22 de noviembre de 2019, 12:27:45
Municipios


Nuevo aeropuerto para Madrid en 2023: la pelota, en el tejado de Fomento

Por MDO/E.P.

El Ministerio de Fomento ha informado de que está estudiando el impacto medioambiental y sobre el tráfico aéreo del proyecto de una promotora privada para construir el segundo aeropuerto comercial de Madrid tomando como base el aeródromo de Casarrubios-Álamo.


Madrid podría estrenar su segundo aeropuerto comercial en 2023 si la empresa que ha presentado el proyecto tanto a la Comunidad como a Fomento obtiene las autorizaciones pertinentes. Son los plazos que maneja Air City Madrid, promotora de la infraestructura planteada como una ampliación a base de inversión privada del aeródromo de Casarrubios-Álamo.

Según el consejero delegado de Air City Madrid Sur, Javier Ruedas, se parte de la ventaja de que el proyecto se basa en una "infraestructura que ya existe" en lugar de "crear un aeropuerto nuevo", mediante el incremento de capacidad de un aeródromo que cuenta con licencia desde 1996 y con compatibilidad de actividad aérea validada. Los pazos, entonces, se acortan, y el nuevo aeropuerto podría estar operativo dentro de solo cinco años, según los cálculos de la compañía: unos dos años para superar los trámites administrativos, entre los que se incluye la Declaración de Impacto Ambiental, por lo que se iniciarían las obras en el horizonte de 2020 y durarían entre dos y tres años. Con ello, y en una previsión "conservadora", el nuevo aeropuerto estaría operativo en el 2023.

Respecto a la tramitación del proyecto, el consejero delegado de la compañía ha recordado que todos los aeropuertos requieren de la certificación de la autoridad competente, que en este caso corresponde al Ministerio de Fomento.

Fomento estudia las afecciones medioambientales y al tráfico aéreo

Por su parte, el Ministerio de Fomento ha informado de que ya ha recibido la propuesta y de que el proyecto está siendo analizado por la administración desde el punto de vista técnico. En este análisis, según explican fuentes del departamento que dirige José Luis Ábalos, evaluará si este proyecto puede afectar al tráfico aéreo existente y si implican afecciones medioambientales para la zona donde se proyecta.

Los que, a la espera de la respuesta del Gobierno central, ya se han mostrado favorables a acoger el proyecto han sido los presidentes de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha. El presidente madrileño, Ángel Garrido, ha asegurado que hay un informe preliminar que consideran viable técnica y financieramente el proyecto para construir un nuevo aeropuerto en la región, aunque ha remarcado que la autorización y el visto bueno a esta iniciativa depende de Moncloa.

Además, Garrido ha afirmado que le "congratula pensar que hay empresas que siguen apostando por Madrid y creen en la potencia económica de Madrid". El presidente ha subrayado que se trataría de un proyecto de inversión "cien por cien privada" y que puede ser "bueno" para la región a la hora de generar más empleo y riqueza. "Nosotros lo vamos a apoyar siempre y cuando cumpla los mecanismos legales que previamente existen a la concesión de un aeropuerto", ha comentado.

Su homólogo en Castilla-La Mancha ha asegurado que se trata de una iniciativa que "puede desarrollar un importante eje de crecimiento en el futuro". Emiliano García-Page ha apuntado que esta infraestructura "puede tener una vocación de futuro y de expansión tremenda, que se necesita en el centro de España y que puede ser una oportunidad de desarrollo hacia el eje de la A-5 hacia Extremadura y hacia Talavera". Ha avanzado además que ya está "en conversaciones" con Garrido para abordar el tema. "Estamos trabajando de mutuo acuerdo para, con el máximo respeto a la legislación urbanística de Madrid y de Castilla-La Mancha, sacar adelante esta iniciativa que puede desarrollar un importante eje de crecimiento en el futuro".

Inversión de 148 millones

La inversión inicial que plantean los promotores para el proyecto es de 148 millones de euros para ampliar y acondicionar el actual aeródromo Casarrubios-Álamo. Para que esta infraestructura pueda acoger vuelos comerciales necesita, en primer lugar, una ampliación de pista para hacerla apta de cara a la operativa de este tipo aeronaves con gran capacidad de pasaje.

En este sentido, el proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, además de una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase, con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

El proyecto también contempla dar cobertura a la aviación ejecutiva, "superando las incompatibilidades" que actualmente se producen en Barajas. A su vez, el nuevo aeropuerto sería "un punto de referencia para la formación y el adiestramiento de pilotos y personal técnico con la construcción de 10.000 metros cuadrados de aulas y centros de simulación, residencia, espacio para empresas especializadas, entre otras instalaciones.

Impacto económico

La compañía ha enfatizado en los beneficios económicos que aportará la infraestructura a la Comunidad de Madrid y a Castilla-La Mancha. En concreto, ha hablado de un aumento del 2 por ciento el PIB madrileño.

Según datos de la promotora, se crearán 5.600 empleos directos y 13.300 empleos indirectos en los primeros diez años de implantación. A su vez, el potencial de desarrollo industrial anexo al proyecto con 2,5 millones de metros cuadrados "llevará aparejada" una inversión de 1.800 millones de euros y dará lugar a 32.500 empleos directos. Sólo en la fase constructiva se prevé la generación de 12.500 puestos de trabajo.

Air City Madrid Sur considera que un segundo aeropuerto comercial "garantizará la comunicación aérea del centro del país ante los retos de crecimiento y competencia a los que se enfrenta el sector en los próximos años". En este sentido, alude a diversos informes que aluden a que el tráfico aéreo se "duplicará" en las próximas dos décadas mientras que en los últimos años se ha producido un incremento del número de turistas que han visitado España, particularmente Madrid.

"Air City Madrid Sur considera que la capital de España, única entre las capitales de Europa con un solo aeropuerto, no puede ser ajena a estos retos y debe afrontar el futuro con garantías para disponer de un sistema aeroportuario que facilite la conectividad aérea de su población de una manera racional y sostenible, adaptándose al escenario internacional actual y futuro. El desarrollo económico e industrial de Madrid y de la zona centro no puede estar condicionado por la existencia de un único aeropuerto", asegura la compañía.

Ubicación

El emplazamiento está muy próximo al fallido proyecto de aeródromo en la localidad de El Álamo que se trató de impulsar desde el Ejecutivo regional que presidió Ignacio González con la intención de que fuera operativo en 2018. Sin embargo, la iniciativa que también se contemplaba mediante inversión privada no se fraguó finalmente.

Esta ubicación, según la empresa, ofrece varias ventajas por su cercanía a Madrid, la orografía del terreno, la "mínima afectación" al entorno y las comunicaciones terrestres con infraestructuras como la A-5 y la R-5, que dan acceso al aeródromo y conexiones a la A-42 y la A-4 a través de la CM-41 (Autovía de La Sagra). Una red ya completada que "no requiere inversión pública adicional".

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