22 de mayo de 2019, 3:09:43
Cultura y ocio


El sector del libro se une para salvar a las pequeñas librerías

Por Susana Pérez

El gremio de los libreros se encuentra más unido que nunca para encontrar alguna solución sobre el sistema de financiación para la adquisición de libros de texto puesto en marcha por la Comunidad de Madrid. Cada día que pasa, se sienten más axifisiados por las previsiones de supervivencia en un futuro no muy lejano. Si prospera el programa de préstamo de libros de texto de la Comunidad de Madrid Accede, muchas librerías de proximidad cerrarán sus puertas. Este martes se han unido para explicar su protesta y las alternativas que pueden salverles del cierre.


Las librerías de proximidad no dejan en pensar que será de ellas en los próximos meses. Su futuro más próximo no resulta demasiado alentador cuando comienzan a hacer números sin incluir los derivados de la venta de los libros de texto.

El sistema para la financiación de la adquisición de estos ejemplares académicos en la Comunidad de Madrid, puesto en marcha por la Consejería de Educación, ha suscitado una preocupación en todo el sector del libro: "No solo peligra la supervivencia de las pequeñas librerías, también se verán afectados los distribuidores y editores. Al final es una cadena", explica Enrique Pascual, presidente del Gremio de Librerías de Madrid.

Las características del Programa y del Acuerdo Marco abren un futuro de incertidumbre para todos pero en especial para los libreros de la región. Y sobre todo, para aquellas librerías de proximidad, unas 500, que comercializan libros de texto y sus ingresos y supervivencia depende de su venta: "En algunos casos, supone el 50-60 por ciento del negocio". Un dato desolador porque sin esos ingresos, inevitablemente algunos negocios no podrán afrontar el día a día y "se perderán muchos puestos de trabajo".

El programa de préstamos de libros de texto de la Comunidad de Madrid, Accede, que se pondrá en marcha el próximo curso 2019/20 en todos los centros públicos y concertados de la región, "es una buena idea en su espíritu por la gratuidad de los libros", asegurán desde el Gremio de Librerías. El problema, concreta Enrique, es la aplicación y los requisitos que exigen para poder licitar: "En algunos casos son excluyentes para muchas librerías aunque quisieran participar".

Además las condiciones económicas (precios, descuentos y avales) como de gestión (almacenaje, logística y plazos) son "discriminatorias contra las librerías y favorecen a otro tipo de empresas que podrán ofrecer mejores condiciones. Además, añaden los libreros, este modelo de suministro de libros no contempla la adquisición de los manuales por parte de las familias a través de las librerías de su barrio: "En Murcia funcionan con sistemas de gratuidad a través de cheques que se entragan directamente a las familias que pueden gastar donde decidan". De esta manera, no tendrían que licitar aquellos establecimientos que no llegan a los requisitos exigibles por la Comunidad de Madrid para que finalmente sean los directores de los colegios quienes seleccionen a los proveedores con garantías: "Al final solo los más grandes podrán hacer frente a esos requisitos porque además se consiguen más puntos si se forran los libros, etiquetan, almacenan y se gestionan los cambios en los pedidos". Unas peticiones que supondrían "más gastos" para esas librerías pequeñas o de proximidad: "Inasumibles en algunos casos", añade Pascual.

El sector del libro representa el 43,4 por ciento de toda la edición española. Una importancia que se incrementa si hablamos del libro educativo. En este caso las empresas madrieñas representan más del 50 por ciento de la edición. Bajo esta tesitura, los libreros han manifestado este martes su apoyo a los modelos de financiación de las ayudas a las familias para el acceso a los manuales. Pero solicitan al Gobierno regional que se tenga en cuenta otro formato al que puedan acceder los negocios de menor tamaño. Su mayor reivindicación, por tanto, pasa por suspender el Acuerdo Marco y el proceso de licitación para buscar nuevas vías que articulen esas adquisición de libros. Y poder abrir así una nueva puerta a los pequeños libreros sin poner en riesgo todo el sector.

La vía de diálogo con la Comunidad de Madrid ya está abierta y esperan encontrar alguna solución. Si finalmente no se buscan otras alternativas, el sector del libro anunciará otro tipo de acciones a seguir: "Haremos lo que sea necesario para no perder puestos de trabajo".

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es