19 de julio de 2019, 8:08:45
Educación


La creatividad en la escuela como guía de futuro y elemento diferenciador

Por Hayda Ramos

Son pequeños grandes artistas. Llevan dentro el talento. A veces lo saben y otras hay que animarles a que lo 'exploten'. Pero si algo no les falta ni a unos ni a otros son ganas. Ni motivación. Por ser mejores y por compartir su 'magia' con los demás.


El Eurocolegio Casvi celebra este curso la tercera edición de su concurso de creatividad. Un proyecto en el que alumnos, padres y profesores sacan al artista que llevan dentro. Una propuesta que les anima a superarse, que les demuestra que hay vida académica más allá de los libros y que aporta herramientas para diferenciarse.

"Para nosotros la creatividad es fundamental", explica César Ruiz, profesor de Artes, cuya idea con el concurso "no es crear artistas, que también, sino desarrollar una creatividad aplicable a todos los ámbitos". Pone un ejemplo: "Imaginemos un arquitecto que tiene que hacer una presentación; si es diferente a las de los demás, resultará más llamativa".

El concurso engloba diferentes disciplinas. Y cada edición crece un poco más: "Empezamos con pintura, escultura y fotografía. Después añadimos vídeo y música. Y esta vez hemos incluido literatura". Cada año se elige un tema transversal, que se trabaja en el aula durante el curso escolar. La inteligencia emocional fue el hilo conductor de la primera edición, después vino la Madre Tierra y en esta ocasión los participantes se inspiran en la armonía.


"Ganar me confirmó que lo que me gusta también se me puede dar bien"

Adriana Retamosa y María Ortega estudian 3º de ESO. Su don es la música. Y su esplendor se multiplica cuando hacen dúo: "Siempre nos hemos compenetrado muy bien". Tocan la guitarra y el piano, respectivamente. Se presentaron animadas por un profesor: "Sí, fue difícil convencernos", dicen al unísono. "El concurso nos supuso un reto, pero pensamos que lo podríamos afrontar". Ganaron en su categoría y se llevaron mucho más que ese premio: "Ahora, cuando nos plantean algo, sentimos que somos capaces de hacerlo", afirma María.

El profesor de Música que 'empujó' a Adriana y a María fue Alfonso Llorente. "Hay que crear una obra desde cero", algo que considera "especialmente complicado" en su disciplina: "Si no has estudiado la carrera de Composición, es difícil crear una obra con una estructura, una forma, una armonía...". Él también se puso del otro lado. Y también ganó. Se ha propuesto "que la música sea un complemento más en la formación" de sus alumnos: "Quién sabe si algún día alguno trabaja en la industria musical...".

También hubo que animar a Lucía Porcar, alumna del Bachillerato Internacional: "Mi madre es pintora y yo pinto desde pequeña, me gusta mucho", admite. "Mi profesor de Dibujo Técnico me propuso presentarme". Se lo pensó, se decidió, lo hizo y presentó una obra para la que experimentó con diferentes técnicas. Y ganó. "No me lo esperaba para nada". Pero obtuvo un 'premio' aún mayor: "Me sentí muy reconfortada, me dio ánimos y me confirmó que lo que me gusta también se me puede dar bien".

"Todo el mundo tiene un talento que puede desarrollar"

Quien no necesita 'gasolina' para prender su 'fuego' artístico es Mariu González, profesora de Lengua y Literatura. Tal vez por lo que ha visto en casa: "A mi madre le encanta pintar, es autodidacta; también le gusta esculpir en barro. Mi hermano también pinta y mi padre trabaja forja en sus ratos libres". Pero, sobre todo, porque le apasionan los desafíos: "Si me presento a un concurso, es porque para mí es un reto; lo que me motiva es que sea algo nuevo". Además de 'aventurera' es una fija del concurso. Primero se presentó, "un poco obligada" por sus alumnos, en la categoría literaria; después se lanzó a por una escultura y para este año ha preparado su cámara fotográfica: "Tengo pensado qué hacer desde el año pasado; estaba esperando que me dijesen el tema para cuadrar mis ideas. No sé nada de foto, veremos qué sale... ¿Lo puedo hacer? Lo conseguiré".

En el caso de las letras, se buscan relatos de 250 palabras, explica Elena Barreno, que también imparte Lengua y Literatura. El tema es libre, pero, en aras de la armonía, hilo conductor de esta edición, todos los relatos deben acabar con una frase de Picasso: "Todo lo que puedes imaginar es real". Los más pequeños participan con caligramas: "Contar una historia en 250 palabras es muy difícil para ellos", así que tienen que "intentar dibujar con las palabras". Poetas y escritores no faltan: "El año pasado hubo muchos relatos y estoy segura de que este año habrá aún más".

Pintura, escultura, fotografía, vídeo, música y literatura... Casvi fomenta la creatividad y descubre artistas con un concurso inspirado en la metodología del Bachillerato Internacional. "Todo el mundo tiene un talento que puede desarrollar; nosotros intentamos sacarlo", resume el profesor de Artes, que recuerda que "siempre se puede aplicar la creatividad".

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