17 de noviembre de 2019, 4:40:01
Política


El PSOE inicia los trámites para expedientar a la alcaldesa de Móstoles

Por Javier López Macías


El PSOE reacciona de forma ambigua a los escándalos de la alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse. El secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, ha comparecido este martes en Buen Suceso para informar de los pasos que va a seguir el PSOE-M en relación a los seis casos de enchufismo que se han conocido en las últimas semanas en el Ayuntamiento de la localidad. La Ejecutiva convocará esta semana la Comisión de Ética, que dará opción a la regidora a defenderse pero que deberá emitir un informe que puede acarrear su expediente y la posterior expulsión de la formación.

“Nuestro partido es garantista cuando hablamos de los derechos de los militantes”, ha explicado Franco, que ha aclarado que no puede actuar sin que esa Comisión se pronuncie y dilucide si Posse ha incumplido el Código Ético, como ha dejado entrever el secretario general: “Es posible que se hayan incumplido algunos de los aspectos recogidos en nuestro Código Ético y en nuestro Estatuto”.

Desde el punto de vista personal, Franco no se ha atrevido a pedir su dimisión de forma explícita porque sería “un brindis al sol” pero sí ha dejado entrever la que es su salida preferida, que dé un paso al lado. “He llegado a decir que algunos comportamientos me parecían obscenos; la confianza del partido sobre la alcaldesa está mermada”, ha insistido.

Con todo, si ella decidiera apartarse de forma voluntaria apagaría un fuego que el PSOE-M teme que pueda agrandarse conforme pasan los días: en caso de que no se quiera ir, tan solo una moción de censura puede apartarla de la Alcaldía y el partido se jugaría entonces que no todos sus conejales decidan seguir lo marcado por la dirección regional y desoír a Posse, que amenaza con resistir: nada más saber que Franco comparecía a la una de la tarde, la regidora ha pedido motu proprio comparecer en la Comisión de Ética, lo que deja entrever que dará la batalla.

Además, no ha sido en pocas ocasiones en las que se ha negado a dimitir, la última tras dar a conocer los medios de comunicación que el Ayuntamiento había aprobado un complemento salarial de 800 euros al mes a un ex de la regidora, Gonzalo Sánchez Oliva.

Sin embargo, antes que él fueron otros escándalos respecto a nombramientos de libre designación que se han visto obligados a dimitir por su cercanía a Posse: la coordinadora de Gabinete de Alcaldía, Alicia Domínguez Villarino, y el gerente del Instituto Municipal del Suelo, Luis Vázquez, han sido las últimas salidas que se añadieron a la revocación de Laura Posse, hermana de la alcaldesa, como responsable de redes sociales del Consistorio, y Héctor V. Posse, su tío, a quien había ascendido como director técnico administrativo. De la misma forma, ayer el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 de Madrid revocó el nombramiento de Jesús Miguel Espelósín, hijo de un histórico dirigente socialista, como nuevo gerente de Urbanismo por “no reunir los requisitos de acreditar una experiencia profesional previa de quince años en el ámbito de actividad”.

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