21 de noviembre de 2019, 21:33:03
Opinión


Sorteo de Lotería: ya es Navidad

Por Ángel del Río


La lotería, como el turrón, llega a casa por Navidad. El sorteo extraordinario, con el inconfundible sonido de los bombos y las bolas, el soniquete de los niños cantores del Colegio de San Ildefonso, el brindis con cava que hacen los afortunados, y la resignación de la mayoría silenciosa ante la suerte esquiva.

El 22 de diciembre me devuelve cada año al pasado personal. Recuerdos del niño, que en el día de estreno de lasvacaciones, madrugaba para ponerse junto al aparato de radio e ir apuntando, con lapicero de trazo grueso sobre papel de estraza, los números premiados; una relación ilusionante que luego había que comprobar con la lista oficial, fotografiada, insertada en los periódicos, que ese día lanzaban edición de tarde para dar este servicio en papel. Y tras la comprobación de los números premiados con los que nosotros jugábamos, la reedición de las frases típicas y tópicas:

-¿Te ha tocado algo?.

-Nada, ni un reintegro.

-Bueno, lo importante es que haya salud.

.Sí, pero la salud acompañada con algún pellizquito para tapar agujeros, es mejor.

Y el entusiasmo quedaba reducido a un queso de gruyere lleno de agujeros destapados.

Luego llegó la adolescencia, la juventud y la madurez. Cambiaron muchas cosas en este sorteo de Navidad, pero nunca las voces blancas de los niños cantores de San Ildefonso, los bombos, las bolas, los señores disfrazados que acuden a la sala del sorteo, y aquellos que desde la noche anterior hacen cola para entrar los primeros.

Y nos llegó el calvo de la Navidad, y después otros y otras para hacer del anuncio del sorteo una tarjeta navideña que llegara al corazón, y después, otros actores y no actores, y llegaron las ninfas nadando en burbujas doradas de cava catalán, y sobre todo, internet, google, los periódicos digitales para ver en tiempo real si la suerte nos ha sido amiga.

Pero siempre, por siempre, la voz de la Navidad, de la ilusión de la esperanza, es la de los niños del Colegio de San Ildefonso, institución que un día tuvo la generosidad de concederme su Beca de honor, y ahí es donde me tocó el gordo de la lotería sentimental.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es