21 de octubre de 2019, 23:29:17
Efemérides

TAL DÍA COMO HOY


Muere el excéntrico doctor Velasco, una de las mayores leyendas urbanas de Madrid

Por MDO

El 21 de octubre de 1882 moría en Madrid el doctor Pedro González Velasco, que dejó un buen puñado de aportaciones a la Anatomía, el Museo de Antropología frente a la estación de Atocha y una de las leyendas más truculentas de la historia de la ciudad.


La huella del doctor Velasco en Madrid es físicamente evidente: la que fue su mansión frente al Retiro alberga hoy el Museo Nacional de Antropología, junto a la estación de Atocha. Sin embargo, hay otra huella invisible pero innegable, que es la que dejó en la cultura popular de la ciudad con una de las leyendas negras más truculentas de Madrid.

De familia de labradores, nacido y criado en un pequeño pueblo de Segovia, Pedro González Velasco se mudó a Madrid cuando fallecieron sus padres. En la ciudad, pasó a servir en casa de varios aristócratas, combinando el trabajo con un intenso estudio sobre aquello que terminó convirtiéndose en casi una obsesión: la anatomía y la forma de conservar los cuerpos para la enseñanza. A base de estudio y trabajo duro, consiguió empezar a ejercer como practicante y después, como cirujano. Llegó a ser catedrático de operaciones en la Facultad de Medicina de Madrid y tenía su puesto como doctor en el Hospital Clínico San Carlos.

El dinero que ganaba en su ejercicio profesional lo dedicaba a viajar por el mundo. Poco a poco, viaje a viaje, fue engordando una colección de piezas de antropología y etnografía para la que mandó construir un palacete junto al Retiro. Proyectado por Francisco de Cubas con un estilo neoclásico en 1873, la casona se convirtió, a la par, en residencia del doctor Velasco y museo para sus valiosos tesoros.

En 1875, el propio Alfonso XII inaugura al casa-museo como Museo Anatómico. En aquella visita, el Rey le pidió al doctor Velasco que le formulase un deseo para que pudiese continuar su labor. "¡Que me concedan cadáveres para enseñar a los vivos!", exclamó Velasco.

La leyenda de la hija del doctor Velasco

Si nos atenemos a la historia oficial, la figura de Velascco fue fundamental para el desarrollo de la Antropología. Participó en la Fundación de la Sociedad Española de Antropología, publicó revistas relacionadas y diseccionó más de 8.000 cadáveres.

Sin embargo, la intrahistoria de Madrid encierra una leyenda negra en torno a Velasco que, cuentan, quedó trastornado por la muerte de su única hija Conchita, aquejada de fiebre tifoidea cuando tenía 15 años, en 1864. El doctor Velasco no estaba de acuerdo con el tratamiento que le estaban administrando los médicos a su hija, y decidió probar con un purgante que terminó causándole la muerte. Siempre se culpó de la pérdida de la pequeña y antes de enterrarla embalsamó su cadáver. Cubrió las paredes de su casa con retratos de Conchita y emprendió un descenso a la locura.

Más de una década después, cuando ya vivía en su casa-museo, consiguió los permisos necesarios para exhumar a su hija y trasladarla al palacete del Retiro. Cuentan los testigos de la época que el proceso de embalsamado fue tan escrupuloso que, once años después del entierro, el cadáver permanecía intacto, incluso con sus miembros flexibles.

El doctor Velasco cubrió el cadáver momificado de su hija con un vestido de novia y lo instaló en una capilla dentro del museo. Ante tal comportamiento surgieron todo tipo de teorías y mitos en torno al doctor y su hija fallecida: que la sentaba a la mesa con él y su mujer, que la llevaba a la ópera o que la sacaba a pasear en carruaje por el Retiro.

Finalmente, su esposa lo convenció para que enterrara a la niña en el patio central del museo, lugar en el que también fue enterrado el propio doctor Velasco, también embalsamado previamente, tras su fallecimiento el 21 de octubre de 1882. Años después, la mujer ordenó exhumar ambos cuerpos y llevarlas al cementerio de San Isidro, donde hoy descansan los tres.

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