18 de julio de 2019, 11:14:54
Política


Garrido, ante el debate de investidura que nunca imaginó

Por Javier García Martín

El presidente en funciones, Ángel Garrido, defiende desde este jueves su candidatura a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en el Pleno de investidura que empieza en la Asamblea. El exportavoz, que deberá reorganizar su equipo, saldrá elegido presidente el viernes con los votos de Ciudadanos (Cs). Nadie hace unos meses lo habría imaginado. Él, tampoco.


Siga en directo el discurso de investidura a partir de las 12 en Madridiario.

De imprevistos vive la actualidad. Pero si nada revienta el guion, Madrid tendrá nuevo presidente este viernes. El sexto de su historia autonómica, el cuarto del PP y el segundo de esta legislatura. Ángel Garrido, hasta ahora en funciones, defenderá en Vallecas a partir de este mediodía su candidatura para liderar el Ejecutivo regional el año que queda hasta las próximas elecciones. Lo hará, para desesperación de la izquierda, seguro de su victoria y gracias al apoyo incuestionado que Ciudadanos (Cs) le prestará en la votación del viernes.

La situación es, fundamentalmente, anómala. El que fuera delfín de la ya funcionaria Cristina Cifuentes no contará con el respaldo escénico de ninguno de sus cuatro predecesores, pese a haber gobernado todos bajo las mismas siglas. Tras dimitir de sus cargos por el caso máster y el escándalo de las cremas, la expresidenta está imputada por la Justicia, fuera de foco y denostada socialmente; por su parte, Ignacio González -pendiente de juicio- Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón -este, también investigado- evitan la luz pública desde hace meses.

El primero que es consciente de que se enfrenta a un plato amargo es el propio Garrido. Él deberá defender hoy ante los parlamentarios su idoneidad para retener el poder para el centroderecha y ocupar el despacho de la Real Casa de Correos de Sol, lo que implica un sueldo de 103.000 euros al año. Pese a su contrastado conocimiento de las entrañas del Gobierno regional -era su portavoz- y del PP madrileño -era su secretario general-, Génova dudaba de su idoneidad y él mismo ha insistido en que jamás habría querido ocupar este cargo en una situación así, de esta forma traumática e inesperada, con su amiga y valedora derribada.

Corsé para anuncios

Así las cosas, como ya ocurriera en su discurso institucional del Dos de Mayo, Garrido subirá a la tribuna lastrado por esos dos elementos: la soledad institucional y la evanescente sombra del mirlo blanco que abrasó el fuego amigo. Para ambas tendrá, no obstante, su antídoto.

Por un lado, el PP intentará disimular la tragedia que aquellas cuatro ausencias implica con dos caras conocidas, la del 'número tres', Fernando Martínez Maíllo, y la del presidente del Senado, Pío García-Escudero. Estas figuras representan en cierto modo la travesía en el desierto que ha vivido la formación. El primero es la mano derecha de Mariano Rajoy, con quien ha comandado la crisis hasta la designación de Garrido, la opción más natural de las posibles en la bancada popular. El segundo ha sido elegido en el mismo movimiento presidente interino del partido que el 'cifuentismo' creía haber refundado hace poco más de un año.

Por otro, en su discurso, Garrido defenderá la continuidad del proyecto iniciado por su patrocinadora y reafirmado en el pasado Debate del Estado de la Región. Sin embargo, pese a que ya deslizara que su mandato -breve- no aspira a "personalismos", no se descarta que opte por realizar algún anuncio propio. De hecho, debe oficializar algún cambio en su gabinete y encontrar a un portavoz. Eso sí, la estrechez de maniobra que le deja el calendario y su nula ambición por situarse en las quinielas para 2019 reservan poco espacio natural a la grandilocuencia que habitualmente reina en las investiduras que será, así, de trámite hoy y de reproches mañana.

Y es que, el viernes, a partir de las 10, será el turno de los portavoces de los cuatro partidos, tal y como obliga el reglamento de la Cámara. PSOE y Podemos no cejarán en sus críticas. Animados por las nuevas dudas sobre el currículo de Pablo Casado, desde ambos flancos han intentado que los naranjas dejen de apoyar al PP y se adhieran a la candidatura alternativa "de regeneración", la liderada por Ángel Gabilondo. Sin embargo, nada hace pensar que Ignacio Aguado contorsione y cambie de idea. Eso sí que sería un imprevisto.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es