16 de julio de 2019, 4:25:27
Distritos


Una casa tercermundista o la demolición, el dilema de 400 familias de Latina

Por Javier López Macías

Este miércoles, el Ayuntamiento de Madrid oficializa la regularización de las casas de la Colonia Tercio y Terol, una serie de viviendas construidas tras la Guerra Civil que no podían ser modificadas ni rehabilitadas hasta ahora y cuyas obras de reparación han supuesto expedientes urbanísticos. Sin embargo, no es la única zona de la ciudad que ha sufrido este extremo: Campamento, Cuatro Vientos, Arroyo Meaques están en una situación similar que hasta ahora solo ha recibido promesas.


Madrid fue, durante la Guerra Civil, un símbolo republicano. Por eso, una vez cayó -el 30 de marzo de 1939-, el nuevo Estado quiso recuperarlo para hacer de la ciudad su bastión. Los graves destrozos provocados debido a la contienda, la situación precaria de sus habitantes y su posterior necesidad de una vivienda económica supusieron la creación y recuperación de un gran número de hogares de promoción estatal, entre los que se encontraron los del Barrio del Tercio y el Terol.

Allí, antes del combate había 540 viviendas que albergaban 12.425 habitantes. Sin embargo, solo quedaron intactas 155. Las demás fueron destruidas o seriamente dañadas. Por eso, en la década de los 40 surgió la obligación de crear esta nueva zona, a la que se le otorgó un elevado grado de protección que apenas ha cambiado en todos estos años y que ha provocado que los vecinos que compraron al Estado las propiedades y que se han atrevido a rehabilitar cualquier casa para paliar su vejez hayan sido expedientados.

Sin embargo, tras años de negociación con el Ayuntamiento, han conseguido una medida más laxa que verá la luz este miércoles en el Pleno. Esto es un Plan Especial que permitirá “mejorar las condiciones de ampliación controlada” así como “modificar condiciones estéticas como aperturas de ventanas” y “rehabilitar las viviendas”. Eso sí, tal y como se puede observar en la memoria del documento, no se podrá variar la edificabilidad permitida si no es para crear un sótano o una primera planta. Con todo, cabe destacar que esta no es la única zona de Madrid con estas peculiaridades… aunque las demás, de momento, correrán peor suerte pese a que son similares -que no iguales-: las Colonias Militares de Campamento, Arroyo Meaques y Cuatro Vientos.

Todas ellas fueron creadas entre 1945 y 1950 para que los militares de la época pudieran subsistir y, desde entonces, han estado la mayor parte del tiempo en manos públicas hasta ser enajenadas a finales de noviembre de 2011. No obstante, la compra de los inquilinos de entonces se realizó tras largas décadas de abandono por parte del Estado en cuanto a infraestructuras de saneamiento, viales o alumbrado que tan solo se vieron atendidas por el Ayuntamiento tras un Plan de Reurbanización en 2006 que fue una especie de ‘condena’, pues insistió en una suerte de protección que impedía la actualización de las mismas por parte de los vecinos.

Tal y como denuncia Juan Antonio García, portavoz del grupo de trabajo de las Colonias Militares del distrito de Latina, hace cinco años comenzaron a recibir denuncias por haber ampliado y adecuado las viviendas, todavía consideradas como tercermundistas. Por eso, este vecino insiste en actualizar, al igual que en Tercio y Terol, la normativa urbanística para que los barrios, habitados en la actualidad por unas 400 familias, puedan adaptar las casas a los usos actuales y no sean multados por ellos. Las primeras denuncias del Servicio de Disciplina Urbanística del Ayuntamiento comenzaron a llegar en 2014 y muchos residentes continúan hoy litigando contra la Administración. En este sentido, otros han llegado a recibir una orden de demolición que ha sido ejecutada.

“El Ayuntamiento ha actuado de mala fe”, argumenta García, que exige que se modifiquen las normas urbanísticas competentes, se cambien los Planes Especiales de Protección de las tres Colonias para poder ampliar la edificabilidad de la planta sótano a la superficie de los patios interiores, que estos se puedan edificar y, por supuesto, que se paralicen los expedientes sancionadores actuales. Por su parte, del Consistorio nada más que han recibido gestos. Mientras que el propio Juan Antonio recuerda que llevan un año y medio esperando que les reciba el subdirector general de Planificación Urbanística, tanto Jesús Martín, presidente de la Asociación de Vecinos de Arroyo Meaques, como Julián López, expresidente de la Asociación de Vecinos de Campamento, insisten en el abandono municipal.

El primero declara que se ha llegado a iniciar el expediente para modificar el Plan Especial de las Colonias pero que “no se ha hecho nada más”, el segundo recuerda que él fue de los primeros que combatió una denuncia del estilo y que, desde su etapa al frente de la Asociación -en 2013- no se ha avanzado “ni con claridad ni con firmeza”. Sin embargo, el Ayuntamiento insiste en que están trabajando en ello. El pasado miércoles en la Comisión de Desarrollo Urbano Sostenible, el delegado del ramo, José Manuel Calvo, explicó a preguntas de la concejal del PP Paloma García Romero que la situación de estas Colonias no dista de la de Tercio y Terol pero que esta ha avanzado “más rápido”.

“Estamos en un proceso de regularización de estas Colonias históricas que permita legalizarlas y habilitar posibles ampliaciones e incorporaciones de las viviendas a los modos de vida contemporáneos sin perder la imagen de esos barrios”, explicó. En cuanto a los expedientes disciplinarios abiertos, el concejal no se mostró a favor de revocarlos, pues incidió en que se ha de tener en cuenta que “habrá construcciones ilegales” que no recibirán ninguna “cobertura”. “No podemos parar de manera arbitraria unos procedimientos sancionadores por irregularidades urbanísticas”, concluyó.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es