16 de octubre de 2019, 12:11:05
Economía


Los promotores del 'Buda de Carmena' negocian con otras ciudades tras el 'no' de Madrid

Por Javier López Macías


Madrid se queda sin el 'Buda de Carmena'. El rechazo total del Ayuntamiento dirigido por José Luis Martínez-Almeida al proyecto por "no ser lo que la ciudad necesita" ha provocado un gran enfado en el Consistorio de Lumbini, ciudad nepalí donde nació Buda, y entre los promotores del plan, que ya negocian con otras dos ciudades españolas y otras tantas europeas, aunque la idea es que se quede en territorio patrio. "Yo quiero que se quede en España", explica José Manuel Vilanova, presidente de la Fundación Lumbini Garden, que afea haber sido víctima de una "guerra política" que provocará, dice, que los empresarios madrileños dejen de ganar varios millones de euros y la ciudad, cinco millones de visitantes, que es lo que calcula que atraería el templo budista.

En una conversación con Madridario, Vilanova se despacha contra el actual equipo de Gobierno que, cuenta, no fue capaz de recibir a la delegación nepalí la semana pasada en su visita a Expotural, feria organizada por Ifema, ni de contestar a las cartas que le ha enviado al regidor el actual alcalde de Lumbini, ciudad hermanada con Madrid. "La colaboración estaba funcionando de maravilla, hasta varios empresarios madrileños visitaron Nepal para establecer relaciones comerciales", denuncia. En este sentido, avanza que autoridades de la ciudad asiática visitaron Valdemingómez con la idea de construir una planta similar allí y ya habían liberado fondos para ello.

"Es un proyecto de paz, no de guerra", incide mientras repasa cómo se fue gestando la construcción y, luego, el rotundo rechazo. Tal y como recuerda, el proyecto lo presentó el Gobierno nepalí con la intención de beneficiar a ambos lugares: Madrid tendría, como Hong Kong, un centro budista que atrajese "mucho" turismo y Lumbini, visibilidad. Sin contar las relaciones comerciales que se entablarían.

En el centro de la imagen, el alcalde de Lumbini y el presidente de la Fundación Lumbini Garden, José Manuel Vilanova, en su visita a Expotural. (Foto: Fundación Lumbini Garden)

Así, rechaza de facto las "filtraciones" con las que, según él, el Gobierno de Almeida dio a conocer el proyecto "para preparar su negativa" y señala las "bondades" de la idea. En este sentido, desmiente que el terreno que se iba a ceder tuviese un uso dotacional deportivo y niega que fuera a ser "un centro comercial": Vilanova habla de una parcela de 5.000 metros cuadrados en la que se iba a levantar un templo budista de 800 metros cuadrados con 20 habitaciones para monjes encargados del mismo, una estatua de 40 metros, una tienda de artesanía, una librería, un punto de información y una sala de yoga.

Todo ello, acompañado de unos jardines de 2.500 metros cuadrados que iban a estar financiados con una inversión que superaba los 30 millones: 25 procedentes de fondos privados y otros cinco, de Nepal, sin tener en cuenta las donaciones. A cambio, Madrid se convertiría "en una ciudad de peregrinación con el consiguiente impacto turístico" y el Ayuntamiento recibiría un terreno de 2,5 hectáreas al lado del Aeropuerto de Lumbini "en la carretera principal de conexión con la India" para promocionar la ciudad a través de una "Casa de Madrid". Un extremo que, a su pesar, no se dará: “Creo que Almeida no ha evaluado lo que ha perdido la ciudad”, concluye. Por su parte, fuentes cercanas al alcalde explican que su agenda imposibilita que mantenga "todas las reuniones que le solicitan" y, además, remarcan que el proyecto "no está en sus prioridades".

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