15 de agosto de 2020, 22:12:13
Deportes


‘La Ferro’: regresa el espíritu del verdadero fútbol de barrio

Por Nerea San Miguel


Entrar en la cantera de un equipo de fútbol a los 12 años o aspirar a convertirse en una súper estrella mundial que gane cantidades desorbitadas de dinero son los mantras que ha traído la profesionalización del fútbol a la actualidad. Poco tiene que ver con sus verdaderos orígenes, con el fútbol de barrio. Un deporte de campo de tierra, con unas instalaciones precarias y cuyo fin era el disfrute más que su retribución. La AD Ferroviaria es el cuarto equipo que se fundó en Madrid, y este año -con la celebración de su centenario- Juan Carlos Casas, periodista experto en fútbol ferroviario, ha rememorado su historia a través de un libro que ha inspirado la vuelta a los campos de esta formación que pretende recuperar el espíritu del verdadero fútbol de barrio: ‘La Ferro’.

Fundado en 1918, la AD Ferroviaria nace en la antigua Estación de Delicias, con la idea de un ferroviario, Leocadio Martín Ruiz, para hacer frente al movimiento obrero de las décadas de 1910-1920. De esta manera crea una especie de club privado con instalaciones de boxeo, fútbol, gimnasia y atletismo para promover el desarrollo físico en el tiempo libre de sus trabajadores. En el año 1919 se federa y comienza a competir, convirtiéndose en el cuarto equipo de fútbol más antiguo de la capital, tras el Real Madrid, Atlético del Madrid y el de Carabanchel.

“Sus mejores temporadas las consiguen al pasar la Guerra Civil”, cuenta el escritor del libro. Durante el conflicto se interrumpieron las competiciones y cuando volvieron a la cancha de fútbol algunos jugadores habían desaparecido o muerto en la cotienda. Pero no todo fueron malas noticias porque hasta media docena consiguen reengancharse al equipo. En ese momento comienza lo que Casas denomina su etapa de oro -en los años 40- donde juegan en segunda división durante tres temporadas y compitiendo con equipos de toda españa, como el de Murcia o el Elche.

A finales de la década de los 40 el equipo comienza a desinflarse, un hecho que guarda relación con el peregrinaje del equipo a otro campo. Hasta entonces, la Ferro, como se le conocía coloquialmente, entrenaba y jugaba en las instalaciones del Paseo de las Delicias, ubicadas en el actual edificio del número 63. Renfe tuvo que hacer uso de esa parcela para alojar a los ferroviarios que vinieron a trabajar a Madrid desde las provincias, y el equipo se vio en la obligación de mudarse al Campo del Gas. “Una etapa medianamente decente en cuanto a resultados a nivel deportivo”, relata Casas. Tras esta época dorada, el equipo entra en la categoría de aficionados donde consigue trofeos y se consolida como campeón de Madrid y de Castilla en los años 46, 47 y 52. Durante estos años consigue también colocarse como campeón de España en categoría amateur contra el Mestalla en 1946 y en 1947 contra el Indautxu de Bilbao.

“Eran unos tiempos difíciles, después de la Guerra Civil, y en el barrio era la cumbre jugar en un equipo confederado”, cuenta José Luís Martínez, un ex jugador de la formación ferroviaria de principios de los 60. Durante estos años ya había perdido el Campo de las Delicias, pero todavía cosechaba victorias menores en el del Gas. “Te puedes imaginar un chaval de veinte años al que tenían que pagar para ir a verle”, relata el jugador con pasión.

La década de los 50: el principio del fin

El equipo baja a categorías regionales en la década de los 50: "Aguanta como puede” hasta el siglo XXI. El club consigue mantenerse con el dinero que obtienen de la venta de las instalaciones del gimnasio de boxeo que se encontraba en la calle Amor de Dios. Pero como apunta Javier Puig, ex jugador de la década de los 80, sin financiación regular ese capital solo aguantó hasta los años 90, cuando ya no existían ingresos y se hizo insostenible su mantenimiento.

En 2007, Benigno Álvarez, presidente por entonces, no pudo soportar el gasto del equipo y la Ferro dejó de jugar. “Pero este hombre no borró el equipo ni lo dio de baja en la federación, solo dejó de competir”, recuerda Juan Carlos Casas.

“Un equipo con 100 años de historia y un libro no puede estar sin competir”

El escritor que había seguido la trayectoria del equipo se interesó por esta historia y decidió conmemorar su centenario con la publicación de un libro que recibe el mismo nombre por el que se conocía al equipo: ‘La Ferro’.Recuerdo cuando José Manuel Colón, antiguo miembro del equipo, se puso en contacto con él y le dijo: “Un equipo con 100 años de historia y un libro no puede estar sin competir”. Y fue entonces cuando se pusieron manos a la obra.

“El equipo está en la Liga de Tercera Regional porque hay que empezar desde lo más bajo”, subraya el escritor. A través de dos antiguos directivos del Club Deportivo Latina -que ya no existe- consiguen reconstruir la agrupación deportiva. Un equipo es muy heterogéneo, con jugadores con una media de edad cercana a los 35 años, algunos profesionales y otros no. Unos deportistas que han perdido tan solo un partido en lo que va de liga: “De 10 partidos han ganado 7, empatado 2 y perdido 1”.

El pasado 16 de noviembre, la AD Ferroviaria celebró la presentación oficial de 'La Ferro' en la que fue su casa, el actual Museo del Ferrocarril, donde llevaron un balón con el que se jugaba en sus orígenes. El equipo regresa apadrinado por Vicente del Bosque, ex seleccionador nacional, quien guarda una estrecha relación con la línea férrea por descender de familia ferroviaria.

Las instalaciones, el problema recurrente

La falta de ingresos para ofrecer un sueldo a los jugadores fue la razón que llevó al declive al equipo: “Cuando me he unido me he dado cuenta de lo difícil que es sacarlo adelante”. Deportistas de la época recuerdan lo complicado que resultaba conseguir financiación. Una situación que intentarán que no se repita.

El proyecto de equipo cuenta con una cantera, una escuela y fútbol base, algo que de momento no pueden afrontar. Y menos hasta que puedan disponer de una campo de entrenamiento propio. La AD Ferroviaria disputa sus partidos actualmente en los Campos de Fútbol Ernesto Cotorruelo, pero se trata de terrenos que alquilan a la Federación Española de Fútbol con un coste y con muchas limitaciones.

Además, la nueva Junta Directiva está intentando buscar solución a los patrocinadores. En sus orígenes las principales aportaciones económicas las hacían compañías como MZA o Norte Y Oeste, pero la principal fue Renfe, con quien actualmente se encuentran en aras de negociación. “Estamos intentando establecer algún tipo de colaboración permanente", asegura el gerente de Investigación Histórica y Patrimonio Documental del Museo del Ferrocarril, Miguel Muñoz.

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