14 de diciembre de 2019, 16:17:32
Política

PLENO DE INVESTIDURA


Garrido sucede a Cifuentes con los votos de Cs

Por Javier García Martín

Ángel Garrido se ha convertido este viernes en el sexto presidente de la historia de la Comunidad de Madrid. El exportavoz de Cristina Cifuentes, designado por Génova, ha contado con el respaldo de Ciudadanos (Cs) y los votos en contra de Podemos y PSOE. Su mandato durará un año, hasta las próximas elecciones.


Fin de la tragedia. La Comunidad de Madrid, el PP y sus simbióticos socios de Ciudadanos ya tienen nuevo presidente libre de másteres y cremas para llevar el timón de Sol hasta 2019 sin cambiar el rumbo. Como estaba previsto desde que Génova se decidiese a optar por el 'delfín' de Cristina Cifuentes, Ángel Garrido ha sido investido jefe del Ejecutivo regional este viernes con los votos a favor del bloque de centroderecha y la oposición de PSOE y Podemos. En números, 65 a 64, la cadena de guarismos que lleva ordenando la política regional en sus momentos fundamentales durante los tres últimos años.

La elección ha levantado un cerrado aplauso de la bancada popular. Sin embargo, la foto ha estado nuevamente presidida por la clamorosa falta de los antecesores que han gobernado las últimas décadas desde ese lado del Parlamento. Cifuentes, Ignacio González, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón suman tres imputaciones, cuatro huidas de la luz pública y, tras hoy, otro gran evento ausentes.

El lunes, el nuevo gabinete

Garrido tomará posesión de su cargo el lunes. Ese día, según ha afirmado a la salida del hemiciclo, dará a conocer la nueva composición de su gabinete, del que parece caerse en las primeras quinielas Rafael van Grieken. En sus primeras declaraciones ante la prensa, Garrido ha reconocido que "empieza a pensar ahora" esa reordenación, obligada, dado que él abandona su Consejería al asumir la Presidencia. En este esquema, ha avanzado, optará por una línea "continuista" si bien no ha descartado "mejorar" e "innovar" para no ser "autocomplaciente".

Además, ya como presidente electo, ha vuelto a recordar a su mentora "una gran amiga y una persona muy importante" que ha dimitido "por razones distintas a su gestión", ha afirmado. La propia Cifuentes le ha felicitado a través de un mensaje de Twitter.

El exportavoz era la opción natural a suceder a la expresidenta. Su victoria pretende cerrar una etapa trágica para los populares, que han visto desplomarse a su mirlo blanco abrasado por el fuego amigo. Con el nuevo presidente, Mariano Rajoy mantiene una de sus joyas territoriales con el respaldo estático de los de Ignacio Aguado. Confiando en que no haya nuevos imprevistos, el PP se lanza ahora a resolver qué cara figura en los inminentes carteles electorales mientras pone en piloto automático su dirección en la Comunidad.

Ignacio Aguado, en su intervención (Silvia Aguilar)

Aguado: "Cifuentes se fue por nosotros"

En esta segunda jornada, los grupos políticos han dado la réplica al discurso de investidura de ayer. Ignacio Aguado, cuyo grupo ha votado de nuevo a favor de investir a un jefe del Ejecutivo del PP pese a no haber negociado esta vez ningún pacto de investidura, ha sido el primero en intervenir pasadas las 10 de la mañana. En su discurso, que no llevaba escrito, ha reclamado una "hoja de ruta" a Garrido que pivote en torno al Presupuesto de este año pactado entre ambos y no sin tiranteces.

El líder de Ciudadanos ha afeado al que fuera segundo de Cifuentes que no hiciera este jueves ninguna "mención" a la corrupción ni "a los alumnos de la Universidad Rey Juan Carlos". "Ayer llegó aquí caído de una nave espacial como si usted tuviera que poner en marcha proyectos políticos. Está aquí como consecuencia de un escándalo", le ha recriminado.

Aguado, que, con todo, ha mantenido un tono poco agresivo, no ha perdido sin embargo la oportunidad de arremeter contra PSOE y Podemos y ha levantado irónicos aplausos cuando se ha arrogado el mérito de haber logrado la dimisión de Cifuentes. "Se fue por nosotros, no por ustedes", ha lanzado con media bancada morada en pie.

La portavoz de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta (Silvia Aguilar)

Ruiz-Huerta y la corrupción

Lorena Ruiz-Huerta, portavoz de Podemos, ha declamado después un socarrón parlamento más propio de unos juegos florales para sintentizar que, "como el mejillón se adhiere a la roca, la corrupción está unida al PP madrileño y a su forma de gobierno desde hace más de 20 años".

Así, ha puesto sobre el tapete el póker de expresidentes proscritos, "con una imagen tan denostada que les incapacita para presentarse en cualquier acto público" y ha tirado de Lezo, Gürtel y Púnica para invalidar al candidato.

"¿Qué hacía usted durante todo este tiempo?", ha preguntado. "Llegó a ser hombre clave en el núcleo de confianza de Gallardón y, cuando el viento cambió la dirección de la veleta, pasó a ser más aguirrista que Esperanza Aguirre. Fue luego indispensable en el Ayuntamiento de Ana Botella, y al final, le hemos visto llevar la cartera de Cifuentes con más gracia que nadie. Un corredor que ha llegado a la meta a base de romperse las manos aplaudiendo a corruptos y sus corruptelas", ha abroncado.

La portavoz ha cuestionado a Ciudadanos su apoyo al PP y le ha pedido que paralizara su voto a favor. "Estremece ver a un político tan joven como usted, señor Aguado, comportarse con el cinismo de los viejos políticos. Lleva tres años sosteniendo un discurso imposible: es el azote del PP por la mañana, y su soporte incondicional por la tarde", le ha recriminado.

Gabilondo acusa a Cs: "Son corresponsables"

Sosegado pero severo, Ángel Gabilondo ha repartido reproches al bloque de centroderecha coaligado en esta sesión. Así, ha calificado de "error" que "la mejor opción" para gobernar la región "en este momento de crisis política" sea "la persona de confianza de la señora Cifuentes", al tiempo que ha hecho "corresponsables" a los diputados de Cs de lo ocurrido y de lo que esté por venir hasta 2019.

El frustrado candidato socialista se ha mostrado "en desacuerdo" con las "prioridades de gobierno" de los populares "y su forma de gobernar" y ha apremiado al cumplimiento de normativas ya aprobadas. "Este modelo continuista no atiende ni a la regeneración, ni a la lucha contra la corrupción, ni a la transformación del sistema productivo. Hay una malversación de oportunidades", ha afeado.

El representante del grupo de Gobierno, Enrique Ossorio, ha contestado por su parte que “un Gobierno del PP es garantía de que los próximos 12 meses serán eficaces y productivos para avanzar en la prosperidad económica y el empleo para todos los madrileños”.

Ossorio ha repartido ha siniestra -con PSOE y Podemos en el Gobierno, Madrid sería "un infierno fiscal", ha dicho- y a diestra -de su socio Cs ha indicado que "sus únicos logros" son copiarles "en una versión descafeinada”-.

Garrido, en su turno de réplica (Silvia Aguilar)

Garrido: "Todos somos interinos"

Garrido, que tenía la opción de replicar cada intervención, ha optado por contestar los discursos de los cuatro portavoces en bloque, en un intento por agilizar un debate de cinco horas lánguido y previsible.

El candidato ha comenzado contestando que "todos los políticos" (y no solo él, que gobernará durante este año preelectoral) son "interinos" en cuanto dependen de la voluntad popular.

En un tono conciliador, ha asegurado que con la formación naranja "es más" lo que les "une" que lo que les separa frente a la "izquierda radical". "Quítese las gafas de la izquierda con las que lo ven todo mal", ha pedido a Aguado.

Garrido solo ha solidificado algo su actitud al dirigirse a Podemos. Con el dedo puesto en el interruptor del ventilador, ha respondido a las acusaciones recordando las imputaciones de algunos de los ediles de Ahora Madrid en el Consistorio capitalino. "A nosotros, la corrupción nos preocupa porque nos repugna", ha asegurado, antes de defender su prometida rebaja fiscal por la contratación de cuidadores de niños que habían rechazado los 'morados' al considerarla elitista.

"A partir de ahora, clase media es quien tenga una piscina privada, parcela de 2.000 metros cuadrados y una vivienda de 600.000 euros", ha ironizado al hilo de la polémica por el nuevo chalé de Pablo Iglesias e Irene Montero.

Por último, Garrido ha replicado a Gabilondo que no está "descalificado para gobernar por haber trabajado para una buena presidenta con una buena gestión", del mismo modo que el socialista, "no está descalificado por haber trabajado para un mal presidente con una mala gestión", en referencia a su etapa como ministro de José Luis Rodríguez Zapatero. "A Susana Díaz tampoco le inhabilita que aplaudiera a José Antonio Griñán y Manuel Chaves", ha devuelto.

No obstante, en un inhabitual gesto de cortesía, el ya presidente electo ha valorado al líder de la oposición como "un socialista moderado" y ha afirmado que "no sería ningún drama para esta Comunidad que gobernara".

Al término del debate, Garrido ha reafirmado su intención de terminar de cumplir el programa electoral del PP como brújula en la recuperación económica y se ha mostrado como el único legitimado para resolver la crisis política. Tiene 12 meses por delante.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es