15 de septiembre de 2019, 22:33:29
Cultura y ocio


Zarzuela para el verano en el Reina Victoria

Por Antonio Castro


El teatro Reina Victoria se transforma en una corrala durante casi dos meses para ofrecer algunas de las zarzuelas más populares del repertorio.

El empresario Sobera ha optado este verano por el género chico (el de los títulos más breves) para ocupar el teatro Reina Victoria. Hasta el 25 de agosto se ofrecerán La revoltosa, El bateo, Agua, azucarillos y aguardiente y La verbena de la Paloma. Títulos cuya acción se desarrolla en las calles y paseos madrileños. La Compañía Lírica Ibérica, a cuyo frente están José Luis Gago y Estrella Blanco, será la encargada de llevar a cabo esta programación zarzuelera. De cada obra se ofrecerán doce representaciones, con sesión doble los sábados.

Según José Luis Gago, coordinador general del proyecto:

--Todas las zarzuelas van a girar en el mundo de la corrala. En cada título una propuesta diferente. Un prólogo que nos traslade a ver esas corralas desde la perspectiva actual. Una apuesta por situar el desarrollo en otra época introduciendo puntos de vista más agradables o cercanos al espectador, pero siempre dando paso a una versión clásica y respetuosa de

nuestro género.

La primera en programarse es La revoltosa, que comenzará mañana día 3 de julio. Con música de Ruperto Chapí y libro de López Silva y Fernández Shaw, se estrenó el 25 de noviembre de 1897 en el teatro Apolo de la calle Alcalá. El éxito fue inmediato y los avatares de la relación entre Felipe y Mari Pepa pasaron al repertorio popular. Ambientada en una típica corrala, sus vecinos son los protagonistas, los que están al corriente de los amores y desamores de esta pareja.

Zarzuela La Revoltosa (Foto: Antonio Castro)

La segunda zarzuela será El bateo (el bautizo) el último gran éxito de Federico Chueca, estrenado en el teatro de la Zarzuela el año 1901. Una plazoleta madrileña y la ermita de San Antonio son los escenarios donde los vecinos celebran el bautizo del nene de Nieves y Lolo. Un bautizo que Pamplinas, antiguo novio de Nieves, trata de impedir a toda costa.

Agua, azucarillos y aguardiente, de Chueca y Ramos Carrión, se estrenó en el Apolo en 1897. Simona y su hija Anastasia (Así para los amigos…) intentan resolver su crítica situación económica con una buena boda. El paseo madrileño, con sus aguaduchos, es el escenario veraniego para los encuentros y las nuevas relaciones.

La verbena de la Paloma se representará durante la semana en que Madrid celebra la fiesta de la Virgen por las calles aledañas a su templo en las inmediaciones de la calle Toledo. Los ficticios Don Hilarión, la Casta y la Susana, la seña Rita empeñada en recordar constantemente a Julián “que ties madre”, competirán con los madrileños reales que el 15 de agosto se visten de verbena.

Una juvenil orquesta, dirigida por Fran Fernández Benito será la encargada de interpretar la música en directo en todas las representaciones. Para ellos se ha habilitado una especie de foso en el espacio de las primeras filas de butacas.

Los artistas que participan en estas representaciones estarán ambientando el vestíbulo y todas las dependencias del teatro desde cuarenta y cinco minutos antes de comenzar cada actuación. El espectador podrá así ir sumergiéndose con ellos en el ambiente de corral que se quiere crear en el teatro.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es