22 de septiembre de 2019, 19:02:15
Política


Ayuso y Aguado presionan a Vox para que deje de bloquear su Gobierno

Por Paula Díaz


La mano dura de Vox al decidir tumbar la inminente investidura de Isabel Díaz Ayuso ha provocado el enfado tanto en el PP como en Ciudadanos, que han presionado a Rocío Monasterio para que deje de bloquear la formación de Gobierno en la Comunidad. La candidata popular ha instado a ambos futuros socios a "ceder" en sus posiciones para lograr un acuerdo antes de que termine julio, mientras que su homólogo naranja, Ignacio Aguado, ha amenazado con la posible repetición de elecciones que se producirá si los de Santiago Abascal no modifican sus posturas. "Si quieren foto, habrá foto, pero solo para explicarles las medidas que firmamos ayer con el PP", insistió el líder de Cs.

Mientras tanto, Ángel Gabilondo sigue intentando que el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad, le proponga para poder presentar su programa de Gobierno ante el pleno. "Así verán que no es tan inquietante para la ciudadanía, ni extremista ni independentista, que ya a uno le llaman de todo", ironizó el candidato del PSOE. Él, que recordó que fue el más votado el 26 de mayo, que es el partido con más votos y escaños y, además, quien reúne más apoyos entre los diputados (64, en total, con los de Más Madrid y Podemos), también consideró que la situación actual entre PP, Ciudadanos y Vox "no es ejemplo de estabilidad ni de moderación".

Ángel Gabilondo y Juan Trinidad, en la segunda ronda de consultas. (Chema Barroso)

Los tres políticos aventuraban ya la decisión final de la máxima autoridad de la Cámara sobre mantener el pleno sin candidato de mañana. Pese al pacto cerrado entre Ayuso y Aguado, Trinidad considera que ni la popular ni el líder -independiente- de los socialistas reúnen los requisitos exigidos para superar con éxito una investidura. El segundo, porque en una posible segunda votación obtendría más síes que noes y se quedaría sin la mayoría simple que necesitaría para alcanzar la Puerta del Sol. La primera, porque con los 56 diputados azules y naranjas no tendría ni la simple ni la mayoría absoluta que sí alcanzaría con los 12 de Vox.

Por ello, el cruce de acusaciones de este martes en la Asamblea, lejos de apaciguar los ánimos de cara a poder formar Gobierno, los ha incendidado aún más. Por un lado, Monasterio acusó a PP y Ciudadanos de no haberle siquiera informado del acuerdo. "Me enteré por la prensa", lamentó, considerando dicha situación un agravio más hacia sus votantes. Además, criticó duramente el aumento de Consejerías previsto en el programa bilateral que considera un "despilfarro" destinado a ocupar "sillones" sin que ello signifique "una mejora en la vida de los madrileños".

Ignacio Aguado, esta mañana, en los pasillos de la Asamblea. (Chema Barroso)

Los dos aludidos, por su parte, defendieron su "histórico" acuerdo "cerrado" y no modificable que servirá de hoja de ruta para la Legislatura. Para ambos son 155 medidas necesarias "para que Madrid siga avanzando", siendo "el motor de la Economía española" y garantizando mejoras en Sanidad, Educación -defensa de la concertada incluida-, Transportes, Fiscalidad, etc. Por eso mismo, insisten en la necesidad de formar Gobierno "cuanto antes" y no ven con buenos ojos la cerrazón de Vox a apoyar dicho documento.

La propia Ayuso ha incidido en que muchas de sus peticiones están recogidas en él y ha asegurado que, si no llamó a Vox para el pacto PP-Cs es porque llevaba "semanas" esperando una respuesta de Monasterio al cruce de programas que se intercambiaron "en junio". Aguado, en cambio, acusó a Vox de buscar solo "una foto" y de ser capaces de forzar la repetición de elecciones solo por no lograr ese gesto. "Si [Monasterio] quiere foto, tendrá foto sentada con Cs y PP", esgrimió. Pero aclaró que sólo se producirá para "explicarles el acuerdo".

Ayuso, esta mañana, en los pasillos de la Asamblea. (Chema Barroso)

"A la política se viene a hacer política, no a bloquearla. ¿Qué soluciona una foto la vida de los madrileños?", ironizó Aguado, que dejó en manos de Ayuso la iniciativa de provocar dicho encuentro. "Tendré que pensarlo con mi equipo porque lo que no puedo hacer es ir detrás de todo el mundo todo el tiempo", respondió la popular al respecto, constatando que está "en medio" de dos opciones que insisten en no permitirle gobernar pese a que "es evidente que los tres nos vamos a votar". "Mi paciencia es infinita. La del PP, también. Pero la de los madrileños, no", zanjó Ayuso.

La candidata a la Presidencia mantuvo, pese a las críticas, la "mano tendida" a uno y otro lado. "No pasa nada -dijo respecto al pleno sin candidato de este miércoles-. Mañana volveremos a intentarlo con ilusión", aseguró. Y, manteniendo su compromiso con Aguado con cuyas Consejerías ha repartido -no como "sillones", sino como "responsabilidades", matizó-, se mostró dispuesta a "transaccionar" otras medidas y a volver a sentarse con Monasterio. "Lo que no se puede hacer es esperar al último minuto para forzar una negociación", concluyó. Aguado hizo lo propio, aunque con un tono más bronco: "La decisión de Vox de bloquear la investidura mañana nos aboca a una repetición electoral", advirtió.

Ayuso se reunió esta mañana con el Gobierno en funciones de la Comunidad de Madrid (del PP) para informarles sobre la situación de la investidura. (Chema Barroso)

No al Gobierno monocolor

En esta tesitura, lo único que parece claro es que la primera opción puesta sobre la mesa por Monasterio para desencallar dicha situación no es del agrado ni de PP ni de Ciudadanos. Los de Vox consideran que una opción de, al menos, considerar un nuevo pacto es la de proponer un Gobierno en solitario del PP y que Ciudadanos -que, según ella, les tiene tanto "asquito"- lo apoye desde fuera.

"Aún está la tinta húmeda del pacto firmado ayer con el PP. No vamos a estar a expensas de las ocurrencias de Vox", zanjó la cuestión Aguado. Su posición fue respaldada también por Ayuso: "El pacto firmado ahí se queda. Otra cosa es buscar nuevos acuerdos", manifestó. Y añadió: "Me encantaría un Gobierno monocolor como el que ahora está en funciones, pero no nos dan los votos. Hay que entenderse porque las matemáticas son las que son", concluyó.

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