23 de noviembre de 2020, 18:17:16
Municipios


Santa María la Mayor de Colmenar de Oreja y el complejo San Pedro Mártir de Madrid, BIC

Por Teresa Aísa Gasca


Tal y como han confirmado fuentes del Ejecutivo regional a Madridiario, el Gobierno de la Comunidad de Madrid va a aprobar este martes en sesión de Consejo de Gobierno declarar la iglesia de Santa María la Mayor de Colmenar de Oreja y el complejo formado por el convento, teologado e iglesia de San Pedro Mártir de la Orden de Padres Dominicos del madrileño distrito de Hortaleza Bien de Interés Cultural (BIC).

El primer edificio, situado en la localidad madrileña de Colmenar de Oreja, en el sureste de la región, fue fundado en 1171 por el maestre Pedro Fernández de Fuentecalada (1115–1184), primer maestre de la Orden de Santiago, y perteneció a la misma hasta el año 1540. En 1885 pasó a formar parte del Arzobispado Madrid-Alcalá.

El conjunto arquitectónico fue ampliado en el siglo XVI, cuyas obras comenzaron en 1553 y terminaron en 1615, a cuenta del vecindario, concejiles, decimales y de lo dado por el entonces Rey Felipe II. Debido al largo periodo de construcción, la iglesia Santa María la Mayor cuenta con una peculiaridad habitual en la época: la convivencia del gótico tradicional con las nuevas aportaciones del arte renacentista.

Así, la edificación está compuesta por una nave central larga y anchurosa y otras dos naves laterales. Se accede a ella por tres portadas abiertas: la fachada central de estilo jónico con pináculos; otra fachada lateral en estilo toscano y en la que se encuentra una escultura de San Bernardino de Siena; y, por último, otra fachada lateral en estilo dórico romano rematada por bolas escurialenses.

En el exterior destaca una magnífica torre de 62 metros, que junto con las portadas y la sacristía fueron trazadas por Juan de Herrera, famoso arquitecto nacido en 1530 y nombrado Inspector de Monumentos de la Corona por Felipe II, entre cuyas obras también figuran el Palacio Real de Aranjuez, la fachada occidental de El Escorial, la fachada sur del Alcázar de Toledo, la Lonja de Sevilla, la Casa de la Moneda de Segovia o la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid.

Destacan también, dentro de Santa María la Mayor, la capilla funeraria del obispo Fossano (1608-1621), construida por Monegro, y la capilla de Nuestra Señora del Amparo, considerada una de las obras más destacadas de fray Lorenzo de San Nicolás (hacia 1645-1646).

Por todo ello, la iglesia constituye uno de los edificios religiosos más importantes del siglo XVI en la Comunidad de Madrid, uno de los periodos más brillantes dentro de la arquitectura religiosa castellana por sus características y estilo propio. De hecho, el 23 de septiembre de 1982 se incoó expediente para la declaración del inmueble como monumento histórico artístico, mediante una resolución publicada el 19 de noviembre de ese mismo año en el Boletín Oficial del Estado en la que fueron incluidos de forma conjunta otros bienes culturales de la Comunidad de Madrid.

Complejo eclesiástico San Pedro Mártir

Por su parte, el conjunto constituido por el convento, teologado e iglesia de San Pedro Mártir de los Padres Dominicos de Madrid, destaca por su autenticidad, integridad y valor artístico. Por todo ello, el 26 de abril de 2019 la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid incoó el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento.

El 1 de julio de 1955, el Reverendísimo Padre Miguel Browne, Maestro General de la Orden de Predicadores (Dominicos), bendecía y colocaba la primera piedra del nuevo convento de San Pedro Mártir, y tres años después el recién construido edificio recibía a 162 frailes, de los cuales 134 frailes eran estudiantes de filosofía y Teología, procedentes del convento de Sto. Tomás de Ávila.

Si bien en este Teologado la iglesia es el elemento esencial, esta está integrada en un conjunto que forma una unidad inseparable para el desarrollo de la vida religiosa, en el que se han enlazado tres elementos principales: para el rezo, la iglesia; para la enseñanza, las clases; y además, el refectorio, celdas, lugares de esparcimiento, deportivos, etc.

Su disposición responde a la ubicación de los tres grupos que se alojan en ellos -padres profesores, padres jóvenes y coristas- en su relación directa con la iglesia, pero también creando una disposición lógica de aislamiento y privacidad de estos grupos.

Por otro lado, el 19 de diciembre de 1959, era inaugurada y bendecida la iglesia por el Maestro de la Orden de Predicadores, la cual destaca por su forma original surgida a partir de la doble función como iglesia conventual y como iglesia pública para fieles.

Así, el templo presenta una planta en hipérbola o en forma de diábolo que al achatarse por el centro divide la iglesia en dos y cuenta con el altar en el centro. El arquitecto encargado de la obra fue Miguel Fisac (1913-2006), se valió de esta original idea para cumplir con el requisito de que el edificio fuera capaz de admitir un coro de 250 frailes y una zona de fieles con capacidad para 700 asientos.

De la distribución lógica en planta de estos dos grupos de usuarios, frailes y cristianos seglares, surgen dos categorías que deben disponerse alrededor del altar, asumiendo los religiosos una situación noble, mientras que los fieles han de ubicarse en posición cercana al acceso público. Por tanto, el altar, como elemento principal del espacio al que se dirige la atención, debe ocupar una posición intermedia central como conciliación de la parte de iglesia conventual para recitar el solemne Oficio Divino, y la parte de iglesia pública para la asistencia de fieles.

Además de la forma en la que el espacio se moldea a través de los paramentos en ladrillo, esta iglesia también está caracterizada por otros dos componentes esenciales en la arquitectura religiosa de Fisac: la luz y la división cromática de los espacios. De este modo, la luz se dispone en una intensidad media en las estancias de coro y fieles, mientras que remarca la importancia del altar de forma vertical a través de su potente iluminación cenital. Cromáticamente, estos espacios se distinguen a través de diversas tonalidades que también adquieren un simbolismo: las vidrieras de los paramentos que cierran la zona de los fieles adquieren tonalidades azules, pasando a tonos dorados para fundirse con la luz cenital del altar arrojada a través de un lucernario.

Desde el altar, la coloración de la luz continúa hacia una gama de rojos en la zona del coro, en el que se dispone una vidriera figurativa con escenas y simbología del Martirio. Los tonos azules representan la frialdad del fiel que se diluye a medida que se acerca al altar, para posteriormente volverse rojo, en una simbología del doble sacrificio que representa la zona de los coristas. Los vitrales superiores de la parte dedicada a los fieles que convergen en el lucernario central conforman la separación característica de las iglesias de Fisac en el altar, entre los paramentos de cierre y la cubierta superior, en una sensación de ingravidez que se acentúa por el acabado de madera del techo y los paramentos de ladrillo.

De igual forma, en el sótano de la iglesia se sitúa la cripta, en la que se disponen vidrieras de colores en la parte superior de sus muros curvos. El acceso a la iglesia se ubica en un lateral para evitar la competencia directa de su direccionalidad con el dinamismo del conjunto hacia la posición central del altar, y lo mismo ocurre con la ubicación en el lateral norte de la capilla del Santísimo.

Por otra parte, la torre exterior se configura como el hito visual en el paisaje circundante que señala la posición del conjunto. Realizada en hormigón visto, se configura mediante 16 esbeltos pilares que se unen a través de una suave rampa hacia la coronación, en la que destaca el campanario abstracto de hierro que asemeja una nebulosa metálica.

HORARIOS Y VISITAS

Iglesia de Santa María la Mayor de Colmenar de Oreja

Invierno (1/sep - 30/jun) - Lunes - Viernes: 19:00; Vísperas: 20:00; Festivos:11:00 y 12:30

Verano (1/jul - 31/ago) - Lunes - Viernes: 20:00; Vísperas: 20:00; Festivos:11:00 y 12:00

Convento, teologado e iglesia de San Pedro Mártir de la Orden de Padres Dominicos

Lunes - Viernes: 8:00 y 20:00

Sábados y Vísperas: 9:00 y 20:00

Domingos y Festivos: 10:00, 11:00 (niños)*, 12:00, 13:00 y 14:00*, 19:30 y 20:30
*Excepto: julio y agosto

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