18 de noviembre de 2019, 1:37:04
Efemérides

TAL DÍA COMO HOY


El oso de la Casa de Fieras ataca de nuevo: un trabajador resulta herido de gravedad

Por MDO


El Zoo de Madrid es uno de los atractivos de la capital, donde los visitantes disfrutan viendo las diferentes especies de animales que allí habitan. Esta tendencia de pasar el día en el zoo no es actual.

En 1774, bajo el reinado de Carlos III, se abrió el el Parque de El Retiro la Casa de Fieras, un pequeño zoo que se convirtió en el segundo de Europa, por detrás del zoológico de Viena, en Austria.

Guacamayos, tucanes, ocelotes, pumas, serpientes, caimanes, monos... Había animales de diversas especies llegados de diferentes partes del mundo que virreyes y gobernadores enviaban a Madrid para completar este pequeño zoológico.

Debido a la gran cantidad de animales, la seguridad era lo primordial para evitar problemas con alguno de los ejemplares. Un error humano casi acaba en catástrofe.

El 20 de septiembre de 1928 el gran oso blanco hirió de gravedad a su cuidador, David Rodríguez Yepes. Rodríguez entró aquella mañana en la jaula del oso para acometer las labores de limpieza en el habitáculo del animal.

Tras acondicionar la parte principal que se mostraba al público, el mozo se dispuso a limpiar la gruta artificial en la que el oso dormía, sin cerciorarse antes de que este se había desplazado hasta la zona que ya estaba limpia y que la compuerta que separa ambas partes de la jaula estaba cerrada, dejando al animal aislado en una habitáculo distinto al del trabajador.

Como consecuencia, al abrir la puerta el oso se avalanzó sobre el limpiador hiriéndole de gravedad en la cara y la cabeza. El Jardinero Mayor del Ayuntamiento de Madrid, Cecilio Rodríguez, abatió a tiros al oso para evitar una tragedia mayor.

El mismo ejemplar era ya reincidente en ataques a personal de la Casa de Fieras. Un año antes, un trabajador falleció en el hospital debido a las heridas que le había provocado el oso.

Tras aquel trágico suceso, la dirección del zoológico reforzó las medidas de seguridad en su jaula y la de otros animales peligrosos, sumando gruesas cadenas con un sistema especial de apertura. Sin embargo, nada pudieron hacer estas precaciones ante el "fallo humano" que el propio herido reconoció cometer al no asegurarse de sacar al animal de la gruta antes de entrar a limpiarla.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es