18 de septiembre de 2019, 17:59:12
Distritos

TAL DÍA COMO HOY


La reunión en casa de Doña Prudencia que dio a Vallecas una seña de identidad: nace el Rayo

Por MDO

El 29 de mayo de 1924 nace el Rayo Vallecano.


Corría el año 1924. Todavía quedaban otros 25 para que Vallecas se convirtiera en uno de los distritos de la ciudad de Madrid. Por aquel entonces, era un pueblo pegado a la capital, habitado por gentes obreras y familias humildes. Una de ellas era la de Doña Prudencia, una viuda con once hijos que vivía en el número 28 de la calle Nuestra Señora del Carmen (hoy, calle Puerto del Monasterio número 8). El 29 de mayo, algunos de sus hijos la convencieron para que acogiera en su casa una reunión que habían preparado con otros chavales del barrio, de entre 12 y 16 años, para intentar formar un equipo de fútbol. Así nació la Agrupación Deportiva El Rayo, el germen del conjunto futbolero que se ha convertido en una de las señas de identidad de Vallecas.

El primer presidente del club fue, de hecho, el hijo soltero mayor de Doña Prudencia, Julián Huerta, de 27 años y Guardia Civil, elegido durante aquella primera reunión de hacer ahora 95 años. Se estableció que todos los jugadores debían ser socios de la agrupación y pagar una cuota de 30 céntimos mensuales para correr con los gastos del equipo. Un equipo caracterizado por la juventud y el origen humilde de sus jugadores, que empezaron a pegar patadas al balón en el descampado Arroyo del Olivar, a espaldas de la casa de Doña Prudencia, en el que montaban y desmontaban las porterías cada partido para evitar que las robaran y las guardaban en el 28 de El Carmen. Ese improvisado campo fue el primer terreno de juego de los rayistas, conocido como La Ercilla.

Pocos días después de la reunión fundacional, el 4 de junio, el Rayo se presenta en sociedad a través de un anuncio en el diario La Libertad. A partir de entonces, no ha dejado de ganar fervientes seguidores fuera y, sobre todo, dentro de Vallecas, convirtiéndose en parte indisociable de la identidad del barrio.

Idas y venidas en las categorías superiores

Desde 1931 y hasta la Guerra Civil, partició en el campeonato de la Federación Obrera de Fútbol y en 1939 se encuadró dentro de la Federación Castellana de Fútbol. En 1940 empieza a disputar los partidos en el Campo de El Rodival y a mitad de los 50 volverían a mudarse al Campo de Vallecas. En 1947 se acordó renombrar al club como Agrupación Deportiva Rayo Vallecano y utilizar en la equipación el escudo del Ayuntamiento de Vallecas. En el 49, se firma un 'Acuerdo de Ayuda Mutua' con el club Atlético de Madrid, lo que supone un cambio en la imagen del equipo: a la equipación blanca original se le añade una franja roja a petición de los del Manzanares, para que su nuevo socio no vista como el eterno rival, el Real Madrid. El acuerdo solo duró un año, pero la equipación ya nunca se cambiaría.

En 1956 el Rayo Vallecano consigue su primer ascenso a Segunda División. En 1972, el Rayo deja el Campo de Vallecas para trasladarse al Vallehermoso, en el que disputó sus encuentros durante cuatro años, una de las épocas más duras para la afición, que, por primera vez, veía a su equipo fuera del barrio. En 1976 se inauguraba, levantado sobre las ruinas del antiguo campo, el Nuevo Estado de Vallecas. Justo cuando el Rayo volvía a Vallecas, en la temporada 1976-77, el equipo logró su primer ascenso a Primera División, en la que se ganó el apodo de 'Matagigantes' y en la que se mantuvo hasta 1980. Entre el 80 y el 89, llega a bajar de nuevo a Tercera División y se recupera, volviendo a la máxima categoría y vayendo, en el 90, a Segunda División.

En 1991 se convierte en Sociedad Anónima Deportiva (SAD) y el empresario jerezano José María Ruiz-Mateos compra la mayoría de las acciones y devuelve al aquipo a Primera. Tres años después, la mujer de Ruiz-Mateos, Teresa Ribero, toma las riendas del club y se convierte en la primera mujer . Durante la década de los noventa, el equipo pasa varias temporadas en Primera y Segunda y llega a disputar la Copa de Europa y la Champions.

Problemas económicos

En 2004 empieza una cuatro largos años en Segunda B y cambia el nombre del estadio que, tras un referéndum entre los socios pasa a llamarse Campo de Fútbol de Vallecas Teresa Rivero, nombre que mantendrá hasta 2011, cuando otro Referéndum lo convierte en el Campo de Fútbol de Vallecas. Ese año, debido a la caída del conglomerado de empresas de la familia Ruiz-Mateos, Nueva Rumasa, el Rayo se acoge a la Ley Concursal para tratar de evitar una inminente suspensión de pagos. Se organiza una fila 0 de donativos y aportaciones para intentar salvar el club y el barrio se vuelca con su equipo. El rechazo de la afición y los problemas económicos hacen que los Ruiz-Mateos terminen vendiendo el club a Raúl Martín Presa, en un momento en el que el Rayo logra de nuevo el ascenso a Primera. Sin embargo, solo dos meses después de la venta, el club entra en Ley Concursal.

A pesar de las dificultades económicas el Rayo se mantuvo hasta 2015 en Primera, cumpliendo, por primera vez, cinco temporadas seguidas en la máxima categoría. Ese año, el Rayo centró la atención mediática, no obstante, más por su identidad social que por la deportiva, en un reflejo perfecto de esa simbiosis con el barrio de la que hace gala desde su nacimiento: tanto el equipo como la afición se vuelca con Doña Carmen, una mujer de 85 años que fue desahuciada de su casa de Vallecas, en la que llevaba viviendo más de 50, y a la que el Rayo se compromete a pagar un alquiler.

En la temporada 2017-2018 regresaría a Primera aunque terminaría la presente Liga (2018-2109), de nuevo, en los puestos de descenso.

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