15 de diciembre de 2019, 14:45:57
Distritos

TAL DÍA COMO HOY


Nace Arturo Soria, ideólogo del Madrid ruralizado de Ciudad Lineal

Por MDO

Urbanista autodidacta, Arturo Soria plasmó a lo largo de cinco kilómetros de la capital su urbe utópica: Ciudad Lineal. En la década de 1880 proyectó su visión de un Madrid en el que confluyeran las características de una capital industrializada con la esencia rural, que en la actualidad se mantiene -con modificaciones sustanciales- en la gran arteria que lleva su nombre.


Pupilo en la academia de Manuel Becerra y con gusto por las ideas arquitectónicas de Ildefonsó Cerdá, Arturo Soria hizo propia la teoría urbanística de este último, "urbanizar el campo, ruralizar la ciudad", y persiguió su puesta en práctica en Madrid. Las páginas del periódico El Progreso recogieron ya en 1882 las claves de un modelo que se haría efectivo una década más tarde.

En 1894, este madrileño nacido tal día como hoy en 1844 fundó la Compañía Madrileña de Urbanización (CMU), primer paso para conseguir su urbe soñada: la 'ciudad lineal'. El tranvía articulaba la misma, circulando por una amplia avenida de unos 40 metros de ancho a partir de la cual se disponían en los laterales manzanas de casas independientes, además de servicios y equipamientos.

Las viviendas de esta 'ciudad lineal' debían ocupar una quinta parte de la parcela ajardinada que las bordeaba -de 300 metros de fachada por 200 en la calle transversal- y no podían levantar más de tres plantas de altura. Más allá del territorio edificado, el campo con sus consiguientes explotaciones agrícolas.

Con tales ideas trataba Arturo Soria de paliar los problemas de higiene, hacinamiento y transporte que concentraban las ciudades de la época. El objetivo original pasaba por una suerte de cinturón urbano de unos 50 kilómetros plasmado en una gran vía transitada por el ferrocarril que rodeara Madrid y uniera los pueblos de Fuencarral y Pozuelo de Alarcón, pasando por Canillas, Hortaleza, Vicálvaro, Vallecas, Villaverde y Carabanchel.

Sin embargo, solo llegarían a materializarse cinco kilómetros, de la antigua carretera de Aragón al Pinar de Chamartín, es decir, la arteria que en la actualidad lleva su nombre y que se ubica en el distrito de Ciudad Lineal, en conmemoración a su distribución. La Guerra Civil y la ruptura económica aparejada frustraron el proyecto para Madrid del urbanista, pero su impronta quedó marcada en la capital, que más tarde reconoció su figura dando su nombre a una estación del Metro y a un instituto y construyendo una estatua en su honor.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es