15 de diciembre de 2019, 14:23:25
Política


Puigdemont, en la cárcel hasta que se resuelva la extradición

Por Diariocrítico

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, seguirá en prisión provisional hasta que el tribunal de Schleswig resuelva la petición de extradición dictada por el juez del Supremo, Pablo Llarena.


Entre todas las posiblidades que le esperaban a Carles Puigdemont este lunes, que tenía que declarar ante el juez alemán que lleva su caso de euroorden para la extradición, estaba la de quedar libre con medidas cautelares, como ya le ocurrió en Bélgica el año pasado, cuando fue retenido temporalmente en una comisaria mientras un juez estudiaba su caso. Pero el tribunal de primera instancia de Neumünster se ha decantado por evitar otro caso de fuga y ha acordado mantenerle en prisión temporalmente hasta que el tribunal de Schleswig resuelva la euroorden dictada por el Tribunal Supremo español.

Consideró el juez de este país que Puigdemont podría estar tentado de trasladarse a Bélgica desde Alemania, un viaje relativamente fácil para todo lo que se ha movido el ex president en estos días, de Finlandia a Alemania, pasando por Suecia y Dinamarca, siempre por carretera. Cree que buscaría de nuevo los beneficios que le otorga su posición legal en este otro país europeo, donde no hay un equivalente a la figura del delito de rebelión, que en Alemania existe como 'delito de alta traición' por querer se parar una parte del territorio nacional del resto del Estado.

El auto judicial recuerda que el tribunal "no puede garantizar que el perseguido permanecerá en la República Federal el tiempo que dura el proceso", a lo que se suma que el proceso de entrega en Bélgica, donde tiene residencia, "podría ser más favorable para el detenido, lo que podría suponer un incentivo para marcharse a Bélgica". Según el tribunal, "no hay aún evidencia" de que la euroorden "no esté justificada", cuestión de que, en última instancia, deberá determina el fiscal. El fiscal general de Schleswig, Georg-Friedrich Guentge, consideró "poco probable" que se tome una decisión sobre su extradición esta semana.

Oficialmente, Puigdemont está en custodia policial, retenido y no detenido, y dependerá su futuro también de la Fiscalía alemana. El abogado de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, defiende que antes o después saldrá libre porque considera que lo que existe en Alemania no es un equivalente total al delito de rebelión. Eso sí, allí el delito de alta traición, que podría ser equiparado al otro, está penado con hasta cadena perpetua para casos extremos. Sin embargo, hace mención al "uso de la fuerza o amenazar con el uso de la fuerza", algo que se defenderá que con el caso catalán no ocurrió.

El portavoz de la canciller alemana, Steffen Seibert, insistió en que España "es un Estado democrático" y que respetará su decisión judicial. "El conflicto catalán debe resolverse de acuerdo con el orden legal y Constitucional español", dijo. La ministra alemana de Justicia, Katharina Barley, dijo que los pasos a seguir respecto a la euroorden competen al ámbito "estrictamente judicial".

Así cayó Puigdemont

La historia de cómo la policía alemana detuvo el domingo al ex president tiene su miga. El político independentista cayó cuando acababa de entrar en Alemania en coche tras cruzar la frontera desde Dinamarca, en un claro error de cálculo, puesto que pensaba que tenía bien planificada su estancia en Finlandia y después su salida de ese país por Suecia y Dinamarca.

Según informó la Fiscalía alemana, se encontraba en una gasolinera e iba acompañado de dos personas, que quedaron en libertad. Puigdemont, que el viernes se hallaba en Finlandia participando en una conferencia, intentaba llegar a Bélgica por carretera. La policía le detuvo a las 11.19 horas en un punto de la autopista A7 cerca de la localidad de Schuby, en el estado de Schleswig-Holstein, fronterizo con Dinamarca. Fue detenido por dos policías de carretera locales, sin ninguna parafernalia ni operativo especiales.

Tras pasar unas horas en comisaría, fue trasladado a la prisión de Neumünster, donde permanece retenido. La clave está en que la policía germana actuó alertada por los servicios de inteligencia españoles, que tenían localizado a Puigdemont desde que salió de Finlandia el viernes por la noche a través de los movimientos que realizaba, controlados por sus conexiones del móvil. El espionaje español, el CNI, acabó con Puigdemont.

La situación de los otros huidos

Por otro lado, la Fiscalía de Bruselas informó de que los ex consellers catalanes huidos en Bélgica Toni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret se han puesto a disposición de la justicia del país, si bien decidió no citarles por el momento a comparecer ante el juez por considerar que "no existe riesgo manifiesto de fuga".

Mientras, el abogado de la ex consellera Clara Ponsatí aseguró que su defendida se entregará "probablemente el miércoles" a la policía escocesa de Edimburgo, y anunció que recurrirá la orden de extradición a España por considerar que se trata de una "persecución política".

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