18 de noviembre de 2019, 6:08:52
Cultura y ocio


'Adiós Arturo', La Cubana se va de funeral

Por Antonio Castro


Han pasado casi cuarenta años desde que nació La Cubana, una compañía teatral de Sitges que ha logrado ser un referente del teatro popular. Adiós Arturo es su último montaje.

Llegan al teatro Calderón de Madrid con más de trescientas representaciones a su espalda. La Cubana arrastra a los teatros a espectadores deseosos de pasar dos horas de diversión y disparate. Con este nuevo montaje rizan el rizo y hacen reír en un funeral. Arturo Cirera Mompou fue un artista total que logró vivir ciento un años. Su currículo necesita varias páginas. Don Arturo, consciente de que algún día se moriría, al cumplir setenta años dejó dispuestas las características de sus funerales. Y para cumplir con ellas, llega La Cubana, así que cualquier cosa puede suceder. Además existe un heredero: Ernesto, un hermoso guacamayo más longevo que su desaparecido propietario.

Una vez más hay que advertir a los futuros espectadores de que tendrán muchas posibilidades de verse directamente involucrados en este surrealista funeral.

Jordi Milán, fundador y director de esta compañía, conoce a la perfección los mecanismos del teatro festivo y sabe manejar a sus actores con maestría para sacar de ellos decenas de personajes. Hasta ochenta distintos salen en esta función y a todos ellos le dan vida los diez actores del elenco. Siendo fieles a sus orígenes, la presentación de la temporada en Madrid la han hecho al aire libre, en plena plaza de Jacinto Benavente. No ha faltado ni el guacamayo, perfectamente integrado en la compañía y disfrutando de la curiosidad de los paseantes. Esperando la presentación, algunas señoras que pasaban por el lugar, afirmaban muy convencidas que se trataba de un homenaje a Arturo Fernández. No es a él, pero seguro que estos artistas también le harían uno al eterno galán que le hubiera divertido mucho.

La Cubana nació como un grupo de teatro callejero. A Madrid llegaron pronto y en 1983 se pusieron a vender delikatessen (vamos, piedras…) en un mercado. Después encerraron al público en la desaparecida sala Olimpia porque en el exterior se había desencadenado una tempestad.

El éxito arrollador de público lo lograron con ¡Cómeme el coco, negro!, seguramente la revista más disparatada que se ha visto nunca en un escenario madrileño. Este espectáculo lo repusieron al cumplirse los veinte años de su estreno. Después vendrían Cegada de amor, Mamá quiero ser famoso o Campanadas de boda. Desde este último, hace ya seis años, no venían a nuestra Capital.

De La Cubana han salido algunos intérpretes muy populares en la actualidad, como Santi Millán, que estuvo con ellos hasta 1999. José Corbacho también estuvo una década con ellos.

Adiós Arturo se representa en el teatro Calderón desde el 9 de octubre hasta abril.
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