14 de noviembre de 2019, 19:04:39
Cultura y ocio

TEATRO


El notario: los efectos del calabacín

Por Antonio Castro

La actriz y directora Pilar Massa se sumerge en la Grecia profunda con el monólogo El notario, que representa cada viernes en el teatro Alcázar.


El notario es la adaptación teatral de la novela homónima de Nikos Vasiliadis. La adaptación castellana es de Yorgos Karamijos y Emmanuela Alexiou. El notario del título no es un funcionario fedatario como nos aclara la protagonista al comenzar la obra. Ella es Erasmia, una mujer en torno a los cincuenta años que se quedó viuda y con una hija a los veintidós. Y en el escenario va repasando las dificultades que ha superado para seguir adelante y sobrevivir en un pequeño núcleo rural donde todos saben todo de los demás y en la que las mujeres son observadas con especial minuciosidad.

Erasmia se lamenta de su temprana viudedad pero, mientras lo hace, nos va dando detalles del ambiente en que vive, de sus vecinos, de la presión que se sufre en una pequeña población. El origen de su problema es el zapatero remendón, conocido como el notario. Él desencadena el volcán de la mujer que le lleva a pergeñar una sutil, pero eficaz, tortura: usar y abusar del calabacín en todas las comidas de todos los días del año. Al notario no le gusta la hortaliza y profiere una terrible amenaza contra Erasmia si se lo sigue poniendo cada día a la mesa. La mujer no cede y, claro, el notario, para el que su palabra es ley, cumple la amenaza. Obviamente, no les voy a desvelar cual es.

Pilar Massa huye en su interpretación, salvo en un par de momentos, del desgarro que podría suponerse a una viuda mediterránea. Opta por un relato pausado en el que va destilando ironía y humor. Para contar su historia le bastan una puerta pintada de azul brillante, un escaloncillo y una cesta. Todo el trabajo del monólogo es actoral, de dosificar los recursos interpretativos para mantener atrapado en todo momento al espectador, deseoso de saber las consecuencias de cada situación que plantea la mujer.

Massa nos describe de tal manera al notario que nos resulta fácil hacernos una idea de cómo es el hombre. En cambio su propio carácter lo va desvelando en cada anécdota. Nos puede quedar la duda de si el uso y abuso del calabacín fue una especie de tortura silenciosa o si, por el contrario, fue el pretexto para conseguir una reacción que parece adivinarse desde el momento en que nos relata como el notario entró en su casa tras contraer matrimonio con su única hija.

El notario es un primoroso trabajo teatral que Pilar Massa lleva ya varios meses presentando en diversos espacios y que aterriza en un gran teatro como justo premio a su empeño y su calidad. El notario se representa los viernes a las 18.00 horas en el teatro Alcázar.

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