14 de noviembre de 2019, 0:41:19
Opinión


Alcorcón, te quiero

Por Jesús Santos


Alcorcón, ¡te quiero! Es algo que siento y hoy quería dejar por escrito. Nuestras vecinas y vecinos tienen algo especial que te hace querer a esta ciudad, que te atrapa, que te acoge y saca lo mejor de ti. Llevo viviendo aquí toda mi vida. He estudiado y trabajado en la ciudad. También conozco a muchísimas personas que, aunque no nacieron en Alcorcón, vinieron a vivir y se hicieron alfareras como el que más. Es lo que tiene de mágico este sitio. Que te acoge, que te integra y que te convierte en uno más. La ciudad nos cuida, lo único que se esperaría a cambio, es que nosotras y nosotros también cuidáramos a la ciudad.

Por eso el dolor nos invade cuando vemos el deplorable estado al que el alcalde, el popular David Pérez, ha sometido Alcorcón. Es cierto que la creciente ruina que padece nuestro municipio tiene su causa más atrás en el tiempo. No es un problema actual de gestión, sino todo un estilo de hacer política fundamentado en la ruina. Una década ruinosa que vive ahora a sus últimos días. Sin embargo, no es menos cierto que nunca habíamos llegado a un nivel de dejadez y abandono como el que padecemos.

Calles sucias, ratas, edificios sin aire acondicionado, obras de arte secuestradas, parques infantiles peligrosos, Policía Municipal sin efectivos para garantizar la seguridad de nuestras fiestas o eventos cancelados por temperaturas asfixiantes. ¿Y cómo responden el alcalde del Partido Popular y su equipo frente al abandono? Con sablazos en forma de desorbitados recibos del IBI y guerras contra todo el que proteste.

Al desasosiego frente al maltrato al que se somete a la ciudad se une la indignación y el enfado de un Partido Popular que castiga al vecino por ser vecino. Hoy se nos castiga por ser de Alcorcón. Pagamos más por menos y, encima, tenemos que aguantar el desprecio cotidiano de un alcalde que visita Alcorcón como un monarca extranjero visita sus dominios ocupados.

Somos muchas vecinas y vecinos los que nos horrorizamos ante la situación de abandono que padece nuestra ciudad. Sabemos que todo el que quiere algo, lo cuida. Quienes queremos Alcorcón no entendemos otra manera de tratar a nuestra ciudad que no sea cuidándola. Esto significa que cuando las calles estén sucias se limpien, que cuando un aire acondicionado se estropea se arregle, que cuando hay un desperfecto en un patio de colegio se repare, que cuando un columpio infantil esté dañado se sustituya por otro nuevo o que cuando falte más Policía Municipal para que nuestras vecinas y vecinos estén seguros se contrate. No dista mucho de cómo cualquier persona razonable trataría su hogar, ¿por qué no se hace?

Hoy la política municipal de Alcorcón se puede simplificar en dos campos: quienes arruinan la ciudad y quienes quieren cuidarla. Nosotros queremos Alcorcón, y por eso nos posicionamos en el grupo de los cuidadores.

Hoy el Partido Popular, con su incapacidad y arrogancia, maltrata el municipio. Nosotros creemos que la única gestión razonable pasa por cuidarlo. La situación de ruina de Alcorcón ha escapado a lo puramente ideológico y quienes hoy aluden a espacios o a conceptos político-ideológicos suelen estar más interesados en hacer sus campañas que en poner en marcha soluciones reales. Que las cosas funcionen y que se trate con respeto a las personas no es condición exclusiva de un carnet o una adscripción ideológica, es algo que debería acompañar el funcionamiento normal de cualquier ciudad. Esto es hoy lo que define la disputa política en Alcorcón y lo que nos permitirá sacar a la ciudad de esta traumática situación.

Por eso mismo, decimos con orgullo que queremos Alcorcón. Porque hacerlo es una declaración de intenciones. Queremos Alcorcón, y por eso vamos a sacarla de la ruina. Superar la dejadez con proactividad, el desprecio con amor, el abandono con atención y el maltrato con cuidados.

Porque Alcorcón es una gran ciudad y no merece esta situación. Si trabajamos juntas y juntos dejaremos la ruina atrás. Y una vez lo hagamos, nos espera un futuro prometedor. Porque tenemos el potencial para ser el referente municipal del sur de Madrid si tomamos las decisiones adecuadas. Pero para ello, tenemos que salir de esta situación caótica de anormalidad.

Necesitamos cabeza para que prime la razón y corazón para valorar a la buena gente que nos rodea. Si nos lo proponemos, nunca más volveremos a sentir vergüenza de la ciudad que nos acoge. Porque las vecinas y vecinos de Alcorcón valen más que este alcalde, y es la hora de que se lo demostremos.

Jesús Santos es portavoz de Ganar Alcorcón

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