22 de noviembre de 2019, 1:53:39
Municipios

SANTA MARÍA DE LA ALAMEDA


'Hasta los visones' de las moscas

Por Fernando G. Bermúdez

El calor de agosto, un hedor insoportable y plagas de moscas. Esta es la combinación fatal que tienen que soportar día a día los vecinos de Santa María de la Alameda, último pueblo de Madrid al noroeste. A 340 metros de sus casas se encuentra una de las mayores granjas de visones de Europa, causante del mal olor que recorre las calles y atrae a infinidad de insectos. Madridiario se ha desplazado hasta allí para hablar con residentes y veraneantes que debido a la inacción de las autoridades competentes se echan a la calle este domingo para luchar por recuperar la calidad de vida que hace años les arrebataron.


Sitúese sentado en una terraza, tomando algo, disfrutando de sus vacaciones, y en cuestión de minutos le rodean una veintena de moscas. Si piensa que algo así solo ocurre en las películas de terror quítese la idea de la cabeza. Los habitantes de Santa María de la Alameda, último municipio de Madrid al noroeste, viven esta situación día tras día "menos cuando el viento viene de allí [sureste]", que entonces respiran aliviados. A exactamente 340 metros de la última casa del pueblo está situado el motivo principal que provoca el mal olor y atrae a todos los molestos insectos voladores: la granja de visones De La Roca Peleteros SL.

Este centro se dedica a la peletería, "oficio de adobar y componer las pieles finas o de hacer con ellas prendas de abrigo", según la Real Academia Española (RAE), y según uno de los vecinos del pueblo bajo el seudónimo de Francisco Pérez, a "criar bichitos, matarlos y hacer abrigos". Francisco, uno de los mayores afectados por el hedor y las moscas al ser su vivienda una de las más próximas a la granja, cuenta en conversación con Madridiario la incesante lucha que inició en 2013 para solucionar este problema; llegó a Santa María junto con su mujer hace 14 años, por lo que ha sido buen testigo de la evolución de la granja asentada en el municipio de Peguerinos, Ávila, desde 1995.

“La casa la hicimos para descansar porque el pueblo es una maravilla”

El núcleo urbano del municipio madrileño se creó en la década de los setenta. Dos décadas más tarde se construyó el centro animal, que desde sus inicios desarrolló como única labor la cría, reproducción y engorde de visones para posteriormente dedicarlos a la peletería. Francisco, al llegar al pueblo, la recuerda "muy pequeñita, de no sé cuántos visones, 3.000, no sé la cifra exacta". No fue hasta mucho tiempo después, en 2013, cuando empezó a dar problemas de olores y junto con unos vecinos puso la primera denuncia. “Yo iba allí a descansar, y la casa la hicimos para descansar porque el pueblo es una maravilla”, afirma tras contar que, a raíz de esa denuncia y según cuentan fuentes del Ayuntamiento de Santa María de la Alameda a Madridiario, se impuso una sanción a la granja "por un tema urbanístico; habían iniciado las obras sin haber presentado el proyecto".

Un año antes, en 2012, se aprobó la causa de la sanción: una ampliación de las instalaciones. Tardó dos años (2014) en salir a la luz el correspondiente Estudio de Impacto Ambiental obligatorio por ley en el que se encuentran los detalles del proyecto, que giró en torno a la "instalación de 13 nuevos alojamientos para visones". La granja pasó a albergar a miles de animales más, y junto con el incumplimiento de ciertas actuaciones a realizar -explicadas en la página 22 del estudio-, nació la problemática que perdura hasta hoy.

Francisco explica algunas de esas actuaciones que no se llegaron a materializar y que fueron recogidas por él y otros vecinos en unas alegaciones presentadas al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Diputación de Ávila, perteneciente a la Junta de Castilla y León, en julio del mismo año. Según el informe, la capacidad total de la explotación se cifró en 28.500 visones, y en una de las últimas inspecciones del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de Cebreros (Ávila) fruto de posteriores denuncias al Ayuntamiento de Peguerinos, a 22 de noviembre del pasado año se contabilizaron 39.700. Este exponencial aumento de animales, aparte de causar el hedor que pasó a inundar las calles de Santa María, condujo directamente al incumplimiento de otras actuaciones como el almacenamiento de residuos sólidos (estiércoles) en balsas impermeabilizadas, que pasaron a ser vertidos al suelo, o la construcción de los 13 nuevos alojamientos, que finalmente fueron 20. De La Roca Peleteros SL se convirtió en una de las granjas con mayor actividad peletera de Europa.

En la actualidad, como consecuencia de las quejas de los vecinos y las posteriores revisiones del Seprona, la única medida correctora que se está llevando a cabo se basa en un procedimiento sancionador con una multa de 30.000 euros, reducible un 40% hasta 18.000 por pago voluntario.

Peguerinos, a cinco kilómetros por carretera

La granja de visones se sitúa en el municipio avilés de Peguerinos. Este es el principal motivo por el que según Ángel, vecino de Santa María desde hace más de 50 años, la Comunidad de Madrid se lava las manos. “El otro día estuve hablando con la Consejería de Salud de Madrid y fue gracioso porque me preguntaron, '¿De dónde es la licencia?', y les dije, de Ávila, de Peguerinos, y me dijeron, 'Ah, entonces no tenemos nada que ver'”, declara con incredulidad. El centro de visones se encuentra a menos de 400 metros del municipio madrileño -distancia menor a la permitida por ley- pero a más de cinco kilómetros del núcleo de población de Peguerinos, por lo que los malos olores y las plagas de moscas únicamente afectan a Santa María de la Alameda y a sus pedanías más cercanas. Además, en verano y sobre todo en este mes de agosto, el problema se acrecienta. “Todas las noches hay que cerrar las ventanas en pleno verano, es un horror”, afirma Pepa, también vecina del municipio; incluso en el pueblo ya se habla de los posibles problemas sanitarios que puedan causar a corto plazo los insectos atraídos por el mal olor.

Asunción Martín Manzano, alcaldesa de Peguerinos por el Partido Popular, declara a Madridiario que "no hay nada que investigar, el Ayuntamiento no puede hacer más". Achaca los problemas de olores y las consecuentes plagas de moscas a una antigua granja de visones situada en los alrededores del pueblo de Santa María cerrada hace casi dos años, la cual "se notaba pero a ratos, solo algunos días, y no era nada comparable el olor a cómo huele ahora porque solo había unos cuantos miles de animales", afirma Ángel.

Santa María se echa a la calle

Hasta tal punto han llegado los vecinos que decidieron convocar la que probablemente será una de las primeras manifestaciones que viva el pueblo. En la tarde de este domingo, a las 19:00 horas y con salida desde la plaza del Ayuntamiento, se celebra un recorrido a modo de protesta; circularán por las calles principales y reclamarán soluciones a las autoridades con símbolos como mascarillas, matamoscas y pancartas.

También habrá espacio para recordar el daño que los olores están causando al medio ambiente. “Pueden hacer 80 granjas, pero si no cambian el aire. Han cambiado el ecosistema de la zona, antes había otro tipo de pájaros, ahora solo se ven pájaros negros. Esto era un aire más o menos puro, que olía a pinos, de lo más puro de Madrid", denuncia Begoña.

Se calcula que al menos medio centenar de personas acuda a la concentración en la que será una jornada para el recuerdo del municipio madrileño.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es