12 de noviembre de 2019, 6:01:35
Cultura y ocio

PATRIMONIO BIC Y BIP EN RIESGO


Así resurgen las joyas históricas al borde de su desaparición

Por Susana Pérez

La presa de El Gasco, entre los términos municipales de Las Rozas, Torrelodones y Galapagar, será declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en las próximas semanas. Un camino iniciado hace años para proteger una construcción, inacabada y casi en ruinas, que guarda una interesante historia que merece la pena ser conservada y difundida. Convertirse en BIC o BIP (Bien de Interés Patrimonial) no es sencillo. Su procedimiento puede alargarse meses hasta comprobar que realmente debe ser protegido. Estos son algunos de los bienes históricos que han conseguido alzarse con una protección que exige una serie de responsabilidades que, de incumplirlas, pueden implicar graves sanciones.


El Palacio de la Prensa, el convento de las Clarisas Franciscanas de la Encarnación (Valdemoro), y la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de El Molar, son algunos de los edificios declarados BIC (Bienes de Interés Cultural). Inmuebles históricos a los que se unen varias pinturas que han conseguido colocarse a la cabeza de esta categoría. 'La alegoría de la verdad', atribuida a Francesco Furini, uno de los pintores más destacados de la escuela florentina de primera mitad del siglo XVII, es una de ellas. Su calidad y atractivo han hecho a esta obra de arte merecedora de tal distinción. Adquirida en 1817 en Florencia por el XIV duque de Alba, deja ver como el pintor explora el ideal de belleza femenina a través de una figura desnuda de medio cuerpo que sostiene una máscara rota.

Al igual que esta pintura, otras como 'La Sagrada Familia', atribuida a Bartolomé Esteban Murillo, el 'Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del rey Felipe II de España'. de Alonso Sánchez Coello y 'David y la Cabeza de Goliat', de José de Rivera, se unen a a larga lista de bienes culturales protegidos y conservados.

Además de los BIC, existen otros elementos que se califican como Bien de Interés Patrimonial (BIP), como el conjunto integrado por dos lienzos titulados 'Cesto de Flores sobre Cornisa de Piedra', del pintor Juan de Arellano, el óleo 'Mujer en un palco', de Hemenegildo Anglada, el 'San Juan Bautista' del Monasterio de la Visitación de Santa María (Salesas) y, en escultura, la talla gótica 'Virgen con el niño', del Real Monasterio de Santa Teresa de Carmelitas Descalzas.

Esto es solo un pequeño ejemplo del patrimonio que goza de una protección jurídica, teniendo en cuenta que un total de 73 expedientes se han incoado para la protección de bienes muebles e inmuebles: 13 de ellos están en proceso pero ya se ha ratificado la declaración de 33 BIC y 28 BIP. "Supone una media de 18 declaraciones al año, lo cual es una cifra muy satisfactoria, teniendo en cuenta el complejo proceso de tramitación", subrayó Jaime de los Santos en el pleno de la Asamblea de Madrid del pasado mes de febrero. El consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid, que hizo balance de los bienes incoados y declarados a lo largo de esta legislatura, señaló que todavía "quedan muchas cosas por hacer".

En total, más de 500 elementos de la región ya son Bien de Interés Cultural o están tramitando el proceso para convertirse. La gran mayoría corresponden a iglesias o monumentos y se encuentran en Madrid aunque también se aglutinan en otros municipios como Alcalá de Henares (Manzana Fundacional Cisneriana de la Universidad), Aranjuez (Palacio de Osuna) y San Lorenzo del Escorial (La casa palacio de la finca Monasterio, adquirida por Felipe II).

"Los BIC poseen un valor excepcional"

"La principal diferencia entre un BIC y un BIP radica en que los primeros son lo más", explica Paloma Sobrini, directora general de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid. "Los BIC poseen un valor excepcional por su importancia artística, patrimonial y arquitectónica y los BIP carecen de ese valor excepcional pero tienen una especial significación artística o histórica", añade.

Sobrini conoce bien este valor histórico y la relevancia de ponerlo en conocimiento de todos. Fue decana del Colegio Oficial de Arquitectos y desde 2015 su principal cometido es defender y promover ese patrimonio. Cada día dedica sus esfuerzos a conseguir que aquellos bienes que deben ser protegidos continúen en esa línea y a investigar sobre aquellos para los que han solicitado una protección. Una ardua labor que la mantiene atenta y en alerta para no dejar pasar cualquier elemento, edificio o piezas que sean susceptibles de ser conservadas.

"Es importante que los Ayuntamientos actualicen sus catálogos", denuncia. Un aviso a los Consistorios para que en los catálogos municipales se vean reflejados todos los bienes. Y una manera de evitar cualquier descuido o disgusto como puede ocurrir con una demolición. Este es el caso del convento de las Damas Apostólicas, construido en 1929, cuyo derribo fue paralizado por la Comunidad de Madrid. Obra del arquitecto Críspulo Moro, debió blindarse en 2013 cuando la Comunidad de Madrid instó a los ayuntamientos a elaborar su catálogo de elementos protegidos. Fue Sobrini quien mandó paralizar ese derribo tras descubrir que el convento estaba protegido por ley al ser anterior a 1936 pero no constaba en el catálogo del Ayuntamiento. Los promotores pidieron la autorización y se lo concedieron.

Un complejo proceso de tramitación

Declarar un BIC o un BIP resulta un proceso largo y tedioso: "Primero hay que estudiarlo, ver si posee valores y a continuación incoarlo para que el bien esté protegido. Luego pasan un montón de meses para decidir en qué categoría incluirlo. El proceso judicial es bastante complicado". En el caso de los bienes muebles es más complicado: "Muchos de ellos no están identificados". En algunos casos, el expediente de declaración se inicia cuando el Ministerio de Cultura tiene constancia de la posible exportación de este elemento de valor o porque va a salir a subasta. Es entonces cuando saltan las alarmas y se busca la protección de ese bien.

Identificar los bienes muebles resulta más complicado

Es el caso del Cabinet de Hernani. Se solicitó su declaración ante la posible venta del mueble. Un escritorio alemán reconfigurado durante el siglo XIX con materiales originales del siglo XVI y que constituye una de las piezas de mobiliario más relevantes del patrimonio histórico y cultural del país. En febrero se aprobó el expediente que regula y protege este mueble tan especial por su alta calidad artística de sus tallas, relieves y marquetería. El Cabinet procede de la dinastía de los Habsburgo y ha pertenecido a importantes colecciones históricas españolas como la del Infante don Sebastián Gabriel de Borbón o la de Manfredo Luis de Borbón, duque de Hernani. Ahora descansa en un domicilio particular este elemento histórico que posee dos cuerpos, decorados con trabajos de marquetería, caracterizada por el uso de maderas, molduras, frisos y piezas escultóricas en bulto redondo y relieve.

Obligaciones y sanciones

Una protección que lleva inherentes una serie de obligaciones de mantenimiento y conservación: "Lo primero mantenerlo y conservarlo. Y cuando se estropee, arreglarlo. Cualquier intervención que se quiera realizar sobre ese bien, se debe pedir autorización a la Dirección General de Patrimonio", detalla Sobrini.

Si los propietarios no respetan estos "deberes", se enfrentan a una infracción administrativa con la apertura de un procedimiento sancionador que le puede declarar culpable. Las sanciones abarcan multas cercanas a los 60.000 euros -para infracciones leves- hasta el millón de euros si se trata de un infracción muy grave -pérdida, destrucción o daño irreparable-.

Infringir las obligaciones supone multas graves

Otra de las obligaciones es mostrar al público ese bien protegido: "Cuando se trata de un bien mueble, evidentemente no puedes estar invitando a la gente a tu casa para que lo vean pero si están obligados a prestar ese bien para exposiciones temporales que realicen las administraciones". En estos casos, cuando esos elementos patrimoniales cruzan la puerta del domicilio en el que descansan, "se aprovecha para restaurar aquellos defectos o problema porque entendemos que resulta muy costoso". Es una manera de compensar la responsabilidad que implica cuidar un BIC: "Me lo dejas y te lo devuelvo arreglado". Otra de las ventajas es la exención en el pago del IBI: "Es una pequeña ayuda porque no existen subvenciones para bienes privados. En este punto, pido a la administración que trabaje en las soluciones para ayudar".

Pero, ¿qué ocurre si el propietario no quiere hacerse cargo del bien una vez se incoe? La titularidad de los bienes de patrimonio histórico es independiente de la protección que se le quiera dar a los mismos. El inicio de un expediente para su declaración como BIC o BIP no altera la propiedad del bien incoado: "Continúa siendo de quien es". Si se quisiese renunciar a su propiedad "podrá donarlo, venderlo o realizar cualquier negocio jurídico establecido en el Código Civil para dejar de ser titular de ese bien", explica la directora general de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.

Un ejemplo es la protección otorgada al edificio Capitol, el gimnasio Maravillas, el edificio del paseo de la Castellana, 81 (antiguo edificio BBVA) y el teatro Albéniz, entre algunos de los edificios representativos de los grandes maestros de la arquitectura española del siglo pasado.

Respecto a las intervenciones sobre bienes muebles, se han realizado actuaciones importantes como la restauración de las pinturas murales y el retablo mayor de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (Algete); la restauración de esculturas de Pedro de Mena custodiadas en el Convento de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús de Madrid y el retablo mayor dedicado de la Iglesia del Convento del Corpus Christi (Carboneras).

Preservar el paisaje urbano de la Plaza de Barajas

La asociación cultural 'Barajas BIC' ha registrado una propuesta en el Área de Desarrollo Urbano Sostenible con el objetivo de que la Plaza de Nuestra Señora de Loreto quede incluida en el Catálogo de Bienes Protegidos del Ayuntamiento de Madrid. La entidad, que tiene por objetivo la defensa y promoción del patrimonio histórico de Barajas, asegura que es uno de sus espacios más emblemáticos del distrito, si bien su dimensión social se ha ido desdibujando con los años.

Con esta propuesta la entidad pretende "preservar el paisaje urbano que configura la Plaza así como su singularidad arquitectónica dentro del entramado urbano del distrito". Este espacio urbano, así como la Colonia Nuestra Señora de Loreto, "es una de las mejores muestras de la arquitectura de la época de la autarquía en Madrid", afirman desde la asociación.

Arquitectónicamente, la Plaza está constituida por un bloque en U desarrollado en tres plantas; la planta baja se proyectaría con una primera crujía destinada a soportales y otra a establecimientos comerciales. Las otras dos plantas albergarán un total de 32 viviendas de diversos tipos. "La Plaza constituye un elemento urbano de alto nivel en el que se conjugan un cierto regusto popular, una equilibrada traza de las fachadas y una buena planta", aseguran desde la asociación.

Desde la entidad se presentó en enero de 2015 una propuesta al Ayuntamiento para su revitalización social y comercial. Esta propuesta ha sido desarrollada recientemente por la Dirección General de Planificación Urbana dentro del Plan Recupera Madrid. Con una adecuada planificación, explica el colectivo, la plaza "podría recuperar su carácter social".

Plan de fortificaciones: los restos de la Guerra Civil, protegidos

El patrimonio fortificado perteneciente a la Guerra Civil Española (1936-1939) quedó protegido desde el punto de vista legal con la aprobación de la Ley 3/2013 de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. Una contienda que dejó innumerables restos materiales que han sido objeto de un ambicioso Plan de fortificaciones con el fin de conservar, documentar y proteger estos bienes. Se ha inventariado casi el 90 por ciento de los restos y se han musealizado algunas de estas infraestructuras gracias a los proyectos de documentación, excavación, clasificación y puesta en valor de miles de kilómetros y más de 2.000 elementos defensivos construidos. Entre ellos, puestos de tirador, búnkeres, y algunos elementos excepcionales como el Blockhaus, situado en Colmenar del Arroyo (a pocos kilómetros de Navalagamella).

En 105 de los 179 municipios de la Comunidad se han documentado este tipo de restos, “lo que señala la abundancia, cantidad y valor patrimonial de los mismos”, indica Sobrini.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es