20 de junio de 2019, 23:59:18
Opinión


¿Y ahora qué? Más Madrid

Por Alejandro Sánchez Pérez


El superdomingo electoral fue un nuevo jarro de agua fría sobre las expectativas demoscópicas, que nos insistían en que Manuela Carmena revalidaría el Ayuntamiento y que el PP podría ser desalojado por fin de la Comunidad de Madrid, después de 24 años de corrupción y desgobierno. Una vez más, los pronósticos no se cumplieron y nos quedamos rozando el objetivo con la punta de los dedos. Nunca sabremos hasta qué punto esas expectativas y titulares desmovilizaron el voto de izquierdas (especialmente el socialista, a la vista de los datos) y movilizaron el voto de las derechas, que ya se veían perdiendo todas las instituciones.

Era una ocasión histórica, pero Madrid es realmente una plaza muy difícil para la izquierda. Iñigo Errejón repitió una y otra vez en campaña que había que luchar contra la tradicional abstención de los barrios humildes, superior siempre en varios puntos a la de los más acomodados. La advertencia no fue suficiente. No fuimos capaces de movilizar más que la derecha. Mucho se está escribiendo al respecto, pero seguramente haya afectado que una ruidosa minoría llevara meses sembrando dudas hacia la gestión de la propia corporación, cuando no haciendo directa oposición desde dentro. Esas posiciones puristas en lo ideológico pueden ser sin duda legítimas, pero son muy poco realistas cuando uno se enfrenta a la amenaza del trío de Colón. Y, seguramente, han provocado dudas en el electorado de tendencia más rebelde hacia las instituciones, cuando no un despiste mayúsculo en la ciudadanía de izquierdas entre unas marcas y otras. Yo lo he vivido en mi propia familia, incluso siendo ya candidato.

Sea como fuere, aunque con Más Madrid no alcanzamos nuestro objetivo principal, hemos conseguido un impresionante apoyo electoral en unas condiciones muy difíciles: 500.000 votos en el Ayuntamiento y 470.000 en la Comunidad. Con una marca nueva, vetada por la Junta Electoral, sin estructura territorial, sin prácticamente recursos más que los prestados por la ciudadanía, y con ataques de fuego "amigo" de última hora. Los datos son incontestables cuando se miran los resultados autonómicos y europeos. Más Madrid triplica el resultado de Unidas Podemos en la Comunidad de Madrid, pero es que el apoyo que ha recibido es muy superior en porcentaje al de cualquier otro de Podemos o de IU en sus distintas coaliciones juntas o por separado en el resto de España. La prueba del algodón es que en las elecciones europeas, Unidas Podemos ha obtenido la mitad de eurodiputados que Podemos, IU y Equo tuvieron por separado en 2014: seis en lugar de doce. Aún así, lo importante ahora es mirar para adelante y pensar bien qué hacer con ese gran capital electoral que hemos recibido, aunque no podamos gobernar.

Desde mi perspectiva, Más Madrid ha demostrado claramente que hay un espacio electoral diferenciado de Unidas Podemos y del PSOE. Un espacio mucho más homologable al que representan los Verdes en el resto de Europa, con características propias, por supuesto, pero basado igualmente en la ecología, el feminismo y la justicia social. Más Madrid se ha mostrado como un proyecto fresco, moderno y verde. No en vano, además, Inés Sabanés lleva cuatro años introduciendo la agenda verde en la política municipal (y otros en la política autonómica).

Desde este punto de vista, la apuesta de la militancia de EQUO en Madrid por la confluencia con Más Madrid fue acertada. Gente valiente ha venido a abrir de nuevo el espacio que parecía haberse perdido sin remedio, y me siento muy orgulloso de que, de nuevo, Equo haya demostrado en Madrid tener la altura política y la generosidad de apostar por este nuevo proyecto, poniendo una vez más las causas comunes por delante de las marcas.

Toca ahora examinar los muchos errores cometidos para intentar no repetirlos y estructurar un proyecto que ha recibido el respaldo de medio millón de madrileñas y el entusiasmo de miles de simpatizantes y militantes, a los que les debemos algo más que una plataforma web. Será complicado, pero tenemos tiempo y ganas, y la experiencia de algunos cientos de personas que llevan mucho tiempo trabajando para que existiera un espacio más preocupado en mejorar la vida de la gente que en conseguir réditos para su marca. Necesitamos políticas que pongan en primer plano la defensa del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, como pieza básica del bienestar y la justicia social, para ganar Madrid dentro de cuatro años. Necesitamos Más Madrid.
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