18 de octubre de 2019, 8:26:51
Distritos


Adiós al paso elevado de Plaza de España

El nuevo 'paisaje' de Plaza de España

Por Antonio Castro

Tras el cierre al tráfico del subterráneo que conecta la Cuesta de San Vicente con la calle Bailén, ha comenzado la demolición del paso elevado en el lateral de la plaza de España.


El pasado 5 de agosto comenzaron las restricciones al tráfico rodado para continuar con las obras de reforma de la plaza de España, iniciadas el pasado mes de marzo. Los trabajos previos no afectaron al entorno pero ya el 3 de mayo se valló todo el perímetro de la plaza, impidiendo el paso a los peatones. Una vez comenzadas las obras dentro de ese perímetro, se ha hecho necesario ampliar las zonas afectadas para poder trabajar con seguridad.

Las máquinas excavadoras están demoliendo las calzadas elevadas en la zona que linda con los Jardines de Sabatini. Era la conexión que permitía el giro del tráfico desde la Cuesta de San Vicente o Ferraz hacia el túnel bajo la plaza de Oriente.

El paso elevado Bailén-Ferraz se abrió al tráfico el 26 de mayo de 1972, tras la inauguración oficial presidida por el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón. Esta obra, entonces de gran complejidad técnica, sirvió para diseñar las nuevas zonas ajardinadas a ambos lados de la calzada. La Cuesta de San Vicente se llamaba entonces paseo de Onésimo Redondo. Coincidieron con el ajardinamiento de la loma del antiguo cuartel de la Montaña, donde se había reconstruido el templo de Debob, regalo del gobierno egipcio a España. El templo quedó inaugurado el 18 de julio de ese año 1972.

La 'fiebre' de los pasos elevados

En Madrid se había declarado la fiebre de los pasos elevados. El año 1968 se inauguró el de Atocha, conocido popularmente como Scalextric. Fue demolido totalmente en 1986. En diciembre de 1969 se abrió otro scalextric: el de los Cuatro Caminos, que aguantó hasta el año 2003. Dos años antes había comenzado el desmontaje del paso elevado de Santa María de la Cabeza, que se abrió al tráfico el 8 de diciembre de 1971. Esos tres fueron los más polémicos porque degradaron plazas céntricas y populosas, con graves molestias para los cientos de vecinos que vieron cómo los coches comenzaban a desfilar por delante de sus salones o dormitorios. Era el momento de dominio absoluto del coche sobre el peatón.

Uno de estos pasos elevados, el que cruza sobre la Castellana entre Eduardo Dato y Juan Bravo sirvió para impulsar una iniciativa artística: el museo al aire libre de escultura abstracta. Fue una iniciativa del artista Eusebio Sempere y ahí sigue. No es, precisamente, de los museos más visitados de Madrid a pesar de la interesante colección de piezas que exhibe. Este museo tuvo un problema grave cuando se quiso instalar la Sirena varada, monumental escultura de Eduardo Chillida. El peso de la mole de hormigón (6.150 kilos) hizo temer que acabara con el paso elevado, ya que la pieza iba a estar colgada bajo el mismo. Carlos Arias Navarro, entonces alcalde de Madrid, ordenó que se descolgara. Finalmente en 1978 otro alcalde, José Luis Álvarez, autorizó su reposición y ahí sigue.

Un año de obras

La obra de la calle Bailén está previsto que termine en agosto de 2020. A final de ese año, si se cumplen las previsiones, terminará también la reforma de la plaza de España, que cuenta con un presupuesto de 62 millones de euros.

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