20 de septiembre de 2019, 5:36:13
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ALALPARDO


Animalistas difunden un vídeo para denunciar la "extrema crueldad" de las becerradas

Una campaña pide #BastaBecerradas

Por MDO


Las asociaciones animalistas Plataforma La Tortura No Es Cultura y Animal Guardians han hecho público este miércoles un vídeo para denunciar la "excepcional crueldad" de las becerradas y han iniciado una recogida de firmas para pedir la modificación de la regulación taurina nacional y autonómica para que no se pueda lidiar, como en este tipo de corridas, animales de menos de dos años. El vídeo hecho público se corresponde con una de las dos becerradas que tuvieron lugar el pasado 15 de junio en la localidad madrileña de Alalpardo con motivo Segunda edición del Encuentro Internacional de Aficionados Prácticos, patrocinado por la Federación Internacional del Aficionado Práctico.

Se trata de unas imágenes que las organizaciones de protección animal califican de "extrema dureza", en las que se pueden escuchar los estremecedores mugidos "de dolor y terror" de unos becerros mientras son lidiados, "haciendo incuestionable su atroz sufrimiento". En un comunicado, los animalistas explican que esta forma de lidia es "de las más crueles" y esgrimen dos razones. La primera, que en ellas se lidia animales menores de dos años, para los que el sufrimiento físico y psíquico de las corridas de toros se ve incrementada por su mayor fragilidad, reducida capacidad de reacción y su desesperada necesidad de sentirse protegidos por su madre y su manada. Es por ello que, si bien el toro adulto apenas muge cuando es atacado con el fin de mostrar fortaleza, los desesperados mugidos de dolor y pánico de estos pequeños animales durante la lidia, intentado atraer la ayuda de los suyos, "desgarran el corazón de cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad".

La segunda, porque en las becerradas normalmente lidian personas inexpertas, ya sean estudiantes de escuelas de tauromaquia, aficionados o público en general, que clavan los instrumentos de tortura en lugares indebidos, a menudo extrayéndolos y clavándolos una y otra vez tras intentos infructuosos, causando "un tormento sin igual a estos pequeños animales".

Jose Enrique Zaldívar, presidente de AVATMA, organización perteneciente a la Plataforma La Tortura No Es Cultura, y autor del Informe técnico veterinario sobre las becerradas afirma que "hay que destacar que a estos jóvenes bóvidos se les somete, durante el espectáculo, a la acción de los mismos elementos causantes de estrés, estímulos dolorosos y lesiones orgánicas que a los toros adultos en las corridas convencionales, pero con el agravante de que, debido a su corta edad, la fuerza y capacidad de reacción de estos bovinos son bastante menores, y su grado de estrés y angustia mucho más acentuados. Las becerradas, sin duda alguna, constituyen una de las más terribles manifestaciones de maltrato animal en nuestro país, y deberían ser ilegalizadas cuanto antes".

Los detalles de los vídeos

En cada una de las dos becerradas de Alalpardo se mató a cinco becerros. Los matadores eran aficionados de distintos países de en torno a los 40 años. Desde las organizaciones denunciantes señalan que, a pesar de que la entrada era gratuita, ninguna de las dos becerradas reunió más de 100 personas en el público.

Los animalistas describen unas imágenes en las que "los jóvenes animales son sometidos a un durísimo castigo por parte de los inexpertos toreros y a una larguísima agonía debido a la falta de tino de los matadores, que clavan el estoque, el descabello y la puntilla en numerosas ocasiones lo que causa que los jóvenes animales emitan escalofriantes bramidos, solo acallados por las inexplicables risotadas de los presentes".

Algunos de los detalles más escabrosos incluyen cuando uno de los becerros cae sobre su cuello tras haber sido atravesado por los estoques y uno de los presentes empuja el cuerpo del animal para que caiga sobre el cuello doblado, en una escena que califican de "extremadamente grotesca". A continuación, le clava retiradamente la puntilla mientras el animal sigue bramando:

Menores entre el público

Además, las organizaciones animalistas critican la presencia de menores en estos festejos de Alalpardo. “Una vez más, había menores presenciando esta atrocidad, lo que contraviene lo indicado por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas que en 2018 instó al España a prohibir la participación de menores de 18 años como toreros o espectadores de eventos taurinos con el fin de prevenir los efectos perjudiciales de tal violencia sobre ellos", señala Marta Esteban, directora internacional de Animal Guardians, organización que trabaja por el fin de la tauromaquia en los ocho países en los que aún es legal.

"Exigimos a las autoridades que tomen medidas para la prohibición de la participación activa o pasiva de menores de 18 años en las becerradas, cumpliendo con el artículo 39, punto 4 de la Constitución Española que establece que los niños gozarán de la protección prevista en acuerdos internacionales que velan por sus derechos", añade.

Seguir la estela del Toro de la Vega

Por su parte, la presidenta de la Plataforma La Tortura No Es Cultura, que reúne a 47 organizaciones de protección animal, Carmen Ibarlucea, hace una llamada a la ciudadanía, comparando la lucha contras las becerradas con la que logró la prohibición del Toro de la Vega. "La movilización ciudadana acabó con el Toro de la Vega y de la misma manera puede acabar con estos espectáculos especialmente crueles, que ni siquiera gustan a muchos taurinos", lanza, e insta "a todos aquellos que rechazan las becerradas a que nos ayuden a acabar con ellas entrando en la página de campaña y participando de algunas de las maneras que allí señalamos hasta acabar con este deplorable espectáculo".

La Tortura No Es Cultura y Animal Guardians han habilitado la página web bastabecerradas.org para gestionar la recogida de firmas y han lanzado una campaña en redes bajo el hashtag #BastaBecerradas.

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