22 de noviembre de 2019, 7:04:21
Social


Las salas de juego que estén a menos de 100 metros de un colegio tendrán hasta 10 años para cerrar

Por Paula Díaz

Para algunos de los afectados por la invasión de salas de juego, como la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del CEIP Miguel Servet de Carbanchel, el decreto aprobado este martes por la Comunidad de Madrid es insuficiente. Ellos son partidarios de cerrar todos estos establecimientos de inmediato y, aunque aplauden las multas de hasta 9.000 euros por niño que acceda a las casas de apuestas, también tienen dudas sobre cómo se llevará a cabo esta medida. "¿Va a haber un policía en cada puerta?", se preguntan.


La aprobación del decreto que regula las salas de juego y casas de apuestas fue uno de los broches finales de la etapa de Ángel Garrido al frente de la Comunidad. Pero no todo el mundo está contento con la nueva normativa. Más allá de la patronal del sector, que ya protestó en su día por la pérdida de empleos que supondría, del otro lado, los padres y madres estaban preocupados por la cercanía de estos locales a los colegios. Y lo siguen estando.

La Fapa Giner de los Ríos exigió al Gobierno autonómico que la distancia mínima establecida entre uno de estos establecimientos y los centros educativos no universitarios fuese de, al menos, 800 metros. Una petición que no fue escuchada por el Ejecutivo que, según la regulación aprobada este martes, la mantiene en 100 metros. Ello supone que muchos de estos locales están abocados al cierre, pero no de forma inmediata.

Según la Consejería de Economía de quien depende la norma, "se establece una transitoriedad de 10 años para las autorizaciones vigentes de salones de juego y locales de apuestas que caduquen o se extingan, respectivamente, tras la entrada en vigor del decreto y que, en el momento de su renovación o nueva autorización, no cumplan con el requisito de la distancia, siempre que cumplan con el resto de las exigencias establecidas". Esto es, si un establecimiento cumple con la nueva rotulación, instala los nuevos sistemas de acceso y se deshace de las posibles "máquinas con juegos infantiles o deportivos que conceden premios en especie", podrá permanecer 10 años más abierto aunque esté cerca de una escuela.

Es por ello por lo que la norma no ha gustado a algunos de los afectados por la invasión que se ha producido en los últimos años en varios municipios de Madrid. Este es el caso de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del CEIP Miguel Servet de Carabanchel, que lleva semanas en pie de guerra por este motivo. Su centro está rodeado de salas de juego. Una de ellas incluso está terminando de construirse a menos de 30 metros del mismo, según explica Mari Ángeles Gallego, una de las presidentas del AMPA.

"Parar la epidemia"

"No es una cuestión de menores, es una cuestión de barrio", dice una de las madres de alumnos del Miguel Servet

"Está justo debajo de mi casa, es una de las casas de apuestas de Codere y, por su relación con el Real Madrid, entendemos que no le va a prohibir abrir. Hay empresas y empresas...", lamenta. Pero, "también hay salas de juego cerca de otros colegios como el que del metro Carpetana o la calle de la Laguna", denuncia. Y así, hasta los 73 locales que hay en el distrito. Por ello, el colectivo de padres ha lanzado una petición en Change.org para solicitar tanto a la Comunidad como al Ayuntamiento de Madrid que "paren la epidemia".

Hasta el momento no han conseguido las 50.000 firmas que solicitan, pero, lejos de parar la iniciativa ante la aprobación del decreto, piensan continuar. "Es insuficiente. Estos locales tienen que cerrarse de inmediato", exige Gallego. ¿El motivo? Aplaude que se establezcan multas de hasta 9.000 euros y sanciones de hasta cinco años de suspensión de actividad para los locales que admitan menores de edad, pero duda de la forma en que puede llevarse a cabo. "¿Acaso va a haber un policía en cada puerta?", se pregunta.

Además, Gallego asegura que cuentan con el apoyo de otros colegios y de asociaciones de vecinos de Carbanchel. "No es una cuestión solo de menores, es una cuestión de barrio", exclama en una conversación telefónica con Madridiario. Porque, según cuenta, los locales de juego y apuestas solo han contribuido a aumentar otros problemas del distrito como los narcopisos, la suciedad o las peleas y reyertas que protagonizan los usuarios de los mismos. A ello se suman, además, las tiendas sin horario "que venden cerveza a cualquiera y a cualquier hora".

Según la presidenta del AMPA, la Policía -"un Cuerpo al que tengo en alta estima", dice- no puede con todo. "A veces les llamas y te dicen que no pueden trabajar solo para ti. ¿Si no han podido hacer nada con los narcopisos, cómo van a controlar que no haya menores en las salas de juego?", insiste.

Las casas de apuestas han proliferado en los últimos años en los barrios más desfavorecidos

Y es que, según el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, desde el 2013 ha aumentado la aparición de estos locales "un 40 por ciento". La mayoría de ellos, "en barrios vulnerables" como el de Carabanchel o Puente de Vallecas. Es decir, es en los barrios más desfavorecidos donde estos empresarios han visto la oportunidad de hacer negocio con quienes buscan desesperadamente conseguir algo de dinero.

"Estamos viviendo una transformación muy peligrosa en nuestros barrios, el pequeño comercio y las tiendas están desapareciendo en favor de negocios que son un riesgo para nuestros jóvenes, porque podría convertir una generación entera en ludópatas, y para nuestros barrios, porque estos locales pueden ser foco de suciedad, peleas, etc…", reza el texto de Change.org. "Pedimos a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento que tomen las medidas necesarias para detener esta proliferación, limitando la apertura de este tipo de locales y alejándolos de sitios vulnerables como colegios e institutos. Tenemos que hacer algo antes de que sea tarde", concluyen en el CEIP Miguel Servet.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es