20 de octubre de 2019, 9:00:28
Efemérides

TAL DÍA COMO HOY


El milagro de la sangre de San Pantaleón

De sólido a líquido: el extraño fenómeno de la sangre de San Pantaleón

Por MDO


Murió el 27 de julio del año 305 muy lejos de Madrid: en la Nicomedia, actual Turquía. Sin embargo, el martirio de San Pantaleón, que fue torturado y decapitado por orden del emperador Maximiano tras negarse a apostatar del cristianismo, se conmemora cada año en la capital. ¿El motivo? Que una de las reliquias de sangre de este altruista médico del siglo IV se venera en el madrileño Monasterio de la Encarnación, al que cientos de fieles acuden cada 27 de julio a presenciar el milagro: la inexplicable licuación de su sangre.

Pantaleón nació en Nicomedia, en Asia Menor, en el siglo III d.C., en el seno de una familia noble. Estudió Medicina y llegó a ser doctor en la corte del emperador Maximiano. Atraído por el ejemplo y la doctrina del presbítero Hermolao, se convirtió al cristianismo.

La muerte de su padre cambió su perspectiva vital: se deshizo de sus bienes, que repartió entre personas desfavorecidas, y se dedicó a ejercer como médico de forma altruista y gratuita. Esta forma de vida suscitó la envidia y el resentimiento de algunos de sus más elitistas colegas de profesión, que terminaron denunciándolo. Acudieron al emperador, acusando a Pantaleón de mago e incidiendo en su fe cristiana. Maximiano le pidió entonces que renegara del cristianismo y, ante la negativa de Pantaleón, ordenó su tortura y posterior decapitación.

Reliquias de sangre

Según la tradición cristiana, varios fieles recogieron su sangre con pequeños algodones y la fueron guardando en ampollas de cristal que se repartieron durante los años posteriores por diversos países para su culto.

Fue la hija del virrey Juan de Zúñiga la que, en el siglo XVII, trajo una de esas reliquias a España y la guardó en el Real Monasterio de la Encarnación, fundado por ella misma en el número 1 de la Plaza de la Encarnación. Desde entonces, cada 27 de julio sucede un hecho que, a día de hoy, sigue sin contar con una explicación científica: la sangre, que se encuentra en estado sólido durante todo el año, se torna líquida por la festividad y vuelve, a las pocas horas, a solidificarse.

En busca del origen del milagro

En el siglo XVIII, la Iglesia intentó descubrir si este cambio de estado de la sangre de San Pantaleón era, realmente, un milagro. En 1724, el Arzobispo de Santiago de Compostela y juez ordinario inquisidor, comenzó el juicio a la Sangre de San Pantaleón: varios testigos acreditados acudieron cada 27 de julio durante siete años consecutivos a observar el proceso y verificaron la licuación, dándose entonces por verídico el milagro.

Monasterio de la Encarnación (Foto: Juan Luis Jaén)

En el propio Monasterio de la Encarnación se encuentra un manuscrito fechado el 30 de agosto de 1729 en el que se expone: "Su señoría, señor juez, declara y confiesa haberla visto líquida y fluida dicho día de San Pantaleón, veintisiete de julio, y después de su festividad condensada y dura, todo repetidas veces en el tiempo de diez años. Y conformándose con el parecer de los expresados teólogos, canonistas y médicos, lo tienen y veneran por prodigio y maravilla, alabando a dios Nuestro Señor por las obras sus santos".

Desde entonces, otras investigaciones científicas han tratado, sin éxito, explicar los cambios en la sangre de la reliquia.

Actos

Un año más, el Monasterio de la Encarnación acoge un programa de cultos en homenaje al santo que arrancaron ya en la tarde del viernes 26 con la apertura de la iglesia para que los fieles puedan venerar la reliquia, que permanecerá expuesta. Cada media hora, se permitirá a los fieles besar otro relicario, que custodia uno de los huesos de San Pantaleón.

Ya el sábado, 27 de julio, la iglesia abrirá sus puertas de 8:00 a 14:00; y de 17:00 a 22:00 horas.

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