16 de septiembre de 2019, 14:50:11
Opinión


Por un empresariado madrileño responsable socialmente

Por Jaime Cedrún


La inestabilidad política que está padeciendo nuestra región, la falta de responsabilidad de los líderes de las tres derechas, particularmente del presidente de la Asamblea de Madrid jugando de parte, y la paralización institucional a la que se somete a nuestra región es una estrategia cortoplacista, con fines espurios y exclusivamente partidistas. Tras años enfangados en la corrupción, quienes vinieron supuestamente a regenerar con nuevos aires liberales, están salvando el desastre electoral del PP, protagonizando un blanqueo de la ultraderecha e impidiendo un futuro de moderación y estabilidad.

Este escenario impide la ejecución de políticas económicas y sociales de calado para abortar el cambio de modelo productivo y la transición ecológica, así como el empleo, la desigualdad y y el desequilibrio territorial instalado en Madrid, paradójicamente, la región más rica de España. Ante la falta de responsabilidad por parte de algunos partidos políticos es necesario un esfuerzo de responsabilidad en los agentes sociales.

Los sindicatos de clase, y puedo hablar por las Comisiones Obreras de Madrid, venimos apostando por el dialogo, la negociación y la firma de acuerdos. Por eso, esa seriedad y rigor que deberían poseer en el mundo de la política, también tienen que tenerlo el empresariado madrileño (CEIM), bajo cuya presidencia comienza andadura Miguel Garrido. Los representantes de los empresarios saben que el 1 de enero termina el plazo para la aplicación del Salario Mínimo en Convenio de mil euros para dar cumplimiento el IV Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (AENC).

Un año después de la firma, el resultado es positivo a efectos salariales en España, según el propio Ministerio de Trabajo. Así, el 90 por ciento de los trabajadores cubiertos por convenio colectivo está ganando poder adquisitivo por encima del 2 por ciento.

Respecto al Salario Mínimo en Convenio de mil euros, exigiremos al empresariado algo tan sencillo como que se cumpla lo pactado. Siguiendo al secretario general confederal de CCOO, Unai Sordo, si la patronal se obstina en resistirse a cumplir lo firmado, instaremos a subir el salario mínimo interprofesional. Una subida que será hasta donde sea necesario.

Por otra parte, el empresariado riguroso no puede afirmar que el registro horario es malo para la productividad porque acaba con la flexibilidad, cuando su objetivo es, precisamente, acabar con la explotación, con esa explotación que también genera “dumping empresarial”.

La prolongación no retribuida de la jornada laboral equivale a 67.000 empleos en Madrid. La región de Madrid está a la cabeza del tiempo de trabajo no remunerado, tanto de las horas extra que no se pagan como del exceso de horas por jornada habitual superior a la pactada y que no se retribuyen. En Madrid el 60 por ciento de las horas extraordinarias que se realizan no se pagan. Es decir, se realizan 2,7 millones horas no pagadas de prolongación jornada a la semana, según un análisis de la Encuesta de Población Activa. Es la comunidad que registra más horas de prolongación de jornada no retribuida. Una cuarta parte de los 11 millones de horas semanales trabajadas y no pagadas que se hacen en España se realizan en Madrid.

En términos económicos, las empresas dejan de pagar al año 3.221 millones de euros por esa prolongación no pagada de jornada. 3.221 millones que incrementan el beneficio de las empresas en vez de destinarse al pago de salarios y cotizaciones. El 28 por ciento del coste laboral no pagado que se registra en España (y que supera los 11.500 millones de euros) se produce en la Comunidad de Madrid.

En la reciente toma de posesión de Garrido escuché un discurso extraño y contradictorio. Parece que entiende que hay que subir los salarios, pero paradójicamente insisten en mantener las reformas laborales… Las preguntas son ¿en qué mundo viven?, ¿no ven lo que está ocurriendo con el mercado laboral?, ¿no ven lo que está ocurriendo con la precariedad?, ¿no ven que ese modelo económico no es competitivo?, ¿no son conscientes del “dumping empresarial” que les están realizando los empresarios más piratas y con menos escrúpulos? El empresariado serio debía ser el primero en perseguir a esos que incumplen convenios, que incumplen la prevención de riesgos laborales, que no aplican el salario mínimo.

El empresariado debe reconocer que el peso de la Gran Recesión lo ha sufrido y sigue sufriendo la clase trabajadora y esa situación debe cambiar en beneficio de la lucha contra la lacra de la desigualdad. El empresariado, debe reforzar el principio de la función social de la empresa y emprender una batalla sin cuartel contra esos mal llamados empresarios, auténticos ladrones. Golfos cuyo único objetivo es el pelotazo personal engañando al resto de la sociedad, incumpliendo leyes económicas y laborales.

En definitiva, tenemos que hacer un alarde de responsabilidad y sentarnos con CEIM para garantizar que en Madrid se cumplan las leyes, el AENC, los planes de igualdad, el registro horario que está generando problemas en las pymes…

Es decir, desde la responsabilidad sindical, o hay cambios, gobierne quien gobierne, o en Madrid habrá conflicto. En eso estamos desde las Comisiones Obreras madrileñas que se encuentran comprometidas con la clase trabajadora que es quien nos hace fuertes, crecer en afiliación, representatividad y reputación social.

Jaime Cedrún
Secretario general de CCOO de Madrid

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es