una vez los locales comerciales vuelvan a estar en posesión de Metro, la compañía valorará la posible licitación de los mismos conforme a la Norma de Usos Asociados antes mencionada, y a las necesidades de servicio existentes en ese momento”, sentenció.

Amianto

El pasado 6 de febrero se dio inicio a las declaraciones ante la juez que instruye el caso sobre la responsabilidad de Metro de Madrid en las enfermedades contraídas por sus trabajadores a causa de la presencia de amianto en las instalaciones. En la actualidad, siete directivos de la empresa están llamados a declarar entre el 4 y 14 de marzo.

Por el momento se han registrado tres fallecimientos de ex-empleados del suburbano a causa de la inhalación de polvo de amianto, una circunstancia que llevó a que los tres desarrollaran patologías pulmonares como la asbestosis –un tipo de enfermedad respiratoria-, el cáncer de pulmón o el denominado mesotelioma, un tipo de cáncer que se produce en la capa delgada de tejido que recubre la mayoría de los órganos internos (mesotelio).

Tanto Fernando Ferrera como Javier Zapata hacen mención de esta problemática a Madridiario y explican que, además de luchar por sus comercios, también planean tomar medidas respecto a la exposición que los comerciantes han tenido al amianto. “En los últimos 30 años han sido más de 15.000 las personas que han trabajado solo en los comercios de Metro, personas que han pasado más de ocho horas diariamente ahí abajo y que podrían estar afectadas”, relata Ferrera.

Tal y como dice Zapata, “nos preocupa de lo que nos hemos enterado al respecto, pero nos preocupa mucho más todo lo que no sabemos” sobre las afecciones reales a las que pueden estar expuestos desde hace años. Por ello, y como medida de denuncia por el “silencio” que consideran que ha habido por parte de la empresa sobre el tema -“nos han ocultado que podríamos estar en peligro”- la asociación contempla unirse a las plataformas que hoy ya luchan por hacer justicia y “hacer aún más presión”.

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