13 de noviembre de 2019, 11:59:37
Política


Un acusado del 'caso espías': "Me ordenaron seguimientos por interés de González"

Por MDO/E.P.

Uno de los guardias civiles acusados del espionaje político en Madrid ha declarado que recibió órdenes ilegales de Sergio Gamón Serrano y Miguel Castaño. El objetivo, según ha declarado, era hacer seguimientos a determinados políticos del PP de Madrid.


José Oreja Sánchez, uno de los guardias civiles acusados del espionaje político en Madrid, ha declarado este miércoles en el juicio que en febrero de 2008 recibió órdenes "ilegales" del exdirector de Seguridad de la Comunidad de Madrid Sergio Gamón Serrano y de su 'número dos' Miguel Castaño de hacer "seguimientos" a determinados políticos del PP de Madrid por "especial interés" de Ignacio González, entonces 'mano derecha' de Esperanza Aguirre.

Así lo ha manifestado a preguntas del letrado de la Comunidad de Madrid durante el inicio del interrogatorio, en el que ha detallado el "acoso laboral" que sufrió con sus compañeros después de denunciar las órdenes ante Francisco Granados, quien dirigía la Consejería de Interior. Oreja estaba destinado en la Dirección General de Seguridad de la Comunidad de Madrid. "Todo este montaje está relacionado con las cloacas policiales y con las agencias de detectives que se contrataron. Los detectives son los responsables de los seguimientos", ha aseverado.

Oreja se sienta en el banquillo por un delito de malversación de fondos públicos junto a Gamón, Miguel Castaño, el entonces funcionario de la Consejería de Interior, José Manuel Pinto y los guardias civiles Antonio Coronado y Luis Caro. Ejercen acusación el PSOE y el Gobierno regional.

Oreja, Coronado y Pinto seguían órdenes de Gamón, su mando superior. El procesado ha recalcado que denunciaron los hechos ante Granados, quien les manifestó que todo era "un montaje" y que no les hicieran caso.

Les ordenaron seguir a Alfredo Prada, Manuel Cobo y Cristina Cifuentes, adversarios, según el PSOE, de Aguirre. "Yo recibí las órdenes. No las cumplo y las denuncié", ha dicho. En concreto, las órdenes se dieron en febrero de 2008 en el despacho de Gamón en presencia de su 'mano derecha' y delante de sus otros cinco compañeros, tres asesores policías y dos guardias civiles.

"Granados me dijo que todo esto era un montaje del director de Seguridad. Esto se ha utilizado para ocultar otras cosas", ha recalcado considerando que el exconsejero debía haber abierto una investigación interna. Las vigilancias se habrían realizados entre marzo y mayo de 2008, meses previos al Congreso Nacional que el PP celebró en Valencia tras perder las elecciones.

"Se nos dio una orden irregular. Se desobedece y no se cumplen. Estos señores empiezan a acosarnos, me arrepiento de no haberles denunciado. Empezó una tensión terrible. En mitad de nuestras labores, recibíamos órdenes sin sentido", ha afirmado. "Solo recibimos la orden una vez", ha dicho.

"Nos mandaban como pollos sin cabeza a sitios públicos donde no había ningún problema. Nos llevó a sospechar que había algún tipo de maldad. Hoy lo sé, era para hacer coincidir posicionamiento de mi teléfono a los sitios donde ellos querían", ha aseverado insistiendo en que nunca recibió contraprestación económica y que tras desobecer fueron sometidos a un fuerte acoso laboral.

A preguntas sobre si tenía dinero público a su disposición, ha declarado que en "ningún momento", ya que solo tenían un teléfono corporativo. Además, ha explicado que en las notas que él elaborado ponía su firma y la hora de llegada y salida de los sitios donde iban.

Además, ha hecho hincapié en que no se hacían contravigilancias, sino que él se dedicaba a sus tareas. También ha comentado que sus superiores les pusieron un "controlador" para controlar sus movimientos.

Llegada de Barón a la Comunidad

"El señor Granados hablaba poquito conmigo. No sé si de manera interna hizo algo", ha recalcado, subrayando que nunca ha utilizado medios de la Comunidad de Madrid para su beneficio. "Sufrimos hostigamiento y acoso laboral. Hasta que no le cesan a Gamón tras el robo de unos ordenadores, no para la presión", ha dicho.

Tras cesar a Gamón, se crea una Dirección de Área de Seguridad y la prensa se hizo "eco", ya que era "virtual y cobra 95.000 euros al año". Su mujer "sitúa a su marido en investigaciones ilegales desde 2005. "Y eso lo dice su exmujer. Y eso motiva su expulsión radical de la Comunidad de Madrid", ha dicho. Luego se ficha a Enrique Barón, quien se pone en contacto con el acusado hasta que le imputan.

"Yo sospechaba que si se trae a un asesor nivel 30 y luego sale un montaje periodístico, yo sospecho que estos señores tenían algo que ver. El consejero me dijo que era autor de un montaje", ha aseverado recibiendo una reprimenda de la presidenta de la Sala. "Nos citaron en una reunión y me dijeron la frase lapidaria: Esto es cosa del fiscal y los políticos", ha relatado.

Además, ha cargado contra los exaltos cargos del Gobierno regional Salvador Victoria y Lucía Figar por utilizar, según él, a los medios de comunicación para desacreditar sus manifestaciones y las de su compañero Pinto. "Yo era un humilde trabajador. Qué capacidad tenía para enfrentarme a todo eso", ha lanzado.

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