19 de agosto de 2019, 23:51:16
Política


La semana en que se escenificó el divorcio entre Usera y Rommy Arce

Por Hayda Ramos

En 2015, Usera recibió con ganas al Ejecutivo de Ahora Madrid. La llegada del Gobierno del cambio al mando de las instituciones municipales invitaba a los vecinos a respirar con optimismo y pensar en un distrito tenido especialmente en cuenta por la alcaldesa y sus concejales. Pero esta semana, a menos de nueve meses para el final de la legislatura, y coincidiendo con el inicio del curso político, un grupo de residentes en esta zona al sur de la ciudad aprovechó el Pleno de distrito para decir "basta".


Lo ocurrido el pasado miércoles fue una muestra del enfado y la impotencia que se vienen gestando desde hace tiempo en Usera. Da igual de qué se hable y con quién se hable: rara es la conversación que no deriva en la gestión que lleva a cabo la concejala-presidenta, Rommy Arce. La suciedad y la sensación de inseguridad copan las quejas de quienes advierten un distrito "abandonado". "Se tarda mucho en recoger la basura y no vemos a los barrenderos; vas andando por las calles y te quedas pegado al suelo de la porquería que hay porque tampoco pasa el camión a pegar un manguerazo de agua", denuncia J.M.G.M.

"Tampoco puedes pasear tranquilo ni estar en los parques sin que te vengan a molestar o veas a la gente orinar, beber o fumar cosas que no son tabaco y otras situaciones peores", añade este vecino de Moscardó, que a sus 62 años asegura sentirse "mal" en su barrio: "Como se te ocurra decirle algo a alguien, la has liado. Se te encaran y casi te pegan; ya me ha pasado varias veces y hasta me han amenazado con rajarme solo por llamarles la atención por no meter la basura en el contenedor".

"Nadie en el Ayuntamiento nos hace caso", insiste J.M.G.M., que relata a Madridiario que "el barrio nunca ha estado tan sucio ni tan dejado de la mano de Dios, incluso con bichos y ratas por las calles". "La gente no se comporta bien, pero si tampoco se limpia parece que entramos en un círculo vicioso", añade. Y sentencia: "No hay derecho a que nos tengan tan olvidados. Andar por la calle da asco, pero bien que nos cobran los impuestos".


"Antes estábamos más dejados, pero al menos se limpiaba y no había tanta bronca"

En otro barrio de Usera, Orcasur, las impresiones no son mejores. "Hay muchos problemas", resume M.D.J.L., que destaca "la que se monta por las noches y los fines de semana en las pistas que hay detrás del centro cultural… unas juergas, unas broncas, unas peleas... ¡pero si hasta hacen barbacoas!". El enfado de esta vecina aumenta durante su relato a este periódico: "La llevamos clara con este Gobierno; antes estábamos más dejados, pero al menos se limpiaba y no había tanta bronca, ni tanta juerga, ni tanta carrera de coches ni tanta música a todo trapo. No nos escuchan ni nos atienden. Da miedo salir de casa".

A la sucesión de problemas en Usera M.D.J.L. añade uno que afecta de manera especial a Orcasur, el cierre del mercado. "Ha sido lo que nos ha 'matado'. Vivo con mis padres y mis hijas, apenas llegamos a fin de mes. Cuando tengo para gasolina, cojo el coche y voy a Orcasitas, al súper de la carretera de Andalucía o a Villaverde a hacer la compra". "Cuando se mueran mis padres me iré de aquí con las niñas, esto ya no hay quien lo aguante", lamenta esta vecina, que, "harta" con la concejala-presidenta, reclama más presencia policial y limpieza.

"Los vecinos ya no saben cómo hacer para que la concejala-presidenta les atienda"

Desencanto, decepción y enfado se acumulan entre muchos vecinos de Usera. Algunos acudieron al último Pleno de distrito para manifestar su malestar con el Gobierno de Ahora Madrid en general y con la concejala-presidenta en particular. La cita municipal tuvo que ser suspendida "durante 15 minutos por acuerdo de todos los portavoces de los grupos municipales ante la imposibilidad de continuar con el debate de las proposiciones", recuerdan fuentes consistoriales, que apuntan a "un grupo de ultraderecha organizado con la intención de reventar el Pleno e impedir a los vecinos y vecinas asistir a los debates sobre asuntos de interés para el distrito".

Preguntadas por Madridiario, las fuentes denuncian "insultos, amenazas y racismo contra la concejala", a pesar de lo cual, añaden, "Rommy Arce no les echó, sino que les invitó a expresarse en el turno de ruegos y preguntas". Ante las "acusaciones" por ser "la culpable de la falta de limpieza y la inseguridad", desde Cibeles sostienen que dichas cuestiones "tampoco son directa o únicamente competencias de la concejala de distrito". El Ayuntamiento añade que "los informes de Policía y los recientes Consejos de Seguridad no dan señales de que se haya producido un incremento en la tasa de criminalidad o inseguridad" en Usera, donde "un Servicio de Convivencia trabaja en la problemática de zonas concretas, como plaza Romana y Orcasur".

La continuidad de Arce lleva tiempo en entredicho. Tanto que a punto estuvo de ser reprobada en Arganzuela, 'su' otro distrito. También el PSOE pidió el pasado noviembre su salida: fue con una proposición en el Pleno de Cibeles que contó con el respaldo de PP y Cs. Esta semana, Purificación Causapié ha vuelto a decir que la edil "debería haber sido cesada". La portavoz socialista puso el acento en Usera, zona "que se merece un concejal o una concejala que se ocupe del distrito y de resolver problemas que tienen que ver con la suciedad, la seguridad, con dar alternativas a un distrito que necesita mucho apoyo público y del Ayuntamiento". A falta de una dimisión, Causapié insiste en que el cese es "responsabilidad" de la alcaldesa.

Ciudadanos diagnostica "un altísimo nivel de hartazgo": a los problemas se suma que "los vecinos ya no saben cómo hacer para que la concejala-presidenta les atienda". "Hablas con ellos y te dicen que han pedido reuniones y no les recibe, que no visita la calle, que no es consciente de los problemas de Usera y que se centra en otras causas mientras los problemas del distrito se están acuciando", relata Bosco Labrado a Madridiario. El edil, portavoz naranja en materia de urbanismo y representante en Usera, considera que la concejala "no está atendiendo temas en los que puede intervenir para mejorar la vida de los vecinos, como limpieza, seguridad o mantenimiento de las infraestructuras". Sobre este último punto Labrado pone como ejemplo las instalaciones deportivas: "Los vecinos se sienten desatendidos y con un distrito abandonado". "Interrumpir un Pleno no es la mejor manera, pero la gente ya no sabe cómo pedirle [a Arce] que les atienda", reconoce Labrado en conversación con este periódico.

Desde el PP sostienen que las protestas en el Pleno constatan la "tremenda decepción" que encarna el Ejecutivo local: "En aquellos distritos del sur donde Ahora Madrid ganó prometiendo un reequilibrio e inversiones se han cansado de las mentiras y engaños", según José Luis Martínez-Almeida, que habla de "falta de respeto" de Arce hacia los vecinos. "Pero la responsabilidad ya no es de ella, sino de Manuela Carmena", que es "quien la tiene que cesar"; de lo contrario, estima el portavoz popular, "es corresponsable de sus tropelías". Martínez-Almeida también apunta al PSOE: "Causapié dijo que si no se cesaba a Arce habría consecuencias; todavía no sabemos cuáles son, más allá del apoyo ciego que sigue prestando a Manuela Carmena".

Con los mimbres con los que partía, sobre la práctica era relativamente fácil que Ahora Madrid construyera durante esta legislatura un buen cesto en Usera que recogiera otro importante puñado de votos en 2019 que le permitiera seguir la estela de 2015. Pero hoy, a falta de unos meses para volver a las urnas, este distrito del sur escenifica de qué forma todo puede cambiar. Hasta el punto de pedir el divorcio en apenas tres años.

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