25 de enero de 2020, 17:37:33
Política


El PSOE gana pero se debilita, PP y Vox crecen y Cs se hunde

Por MDO/Diariocritico


Los resultados del 10-N han dejado una victoria del PSOE como se esperaba, sí, pero sin la mejora ansiada por sus líderes. Los de Pedro Sánchez han repetido elecciones convencidos de que aumentarían su margen de liderazgo pero bajan de 123 a 120 escaños, y dejan muchas dudas sobre la futura gobernabilidad del país. Si quiere gobernar tendrá que contar con el apoyo o bien de los grupos nacionalistas o del Partido Popular. Si no, las cuentas no salen para el bloque de izquierdas en solitario y tampoco para el de las derechas.

Con estos resultados, el bloque de partidos de centro-derecha, conformado por PP, Ciudadanos, Vox y Navarra Suma, mejora ligeramente sus resultados de abril y se queda con la sensación del triunfo frente al centro-izquierda (PSOE, Unidas Podemos y Más País), que tendrá que echar mano, si quiere gobernar, de nacionalistas e independentistas vascos y catalanes, así como de los regionalistas cántabros.

Los bloques quedan así: el teórico bloque progresista, si tenemos en cuenta a PSOE, Unidas Podemos, Más País y PRC (el partido de Revilla apoyó la investidura de Sánchez y lo volverá a hacer) como potenciales aliados parlamentarios, reunirían en total 159 diputados. Antes tenían 167. Es posible que Teruel Existe apoye una investidura del líder socialista, a falta de negociación. Lo mismo sucedería con el BNG. Todos juntos reunirían como mucho a 161 diputados, lejos de los 176 necesarios.

El bloque conservador conseguiría 152, si bien Coalición Canaria añadiría su apoyo y sus 2 escaños si fueran necesarios en otro contexto, como conseguir la investidura de un candidato. Este bloque aumenta en 3 diputados, puesto que tenían 149 diputados en abril entre PP (66), Cs (57), Vox (24) y Na+ (2).

Repaso, partido a partido

Se confirma, por otra parte, la debacle electoral de Ciudadanos con 10 escaños, la cual tanto se esperaba por las encuestas (tenían 57). Mientras tanto, sus socios suben: el PP de 66 a 88 y Vox, de 24 a 52.

Mientras, la izquierda no logran repetir los 42 diputados que obtuvo Unidas Podemos en solitario en las anteriores elecciones, aunque no bajan tanto en conjunto, ya que conservan unos 38. Ahora, tras la escisión 'errejonista', Unidas Podemos obtiene 35 y Más País, el partido de Errejón, debuta con 3.

En el campo nacionalista catalán, ERC gana pero baja de 15 a 13, JxCat sube de 7 a 8 y la CUP debuta con 2 diputados.

En el ámbito vasco, a los nacionalistas también les ha ido bien: PNV mejora uno, pasando de 6 a 7 y EH Bildu, de 4 a 5.

Los minoritarios quedan así: Coalición Canaria conserva sus 2 escaños, Navarra Suma sus 2, el PRC mantiene el suyo y debutarían BNG y Teruel Existe con uno.

Rivera no dimite pero se responsabiliza de la debacle electoral

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha asumido en primera persona el "mal resultado, sin paliativos", obtenido por su partido en las elecciones generales de este domingo, tras lo cual ha convocado a la Ejecutiva nacional este lunes y ha propuesto un Congreso extraordinario para que los militantes "tomen las riendas".

Así se ha expresado Rivera en la sede de Cs tras conocer que han perdido unos 2,5 millones de votos y que se han quedado con solo diez escaños en el Congreso, frente a los 57 que consiguieron en abril. "Lo que hemos tenido es un mal resultado, sin paliativos y sin excusas", ha lamentado.

Ciudadanos (Cs) va a marcar un nuevo rumbo, va a trazar un nuevo mapa y sus afiliados van a tomar las riendas”, ha añadido el presidente del partido. “Servimos a los españoles y es lo más bonito de este mundo”, ha resaltado Rivera.

“No soy como otros líderes políticos, yo no estoy hecho de esa pasta, soy honesto, honrado y lo que tenemos es un mal resultado”, ha reconocido el presidente de la formación naranja quien también ha avanzado que “cuando uno lidera un proyecto asume que los éxitos son de todos y los malos resultados son propios”. Rivera también ha agradecido el trabajo a “todos los que han hecho posible estas elecciones: servidores públicos, apoderados e interventores” y ha aprovechado la ocasión “para felicitar como demócrata a los ganadores de las elecciones al Partido Socialista (PSOE)”.

Sánchez promete "un gobierno progresista liderado por el PSOE"

Un Pedro Sánchez sonriente pero con el mal sabor de boca interno por haber empeorado los resultados electorales de abril para su partido, ha prometido "un gobierno progresista liderado por el PSOE", unas palabras que se interpretan claramente como un acercamiento definitivo a Unidas Podemos en lugar de explorar otras vías, y sin hablar de un Ejecutivo monocolor, que fue el objetivo de los socialistas en las pasadas elecciones. Una exigencia que dinamitó las posibilidades de un apoyo del partido de Pablo Iglesias y que acabó con esta repetición electoral tan negativa para el bloque progresista.

Sánchez, que intentaba cortar a sus votantes, quienes le interrumpían continuamente en la calle Ferraz de Madrid con proclamas como "Con Iglesias sí", en referencia al ya pasado "Con Rivera no" de abril, se ha querido centrar en que el PSOE ha ganado y que el resto de partidos deberán dejarle gobernar sin más bloqueos. Sin embargo, su guiño a Unidas Podemos y otras formaciones como Más País, a las cuales no nombró, nos lleva a pensar que en estas nuevas negociaciones se cederá para formar un gobierno progresista ya no sólo integrado por el PSOE.

Lo cierto es que tras conocerse los resultados definitivos, el PSOE pasa de 123 diputados que tenía desde abril a los 120 que ostentará los próximos cuatro años. Como Unidas Podemos ha bajado de 42 a 35 escaños, por mucho que Más País debuta con 3, su mayoría progresista se ve golpeada. Eso sí, podrá añadir al PRC de Revilla, con un diputado, y previsiblemente le apoyarían el BNG gallego y el nuevo partido de Teruel Existe. En total, reuniría unos 161 escaños, y será fácil que el PNV sume sus ahora 7 diputados, en total 168. Haría falta, de nuevo, la abstención de los indendentistas catalanes de ERC.

La participación sólo baja dos puntos respecto a abril

En cuanto a la participación en las elecciones generales de este domingo, no ha bajado tanto como se esperaba y ha registrado un porcentaje del 69,88 por ciento, ni dos puntos por debajo de la alcanzada en los comicios del pasado 28 de abril. La abstención, por tanto, ha alcanzado el 30,12 por ciento, la sexta más alta de la democracia.

De las 15 elecciones generales que se han celebrado en España desde la Transición, las de este 10 de noviembre se quedan en el décimo puesto en cuanto a participación del electorado, por tanto la cifra que se ha registrado es una de las más bajas.

Superan a las de este domingo, por tanto, las celebradas en 1982, la llegada al poder de Felipe González, en las que participó un 79,97% de los españoles; en 1977, los primeros comicios de la democracia, se registró un 78,83%; en 1996, la derrota del socialismo de González, la cifra llegó hasta el 77,38%; en 2004, tras los atentados del 11-M, fue del 77,24%; en 1993, cuando González perdió su mayoría absoluta en unos comicios ajustados frente al PP de José María Aznar, la participación llegó al 76,44%; en 2008, la segunda victoria de José Luis Rodríguez Zapatero, se alcanzó el 73,85%; en 2015, el año en que acabó el bipartidismo, fue del 73,20%; en 1986, participó un 70,49% de los españoles; mientras que el pasado 28 de abril, se alcanzó un porcentaje de 71,76%.


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