17 de noviembre de 2019, 14:51:20
Social

VOLUNTARIADO EN COLOMBIA


"Se puede vivir perfectamente con mucho menos"

Por MDO

Tres empleados de las oficinas madrileñas de Sacyr participaron el pasado mes de agosto en un voluntariado para facilitar el acceso al agua potable en zonas rurales de Colombia fruto del acuerdo de Fundación Sacyr con Ayuda en Acción. Así ha sido su experiencia.


Salir de la zona de confort, ponerse a prueba, conocer otras realidades, aportar, sumar, crecer... La gasolina de los voluntarios es personal y variada, pero en lo que todos coinciden es en que la experiencia marca un antes y un después. Y engancha. "Repitiría sin dudarlo", asegura Esther Moral tras su voluntariado en Colombia. La experiencia de Esther refleja, además, una tendencia que va en aumento y que tiene que ver con la responsabilidad social corporativa: su estancia en el país suramericano, junto a otros tres compañeros de trabajo, partió de una iniciativa de su empresa, Sacyr. A través de su fundación y en colaboración con la ONG Ayuda en Acción, la compañía propuso a sus trabajadores participar en un proyecto solidario para potabilizar el agua en zonas rurales de Colombia.

Para Esther, a quien ya rondaba el deseo de hacer un voluntariado "desde hace tiempo", el correo interno de la empresa fue como una señal: un viaje solidario, con el apoyo de su empresa, que le gestionaría el contacto con los trabajadores locales de Ayuda en Acción y facilitaría los días necesarios, la mitad de los cuales no restarían de sus vacaciones. "En cuanto lo leí, llamé para que contaran conmigo", recuerda la técnico del Departamento de Estudios de Sacyr Social.

En el mes de julio, Esther supo que era una de las seleccionadas, junto a otros dos trabajadores de Madrid y una cuarta empleada de Sacyr Colombia -Jhohanna Naranjo Guzmán. El día 30 de julio, los tres madrileños estaban montados en un avión rumbo a Colombia.

The water Van Project

Aunque no es la primera colaboración entre la Fundación Sacyr y Ayuda en Acción, sí es la primera vez que van de la mano en este proyecto en concreto, una iniciativa que la ONG desarrolla desde 2014 para mejorar la calidad y el acceso al agua de las comunidades más vulnerables de México, Perú, Guatemala y Colombia bajo el nombre de The water Van Project (TWVP). En concreto, en 2018 se ha enfocado el trabajo a los departamentos colombianos de Cauca, Valle del Cauca y Nariño, zonas rurales en las que residen unas 3.600 personas sin acceso a agua potable.

"Allí, el agua sale transparente del grifo, es clara a la vista pero está llena de microorganismos que los hacen enfermar, especialmente a los niños", explica Esther, que participó en el reparto de filtros de agua entre la población, así como en los talleres prácticos que se realizaron para mostrar su funcionamiento. De fondo, un triple objetivo: ayudar a tener un acceso a agua potable; concienciar y educar a las comunidades sobre el uso responsable del agua, saneamiento e higiene; y difundir y promover la problemática mundial del agua.

"Nuestro trabajo consistía en acceder a esas zonas, lugares de montaña a los que teníamos que llegar en 4x4, y dar charlas y demostraciones", cuenta la voluntaria, que explica cómo conseguían reunir en espacios comunes a una veintena de personas de las muchas "microaldeas" que pueblan la zona. "Explicábamos cómo montar el filtro y cómo realizar el mantenimiento y la limpieza necesarios para que funcione. Luego, ayudábamos a cada uno a que montara el suyo propio, que se llevaban a casa", continúa Esther.

Este tipo de talleres los repetían una o dos veces al día, en distintas localizaciones, para llegar al mayor número de personas posible. "Los días que solo teníamos una, nos reuníamos con otras asociaciones que trabajan en esas zonas rurales para cambiar impresiones y abordar sus problemas", asegura.

Dos semanas "intensas" y "divertidas", dice Esther, a partes iguales y sobre las que la voluntaria destaca una ruptura de cualquier prejuicio que pudieran llevar en la maleta en el viaje de ida. "Íbamos un poco expentantes, pensado en a ver qué nos íbamos a encontrar, y lo que nos hemos encontrado es gente maravillosa que nos ha invitado a su mesa a comer cada día", se sincera Esther, que asegura no haber vivido problema alguno durante el viaje, hasta el punto de pensar que le gustaría haber compartido la experiencia con su hijo.

Un cambio de perspectiva

"Allí vives cosas a las que no estás acostumbrada, como a ducharte con agua fría y en un chorro de nada", cuenta, y asegura que, a la vuelta, el pasado 12 de agosto, algo ha cambiado en ellos. "Cambia la importancia que le das a las cosas, porque allí lo importante es tener agua potable.. te das cuenta de que se puede vivir perfectamente con mucho menos de lo que tenemos", reflexiona.

"Te das cuenta de que aquí derrochamos; ellos alucinaban cuando les contábamos que bañábamos a los animales o regábamos con agua potable", añade y afirma que, aunque ya latía en ella una relativa conciencia medioambiental sobre el ahorro energético o el reciclaje, ahora ha cambiado el uso que hace del agua. "Lo mejor de todo ha sido la gente", responde sin dudar en conversación con este digital y asegura que repetiría "con los ojos cerrados".

Por el momento, Sacyr ya prepara el próximo destino. Antes de este proyecto en Colombia, ya habían colaborado en 2016 con Intervención, Ayuda y Emergencias (I.A.E.) en Ecuador para dar soporte sobre el terreno a los afectados por el terremoto. En 2017, también con Ayuda en Acción, partiparon en la rehabilitación de un centro escolar de acogida para niños con discapacidades diversas en Bolivia. A partir de ese mismo año, la empresa decidió oficializar estas acciones puntuales, la mayoría propuesta por trabajadores que ya estaban inmersos en ellas, en un programa en el que todos los empleados del grupo pudiesen proponer y participar en proyectos de voluntariado, el primero de los cuales ha sido TWVP.

"En pocos meses anunciaremos la campaña de voluntariado para el próximo año, con lo que pretendemos dar respuesta a una necesidad vital de muchos de nuestros empleados de participar en actividades solidarias, en todos los países donde estamos presentes", aseguran desde la compañía. Quizás, eso sí, el próximo año haya más competencia. "A la vuelta teníamos a toda la oficina revolucionada y creo que se han animado... el año que viene todo el mundo va a querer ir", termina Esther.

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