18 de noviembre de 2019, 8:33:27
Municipios

I ENCUENTRO ESTATAL DE PUNTOS VIOLETA


Los puntos violeta, a examen: implicación institucional y mayores recursos, principales demandas

Por Sergio Ríos

Getafe ha acogido el I Encuentro Estatal de Puntos Violeta, en el que se ha realizado un análisis de la situación y posibilidad de mejora de este recurso contra la violencia sexual que sufren las mujeres en fiestas o grandes eventos. Una mayor implicación institucional y mayores recursos son las principales demandas.


Ya forman parte del paisaje habitual en grandes eventos, conciertos o festivales. Aunque existen iniciativas similares desde hace más de dos décadas, los puntos violeta se han convertido en los dos últimos años en uno de los recursos más visibles contra la violencia sexual en este tipo de situaciones, en las que las aglomeraciones y el alcohol sirven de caldo de cultivo de agresiones y abusos. Gestionados por colectivos feministas a base de voluntarios, con mayor o menor apoyo de la organización del evento de turno, estos espacios tienen el objetivo de atender a las víctimas de agresiones sexuales, además de prevenir a base de información.

Fue a raíz del caso de La Manada en los Sanfermines de 2016 cuando el conjunto de la sociedad tomó conciencia de la necesidad de prevenir la violencia sexual contra las mujeres en determinados contextos que, si bien gozan de otras medidas de seguridad, precisan, a la luz de los acontecimientos, de recursos específicos contra esta lacra. Ese mismo año, en diciembre, el Festivern, en Tavernes de la Valldigna (Valencia), se convirtió en el primer gran evento que acogió un punto violeta, gestionado por un colectivo feminista local y que contabilizó más de 25 agresiones en los tres días del festival. Poco a poco, la iniciativa se ha extendido a otros festivales privados, pero también a las fiestas patronales de muchos municipios. Por ejemplo, en los festejos populares de los distritos madrileños se instalaron durante la primavera-verano de 2017 un total de 15 puntos violeta, una cifra que ascendió a 60 en 2018.

En las fiestas populares de Madrid se pasó de 15 puntos violeta en 2017 a 60 en 2018

Sin embargo, la todavía reciente expansión de este servicio hace que su funcionamiento, sus formas de gestión o el papel que deben jugar los distintos agentes -instituciones públicas, promotores de eventos, asociaciones- tengan todavía aspectos que pulir. Con el objetivo de concretarlos, el pasado mes de marzo la localidad madrileña de Getafe acogió la celebración del I Encuentro Estatal de Puntos Violeta, en el que se compartieron experiencias de voluntarios de los puntos violeta activos en todo el país y se fijaron algunos retos de futuro. Organizada por la Delegación de Mujer e Igualdad de Getafe, en colaboración con la Unidad Violeta de Género y la asistencia técnica de Fundación ASPACIA, la cita se celebró con representación de distintos ayuntamientos y asociaciones en torno a puntos clave como las experiencias de los colectivos allí presentes, los avances de los puntos violeta, su futuro o el papel de los hombres en ellos, uno de los aspectos más delicados y que más controversia ha levantado en estos años.

En este sentido, desde ASPACIA defienden la suma de los hombres a la causa, aunque "con un papel más secundario" que mantenga a las mujeres en una primera línea, mediante el apoyo en las tareas necesarias, pero sin tener un contacto tan directo con las víctimas, explican fuentes de la fundación a este digital. Una de las principales conclusiones del encuentro fue, según estas mismas fuentes, la necesidad de una mayor implicación por parte de las instituciones, mediante la asistencia en los puntos violeta de personal experimentado en este tipo de agresiones.

El Ayuntamiento de Getafe y ASPACIA organizaron el congreso

También desde la Consejería de Igualdad del Ayuntamiento de Getafe demandan la implicación de todas las administraciones, mediante una aportación económica. Además, destacan la importancia de partir de una "esencial pedagogía en violencia de género, con una estrategia hacia todos los sectores de la población". De esta manera, insisten, se podría actuar efectivamente contra estas agresiones. En cualquier caso, los responsables de igualdad en el Consistorio getafense, ponen en valor el papel de los puntos violetas, "espacios muy necesarios" en la prevención y atención a la violencia sexual, que deben contar con unos "recursos suficientes".

Red permanente

En este I Encuentro Estatal de Puntos Violeta se establecieron, según explican fuentes del Ayuntamiento de Getafe, unas condiciones mínimas que garanticen su buen funcionamiento: grupos, como mínimo, de cuatro personas, en los que primer la diversidad de género y de edad. Además, se puso encima de la mesa la necesidad de colaboración entre todos estos puntos a nivel nacional, de modo que se fomente un trabajo conjunto y el comienzo de una recopilación de datos ordenada de todas las actuaciones que en ellos se llevan a cabo, y que por el momento permanecen desconocidas.

Por último, afirman que estos puntos deberían encajar dentro de una red permanente de recursos contra la violencia sexual.

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