8 de diciembre de 2019, 11:30:58
Opinión


Una llamada a solucionar los problemas reales

Por Jaime Cedrún


En un mes hemos asistido en Madrid y buena parte de España a cuatro citas electorales, que no es poco. En una mirada rápida a los resultados de nuestra región queda claro que en la ciudadanía hace mella lo trabajado en legislaturas anteriores, en positivo y en negativo. Quienes consideran que quienes votan, que quienes ejercen su derecho lo hacen sin pensar y dejándose llevar por olas o modas, están equivocados, dicho esto con la humildad de alguien que no es sociólogo.

Simplemente resultan llamativas las diferencias existentes en los resultados obtenidos en cada consulta. Es decir, las personas, las candidaturas, los debates, sirven. Vistos los resultados, no sé qué tipo de experto concluye que el deseo mayoritario, aunque los números lo posibiliten, es que se pongan de acuerdo los neofranquistas de Vox, con ese PP que tan bien conocemos y Ciudadanos, cuyo líder nacional se ha descentrado mirando a Cataluña.

Al PSOE y a Pedro Sanchez se le ha votado para que haga las políticas de cambio que en los meses de gobierno en minoría no ha podido ejecutar. Políticas de izquierda con las derogaciones prácticas, en primer lugar, de las reformas laboral y de pensiones que han sido los iconos de las políticas del austericidio y de la vergüenza que han practicado los gobiernos del PP.

En mi modesta opinión, lo primero que el votante quiere es que gane a quien vota y seguro que una inmensa mayoría desea estabilidad y equilibrio. Una estabilidad y un equilibrio que atajen la lacra de la desigualdad social, las brechas, discriminaciones y violencias contra las mujeres y el desequilibrio territorial. Lo que Madrid, estoy casi convencido, quiere, es cohesión, vivir con tranquilidad, con una sanidad y una educación públicas que funcionen; con una buena atención a las personas mayores; con un transporte que marche y que la contaminación no nos mate. Y no creo que los madrileños y las madrileñas hayan votado, a pesar del triunfo, si se consideran en bloque, de las derechas, que sea la extrema derecha anticonstitucional, antisistema, quien marque los destinos regionales.

En Andalucía el lío ya está montado porque Vox enmienda a la totalidad los presupuestos de sus socios: PP y Ciudadanos. Y porque estos ya están proponiendo recortes en el gasto dirigido a las personas más vulnerables. Madrid debe alejarse de aventuras retrógradas y, digamos, frikiliberales.

Bastante tiempo ha padecido nuestra región el desfile de políticos y políticas enfangados en la corrupción con procesos de todo tipo aún pendientes de dilucidar en muchos casos. Inexplicable el papel sidecar de Ciudadanos, partido nuevo, cívicamente moderado y que ha vendido permanentemente su apuesta ética contra el PP. Tendrán que replantearse su posición porque ahora, además de terminar apuntalando esa corrupción, también lo harán con el resurgir ultra con formas nacionalcatólicas basadas en el franquismo. La extrema derecha que está siendo combatido en Europa por todos los partidos democráticos de izquierdas y de derechas aquí está siendo blanqueada por Ciudadanos.

He podido constatar que lo del “cuanto peor mejor”, sólo beneficia a unos pocos, a los del “a río revuelto ganancia de pescadores”, a las almas ultras. Por eso desde CCOO de Madrid insistimos en la necesidad de estabilidad y sosiego frente a la crispación; abogamos por “causas comunes” más que en “casas comunes”, alentamos el fin de riesgos económicos presentes y que se tomen medidas ante futuros ciclos económicos negativos.

Porque ante una nueva crisis o recesión esta región no podrá soportar más desigualdad, siendo la más rica de España. Hay que ejecutar ya los retos de la revolución tecnológica y digital; hay que consolidar la revolución feminista; hay que atajar sin contemplaciones el calentamiento global; hay que urbanizar ciudades con mirada solidaria, ciudades seguras, abiertas, sostenibles…

Y todos estos asuntos tienen directa relación con el mundo laboral, por eso en las Comisiones Obreras no perdemos la perspectiva sociopolítica. El futuro inmediato no puede oler a rancio franquismo, no podemos retroceder, no podemos confiarnos en quien ha demostrado su liderazgo en corrupción. Son necesarios gobiernos de progreso y nuevos consensos que posibiliten retomar con fuerza el dialogo social. Como dijera Fernando de los Ríos a principios del siglo XX, muchos nos encontramos “angustiados por la esperanza”.

La cuestión es que el pueblo ha hablado y ahora hacen falta responsables políticos a la altura de las circunstancias. En la región de Madrid, el último dato publicado por el INEM indica que el paro ha descendido moderadamente, en 6.600 personas. El gran problema es que el 84 por ciento de los contratos son temporales y se sigue incrementando la brecha entre hombres y mujeres porque ellas son ya el 58,4 por ciento de las personas en paro.

Es urgente e importante que gobiernos con alma y corazón progresista apuesten por luchar contra ese desempleo que tiende a cronificarse. Es imprescindible que se apueste por empleo de calidad y no por “emprendedores de bicicleta” que se dejan la vida en las calles en condiciones de pseudoesclavitud.

Sin duda, desde las Comisiones Obreras de Madrid demandaremos al próximo Gobierno regional la potenciación del diálogo social para acordar, para trabajar conjuntamente en la creación de empleo de calidad, para atajar de raíz las muertes en el tajo y profundizar en la prevención de riesgos laborales.

La creciente pobreza, la desigualdad social y los enormes desequilibrios territoriales que padece nuestra región e incluso barrios y distritos de la capital hacen que haya que dar carpetazo a los eslóganes de campaña y poner encima de la mesa soluciones. Creo que a izquierda y derecha deben dejar de mirarse al ombligo y cerrar acuerdos estables en beneficio de toda la ciudadanía.

Las Comisiones Obreras de Madrid hacemos un llamamiento a la responsabilidad política para alcanzar acuerdos y que la agenda social se convierta en prioridad para los nuevos gobiernos. Nos comprometemos a dialogar y acordar soluciones, nos comprometemos a movilizar a la clase trabajadora para que ese sea el rumbo de la política regional.

Jaime Cedrún
Secretario general de CCOO de Madrid

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es