19 de julio de 2019, 21:00:45
Opinión


Septiembre caliente en Metro

Por Juan Rubio


La vuelta al trabajo y a las clases va a ser más difícil que de costumbre en la Comunidad.

Por si los madrileños no tuvieran bastante con los atascos en las carreteras, la desidia y la incapacidad del Gobierno regional van a trasladar los problemas al Metro, donde los vecinos que intentan retomar su vida diaria ya están sufriendo peores frecuencias de paso, trenes que operan sin la climatización adecuada, cierres ‘sorpresa’ de estaciones, retrasos en la finalización de las obras programadas en verano y falta de personal en las estaciones.

Es probable que nos tilden de alarmistas. Es más, posiblemente la única defensa que el PP esgrima como respuesta sea atacar a quienes reclaman un servicio digno.

La realidad es que, para empezar, faltan trenes de Metro. La dirección de la compañía y el Gobierno lo niegan. Sin embargo, antes de verano ya se encontraban inmovilizados un total de 222 coches por culpa del amianto, una situación que afectaba especialmente a las líneas 1, 5, 6 y 9.

Lo lamentable es que hasta que Ciudadanos no informó de lo que estaba ocurriendo, Metro no hizo nada. Su solución ha sido adaptar trenes de la línea 3 para circular en otros recorridos y forzar a los operarios de mantenimiento a sacar convoyes de los talleres sin aire acondicionado, como bien saben los pasajeros que lo han sufrido en julio y agosto.

A la insuficiencia de trenes se ha sumado, además, la falta de maquinistas y de personal de estación para ayudar a los viajeros.

Parte de esta carencia es consecuencia del ERE de 2013, que se realizó sin ningún tipo de criterio. Otra parte corresponde a la incapacidad del Ejecutivo regional para planificar las vacaciones del personal, lo que deja a los maquinistas en cuadro y les obliga a dar el servicio comprometido aunque para ello no se respeten los descansos pactados. Los problemas se solucionan dialogando con los “metreros” no despreciando e ignorando a los trabajadores.

En cuanto al personal de estación, hasta 40 estaciones de la red han permanecido cada día sin atención, lo que ha degradado el servicio hasta el punto de hacer esperar a una persona con movilidad reducida más de 30 minutos para recibir auxilio y poder subirse al Metro. Una vez más, el PP incumple de forma flagrante la Ley de Accesibilidad e impide a un buen número de madrileños el disfrute de sus derechos en igualdad.

La guinda del pastel lo ponen el cierre sin previo aviso de la estación de Gran Vía justo antes de la vuelta de las vacaciones y el retraso en las obras del Metrosur, las enésimas que se acometen. En el mejor de los casos, la línea 12 de nuestro Metro abrirá a finales de septiembre, provocando a los vecinos del sur de Madrid más quebraderos de cabeza de los que ya tienen para retomar sus obligaciones.

Menos trenes, menos personal y más demanda por la vuelta al cole. Este es el otoño caliente que nos tienen preparado el PP y la Gerencia de Metro. Esta es, también, la importancia que dan los conservadores a las necesidades de los madrileños y así se demuestra su agotamiento a la hora de dar soluciones a los problemas.

Juan Rubio es portavoz de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid

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