14 de diciembre de 2019, 5:37:17
Cultura y ocio

ENTREVISTA


Conversaciones con… María Luisa Merlo y Jesús Cisneros

Por Antonio Castro

La actriz María Luisa Merlo protagoniza en el teatro Amaya la comedia Conversaciones con mamá, con Jesús Cisneros como compañero de reparto. Dirige Pilar Massa.


María Luisa Merlo lleva más de sesenta años sobre la escena. Comenzó como bailarina en el teatro Eslava de Madrid con Te espero en Eslava (1957).

¿Siempre quiso bailar?

M.L. Merlo: Sí, pero no podía. En España entonces no había trabajo. Hice una gira como bailarina por toda Europa y al volver me empezaron a llamar para el cine y el teatro y, poco a poco, sin darme cuenta, fui dejando la danza. Debuté como actriz con Conchita Montes el año 60. Gracias a eso puedo seguir todavía hoy sobre la escena.

Y hoy es usted excelentísima Señora gracias a la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes:

M.L.M: ¡Es verdad! Nunca me acuerdo de que tengo ese tratamiento. Tras la medalla mi hijo Pedro me llama excelentísima madre. La ceremonia de entrega fue preciosa. Yo conozco al Rey desde niño y fue muy cariñoso.

Ahora representa en Madrid, tras un año de gira por España, Conversaciones con mamá. A estas alturas ¿sigue aceptando cualquier proyecto o hace lo que le gusta?

M.L.M.: Hago lo que me apetece ¡por fin! He hecho muchos trabajos alimenticios aunque he tenido la suerte de que me han ofrecido buenas cosas. Ahora tengo la suerte de estar asociada con Cisneros para hacer el género que más me gusta: la alta comedia. El público pasa de la emoción a la carcajada.

A final de 1988 Jesús Cisneros debutó en el teatro Albéniz con el vodevil La mosca tras la oreja. Ya había hecho algún trabajo en el cine pero, finalmente, la mayor parte de su trabajo es en la escena:

Jesús Cisneros: Es la base de mi vida gracias a que hace veinte años tomé la decisión de producir. Hemos creado una imagen popular, para todos los públicos que nos permite actuar por toda España, sobre todo en ferias o en días importantes para las poblaciones.

Una empresa teatral privada tendrá que evaluar muy bien los riesgos que asume:

J.C.: Se puede hacer cualquier tipo de espectáculo pero marcándote unos planteamientos claros. Desde la empresa privada puedes hacer montajes con cierto riesgo si cuentas con la coproducción de algún centro público que te permita acceder a un circuito de exhibición, que yo nunca he hecho. Tenía muy claro al montar Conversaciones con mamá, en una versión más cálida y costumbrista, que me permitiría entrar en unos teatros a los que no llegó la versión de María Galiana y Echanove. Y así ha sido. Estamos dos meses en Madrid pero luego tenemos compromisos hasta diciembre.

¿Cómo es trabajar con María Luisa?

J.C.: Es una delicia, una persona optimista, alegre, que siempre tiene la sonrisa puesta. Sabía que a mí me gusta cuidar el trabajo y cuando le propuse esta obra, accedió inmediatamente. El día que dije, en Daimiel, que yo cumplía treinta años en escena, ella saltó: ¡pues yo sesenta!

María Luisa fue siempre coempresaria de las compañías que encabezó con su marido, Carlos Larrañaga, así que conoce el mundo del teatro a fondo:

M.L.M.: Fui empresaria todo el tiempo pero eso a mí no me interesa nada. Siempre que he sido empresaria, la gestión me la han llevado los demás. Primero era Carlos, luego Pedro Civera y ahora Jesús es el que lo lleva todo. Yo no me quiero enterar de números, me quitaría la magia.

¿Tiene alguna manía antes de salir a escena?

M.L.M.: No, nunca las he tenido. Antes de las funciones me relajo, me envuelvo en luz y envío luz al público. Jesús y yo nos quedamos entre cajas unos minutos antes de que empiece la representación, mientras entra el público. Cuando vamos a salir nos damos un beso y nos decimos: ¡a pasarlo bien!

Los hijos de María Luisa triunfan en teatro y televisión. ¿Fue con ellos una madre proteccionista?

M.L.M.: Yo les he dejado mucha libertad y nunca me he metido en lo que hacen con sus vidas y sus trabajos. Hay que apoyarlos simplemente y yo creo que les van tan bien porque no han tenido a nadie que los presionara.

Hija de Ismael Merlo y María Luisa Colomina, nieta también de actores, se considera una mujer con suerte:

M.L.M.: Me podían haber juzgado por ser hija de un genio, don Ismael. Yo, cuatro años me quedaba entre cajas viendo a mi padre y me aprendía sus papeles de memoria. He superado problemas, épocas raras pero creo que soy una persona tocada por el dedo divino.

¿Cuál es su relación con Madrid, María Luisa?

M.L.M.: Adoro Madrid. Yo soy Valenciana pero me he criado en Madrid. Hubo épocas en las que parecía que si no te presentabas aquí no existías, pero eso ya ha desaparecido. Adoro Madrid.

¿Y la relación de Jesús -nacido en Talavera de la Reina- con la Capital?

J.C.: Es la ciudad en la que me gusta estrenar los espectáculos, lo que pasa es que ahora, la multiprogramación, no lo facilita. Hay empresarios que se empeñan en programar espectáculos de mete-saca (meter muebles, sacar muebles…) y se está consiguiendo que el teatro oficial esté ganando por goleada al privado, cuando siempre era al contrario.

Conversaciones con mamá está en el teatro Amaya hasta el 13 de julio. La misma productora ha programado varias funciones del vodevil No te vistas para cenar en el Amaya.
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