22 de septiembre de 2019, 2:14:25
Educación

JORNADAS DÍDE EDULAB


Acoso escolar y necesidades especiales: detectar para prevenir

Por MDO


¿Qué es mejor: identificar a posibles víctimas o a los posibles acosadores antes de que lo sean? Esta fue una de las preguntas lanzadas en las jornadas de díde y Microsoft, en su EDULab, en las que también participaron El Mundo del Superdotado y la Asociación Ginso, que tenían como finalidad compartir ideas y herramientas para la innovación en detección temprana de necesidades educativas para la atención a la diversidad y prevenir el bullying en la escuela. ¿La conclusión? "La educación es la mejor forma de prevención", resumió Sophie Álvarez-Vieitez, subdirectora del Programa Prevención Alerta Bullying Ginso. Y, para educar, lo primero es detectar los primeros síntomas que indican, como si de un semáforo se tratase, los primeros indicios bien de dificultades de desarrollo, bien de agresividad, entre otras.

(Foto: Kike Rincón)

Después, hay empresas que dedican parte de su actividad a desarrollar herramientas que ayudan a los niños con necesidades especiales -probables victimas de acoso y/o abandono escolar y dificultades de desarrollo personal, etc- a facilitar su aprendizaje. Este es el caso de Microsoft -en cuya sede de Pozuelo se celebraron las jornadas díde-EDULAB-, que ha detectado uno de los mayores desafíos existentes hoy en día en las aulas de todo el mundo. "Más de mil millones de personas en el mundo padecen alguna discapacidad y el 7 por ciento de sus dolencias son invisibles", lamentó Carmela González, responsable de MicrosoftEDUlab.

Por este motivo el reto de hoy en día es desarrollar "herramientas tecnológicas para dar una educación específica y atenta a las necesidades de los alumnos". De todos los alumnos. Ejemplo de ello son las "learning tools" ya disponibles en Office 365 -aunque también en el videojuego MineCraft, en One Note, Outlook o Edge- como el llamado Lector Inmersivo.

"El 7 por ciento de las discapacidades son invisibles"

Al pulsar dicha opción para leer un texto en Word, por ejemplo, inmediatamente se eliminan las distracciones de edición del sistema ya que solo vamos a leer. Después, se pueden modificar el tamaño del texto, el tipo de letra o cambiar la disposición del contraste de color entre fondo y grafismos; resaltar elementos gramaticales en otro color o facilitar la propia lectura. "Hay estudios que demuestran que quienes padecen dislexia leen mejor en negativo -fondo negro y letras en blanco-", especificó la educadora de Microsoft. Asimismo, destacar, por ejemplo, los verbos en otro color "ayuda a comprender mejor las acciones del texto" o se fomenta la capacidad visual iluminando renglón a renglón del texto. La herramienta incluye la posibilidad de mostrar pictogramas que ayuden a explicar los significados de cada palabra a modo de "diccionario de imágenes" e, incluso, de traducir textos a otros idiomas.

De la misma manera, en Powerpoint -otro de los ejemplos expuestos- se pueden dictar con la voz subtítulos de las presentaciones con el fin de promover la inclusión de personas sordas en una clase o, incluso, de favorecer la comunicación con alumnos extranjeros ya que la aplicación permite traducir nuestras frases en español a cualquier otro idioma. Por si fuera poco, el lector inmersivo aquí funciona con "inteligencia artificial", por lo que va aprendiendo de las preferencias de cada uno a medida que se va utilizando con un usuario registrado. Todo para favorecer la educación facilitando a los profesores la comunicación con sus alumnos y a los alumnos la comprensión de lo que estudian. Es otra forma más de ayudar a quienes más lo necesitan pero no solo: toda la sociedad puede beneficiarse de esta herramienta que incluso elimina anuncios y distracciones de las páginas de periódico y blogs que leemos cada mañana, entre otras cuestiones.

Carmela González, responsable de MicrosoftEDUlab, durante su charla en las jornadas. (Foto: Kike Rincón)

Tras Carmela González fue el turno de Alberto Ramírez, creador de la Plataforma de Atención Temprana de Dificultades de Aprendizaje y Desarrollo (díde), la herramienta de internet que facilita una visión global del perfil del alumno desde los 2 a los 18 años de edad, recogiendo información procedente del entorno del niño mediante unos cuestionarios digitales e identificando hasta 35 indicadores que influyen en su aprendizaje, desarrollo, emoción y comportamiento.

Sus test van más allá de los ya conocidos y, además, no se realizan preguntándole a los niños, sino a sus padres y profesores. Díde no diagnostica, sino que hace screenings de cara a facilitar las posteriores valoraciones de los niños. Es una plataforma que aúna por primera vez a toda la sociedad por un mismo fin. Y es que todos podemos colaborar con la detección temprana de todos los niños.

"Ahora se busca al agredido, pero es mejor buscar al futuro agresor"

Tras años de investigación, la plataforma ha reducido a nueve -de 35 que utilizan en total en sus tres cuestionarios- los indicadores que marcan un "perfil conductual hostil" en niños. "Ahora se busca al agredido, pero es mejor buscar al futuro agresor, por mucho que duela", argumentó Ramírez. Con ello, según sus estudios, no solo se previene el bullying entre alumnos en el colegio, sino que se reducen las posibles agresiones a profesores, a padres, la violencia de género, las agresiones sexuales e incluso las probabilidades de ejercer el maltrato infantil (en ese orden).

Los nueve indicadores son: conducta dominante, exigente y egocéntrica; desobediencia; dificultad en la gestión de la ira; desadaptación escolar; desadaptación familiar; baja tolerancia a la frustración; conducta negativa y desafiante; estado de ánimo ansioso; y desadaptación social. Hasta ahora, los encargados de hacer este tipo de test buscaban, sobre todo, problemas educativos: "Los indicadores más buscados eran los relativos al razonamiento verbal, el razonamiento numérico y la memoria. Pero los más encontrados entre las dificultades de los alumnos son el aprendizaje del cálculo, la memoria, la desobediencia, el estudio (técnica y frecuencia) y un uso desadaptativo de las nuevas tecnologías", sorprendió Ramírez a los educadores que asistieron a las jornadas.

Alberto Ramírez, Plataforma de Atención Temprana de Dificultades de Aprendizaje y Desarrollo (DIDE). (Foto: Kike Rincón)

¿Para qué sirve díde? Es una novedosa herramienta educativa que facilita una evaluación orientadora del perfil del alumno y ayuda a identificar tempranamente las dificultades del menor, recogiendo información de las personas que mejor lo conocen: sus padres y profesores. "Es la única plataforma online de evaluación para niños de entre 2 y 18 años que detecta 35 necesidades de aprendizaje y desarrollo sin la participación del menor".

(Foto: Kike Rincón)

Díde se convierte en una herramienta fundamental, por ejemplo, a la hora de detectar a niños con altas capacidades, uno de los colectivos con más probabilidad de convertirse en víctimas de acoso escolar. Según Carmen Sanz Chacón, superdotada y psicóloga experta en Inteligencia Humana y fundadora de El Mundo del Superdotado, las personas con altas capacidades tienen dificultades de integración que, de no ser detectadas en la escuela, pueden llegar a su edad adulta y afectar tanto a su mundo laboral como a sus relaciones personales. Por ello, hay que saber atenderles con la especialización necesaria que necesitan. "Los niños con altas capacidades también son alumnos con necesidades educativas especiales", explicó.

"La Educación Especial no es segregación: es justicia social educar en la diferencia"

Sin embargo, el problema está en que existe un gran número de superdotados sin identificar. ¿Cómo detectarlos? "Un superdotado es hipersensible: tienen gran empatía pero también gran capacidad para percibir el engaño y, por eso, sufren más", definió. Y continuó enumerando características de las personas con altas capacidades: "Tienen una gran capacidad de concentración, pero también de abstracción: cuando algo les interesa se concentran mucho, pero el resto se queda a oscuras. Por eso suelen ser muy despistados". Además, "son muy lógicos y un poco cuadriculados, perfeccionistas, exigentes consigo mismos y con los demás e hiperactivos mentalmente", agregó. Todas ellas características que les llevan a no ser comprendidos por su entorno, a tener baja autoestima y baja resistencia a la frustación y tienen dificultades para trabajar en equipo. Asimismo, padecen más estrés y, como consecuencia, todos los problemas de salud relacionados con dicha dolencia: insomnio, dermatitis, soriasis, alergias, gastritis, contracturas, etc.

Carmen Sanz Chacón, psicóloga de El Mundo del Superdotado. (Foto: Kike Rincón)

Por si fuera poco, los superdotados sufren lo que Sanz llamó "la maldición de la inteligencia": el sentirse raro por ser diferente y provocar rechazo entre sus iguales. Igual que existen dos tipos de rechazo (pasivo, como el de no invitarles a los cumpleaños; o activo, que conlleva golpes, insultos, etc.), hay también dos tipos de reacción en la víctima. "Si reacciona de forma pasiva, encerrándose en sí mismos, no desarrollará relaciones vitales que son fundamentales en la adolescencia y, más tarde, podrán ser muy buenos en su trabajo, pero tendrán problemas sociales", explicó la psicóloga. Del otro lado, hay quien reacciona de forma agresiva: "Agredo, insulto, saco malas notas, me expulsan del colegio, lo abandono...Todas son problemas de conducta que afectan a la vida adulta", prosiguió.

Por todo ello, "es necesario identificar que son superdotados". Después, "subirles de curso lo que sea necesario sin pasar por la excesiva burocracia actual". Además, adaptar su curriculo pedagógico a sus capacidades pero de forma "real: no se trata de ponerles más deberes", advirtió Sanz. Y lanzó un claro mensaje: "La Educación Especial no es segregación: es justicia social educar en la diferencia", concluyó.

Para identificar este tipo de perfiles se necesita la colaboración de todos: padres, alumnos, profesores e, incluso, el personal no docente que trabaja en los colegios: desde el bedel a los encargados de la cocina, de la limpieza o el autobús de la ruta escolar. "La comunidad educativa somos todos porque todos estamos en el día a día de los alumnos", sentenció la ponente de Ginso. De ahí que Prevención Alerta Bullying, el programa que dirige, sirva para formar a todos los actores implicados en la educación de los menores.

"El acosador también es una víctima"

Prevención Aletra Bullying busca fomentar el buen clima de convivencia en centros escolares y en la ciberconvivencia. Y esto lo hacen trabajando con los alumnos "el autoconocimiento, la inteligencia emocional o las relaciones sociales y así prevenir conductas disruptivas agresivas que muchas veces tienen que ver con que no hemos conseguido educar en valores". Estos aprendizajes se refuerzan con un videojuego especialmente diseñado para tal fin. Además, para conseguir todo esto, sus asesores "se sientan al lado" de profesores y orientadores para ayudarles con esta labor.

Por eso mismo, en Ginso no solo ofrecen la plataforma online a los centros educativos, sino que acuden de forma presencial como refuerzo a los colegios para ayudar a fomentar el buen clima de convicencia y detectar posibles casos de bullying. "La convivencia no es solo que no se peguen, es algo mucho más profundo", argumenta la subdirectora de Prevención Alerta Bullying. Por ello, es fundamental "conocer la realidad del día a día" de las escuelas para poder formar a los adultos y a los jóvenes a utilizar de forma correcta los nuevos canales de comunicación establecidos.

Además, desde la plataforma online cualquiera de los miembros de la comunidad educativa pueden denunciar, comentar, o contar algún problema de forma "confidencial, que no anónima" -matizó Sophie Álvarez-Vieitez-. "Se trata de mejorar la convivencia utilizando su propio lenguaje: el digital", agregó. Y explicó que la forma de ayudar de Prevención Alerta Bullying no es solo a través de la plataforma e-learning que utilizan profesor y alumno, sino también poniendo en marcha programas de alumnos ayudantes (ayuda entre iguales) como el Amigos Alerta.

Ejemplo del programa Amigos Alerta de Ginso. (Foto: Kike Rincón)

"Se trata de implicar a los alumnos, que sean protagonistas del cambio. Es necesario que los alumnos se diferencien de forma positiva: ponemos en valor al empático, al que se lleva bien con los demás, al que pregunta, etc." detalló la experta de Ginso. Ellos, que se presentan voluntariamente para participar en el programa y son validados por compañeros y profesores, pasan a formar parte de un grupo reducido que recibe formación extra específica para saber ayudar a quien lo necesita. Los acosados o, incluso, los posibles acosadores ("El acosador también es una víctima", recuerda Álvarez-Vieitez) pueden recurrir a estos alumnos para contarles sus problemas, de nuevo, de forma confidencial. Y son los propios chavales quienes ejercen de mediadores y ayudan a quien les necesita gracias a la tutorización que reciben por parte de los educadores en esta materia. "Eso sí, les enseñamos que en caso de conflictos graves o acoso escolar siempre deben recurrir a un adulto", matizó.

Puedes ver aquí la jornada completa de Edulab:


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