17 de noviembre de 2019, 9:48:51
Cultura y ocio


El teatro en el Museo del Prado

Por Antonio Castro

La celebración del bicentenario del Museo del Prado nos permite analizar su influencia en todas las artes o cómo están se encuentran representadas en la colección. El teatro ha tenido una interesante relación con el Museo.


Desde Francisco Villaespesa a Camilo José Cela, pasando por Buero Vallejo o Alberti, los dramaturgos han encontrado inspiración en las obras o autores del Prado. Unas veces para escribir un teatro historicista. Otras para encontrar escenarios en los que enmarcar la ficción.

Quizá las dos obras que más nos remitan a este gran museo sean Las Meninas, que Buero Vallejo estrenó en 1960, y Noche de guerra en el Museo del Prado, de Alberti. La escribió en 1956 pero no se estrenó en España hasta 1978.

Goya, como personalidad, inspiró a Buero Vallejo un interesante drama titulado El sueño de la razón, estrenado en 1970. El dramaturgo aragonés Alfonso Plou escribió en 1996 otra obra sobre su paisano titulada simplemente Goya.

Uno de los cuadros más populares del sordo de Fuendetodos, La maja desnuda, no ha podido dejar indiferente a los escritores. Ya en septiembre de 1908 se estrenó una pieza corta con el título de La maja de Goya, obra de Reñe, Martin, Falcón y Navarro. Fue en el teatro Madrileño, que estaba en la calle de Atocha. Era un salón de ínfima categoría por lo que la obrita no fue reseñada en ningún medio, solo se anunció en la cartelera. Con toda probabilidad se compondría de una sucesión de chistes y partituras ramplonas.

En 1912 Manuel Linares Rivas escribió un monólogo con ese título. Lo estrenó La Goya (Aurora Jaufrett) con acompañamiento de algunas seguidillas madrileñas de Calleja. Se interpretó en una de las populares fiestas del sainete y no tengo noticias de que volviera a la escena.

Francisco Villaespesa estrenó una comedia titulada La maja de Goya en 1917, que fue convertida en revista cuarenta años más tarde. Pero este titulo era engañoso porque la obra era realmente una colección de estampas sobre el Dos de Mayo en Madrid, sin relación con el famoso cuadro. Sí le sirvió de inspiración al músico Fernando Arbex y al libretista Vicente Escribá para el musical La maja de Goya, estrenado en el teatro Nuevo Apolo en 1996 con escaso éxito. Tengo noticia de otra pieza estrenada en 1908 con el título de La maja de Goya. Solo he podido averiguar que era un juguete del género chico. Como se estrenó en el Salón Madrileño, que era uno de los templos de las variedades más atrevidas, podemos suponer que sería una historieta de trazo grueso.

Fernando Arrabal, en 1967, escribió El jardín de las delicias, obra no estrenada en España hasta el año 2011. Aunque se dijo inspirada en el conocido cuadro de El Bosco, realmente el argumento tiene poco que ver con lo que se presenta en escena. Algo más similar a la iconografía es El carro de heno, cuadro del mismo pintor, que inspiró en 1991 a Camilo José Cela una de sus escasísimas piezas teatrales.

El desaparecido escritor Alberto Miralles reunió en la sala de restauración del museo a una serie de famosos personajes en su comedia Okupas en el Museo del Prado. Picasso, Alberti, Margarita Xirgu, Lorca y Ortega y Gasset siguen vivos en esta ficción y se enfrentan a los problemas sociales de esta época. Solo tengo noticia de que se haya estrenado el año 2000 en la sala Muntaner y en versión catalana.

La última, por el momento, obra inspirada en el Prado es La autora de las Meninas, de Ernesto Caballero. Estrenada hace dos años, plantea la hipótesis de que el gobierno de la república tiene que vender tesoros nacionales para recaudar fondos, entre ellos el cuadro de Velázquez. Para que no se note la operación encargan a una monja la reproducción exacta del monumental cuadro.

No han faltado las parodias jugando con temas del museo. Así La maja desnuda inspiró -es un decir…- una pieza de Antonio D. Olano para el café teatro. Se tituló La maja desnuda de Cáceres y se estrenó en Stefanis en 1975. El mundo de la revista tampoco se sustrajo a esta influencia y en 1959 Tony Leblanc y el maestro Montorio estrenaron en el Albéniz La moninas de Velázquez. En este género, y jugando al equívoco con los nombres, Pepe Bárcenas y Esperanza Roy estrenaron en el Martín ¡Qué cuadro el de Velázquez, esquina Goya!

En los fondos del Prado figuran numerosos cuadros con temática de escenario o retratos de personalidades teatrales. Desde el retrato de Isidoro Máiquez, pintado por Goya, a los diversos retratos de María Guerrero, Quintana o Ventura de la Vega.
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